“The Black swan” es una película estadounidense, dirigida por Darren Aronofsky y escrita por Mark Heyman y John McLaughlin, que habla de la vida de Nina, una joven bailarina de una compañía de Ballet de la ciudad de Nueva York, que vive con su sobreprotectora madre.

La cinta se perfila como una de las favoritas para llevarse varias estatuillas doradas de los premios Óscar en su entrega 83, ya que cuenta con varias nominaciones; entre ellas la de mejor película, posicionando a su actriz principal Natalie Portman a la nominación por mejor actriz, lo cual la convertiría en una consagrada en el mundo del cine Hollywoodense.

Argumento

Thomas Leroy, director de la compañía de ballet, busca una nueva actriz que sustituya a la ex estrella Beth Macintyre, para una nueva temporada del clásico: “El lago de los cisnes”, decidiéndose por Nina, quien encarna perfectamente para el papel del Cisne blanco.

Éste somete a Nina a un riguroso entrenamiento, para lograr sacar de ella la pasión necesaria que requiere la interpretación del papel del maligno y sensual Cisne negro; cuya interpretación le sería más adecuada a Lily (Mila Kunis) con quien Nina comienza una rivalidad que amenaza no solo con destruir su amistad, sino a ella misma.

"The Black swan" es un filme diferente, que muestra de forma sutil y de forma maravillosamente bella, como la búsqueda de la perfección puede llegar a convertirse en una obsesión peligrosa, capaz de distorsionar nuestra visión del mundo hasta volverla terrorífica.

Sin duda alguna, la utilización de elementos bizarros y grotescos en las alucinaciones de Nina imprime el toque de horror necesario para un thriller psicológico, que al mismo tiempo, coincide con el resquebrajamiento físico y mental del personaje principal.

La locura y la enfermedad en la sociedad moderna

El filme utiliza emociones como la desesperación, la frustración, la incertidumbre y el suspenso de manera excepcional; para mostrarnos un thriller psicológico que presenta diferentes temas secundarios, sin que éstos adquieran un papel protagónico. El adecuado tratamiento de éstos, no como temáticas centrales, sino como elementos que conllevan a un personaje ya atormentado a una situación extrema, hacen que la cinta tenga muchos momentos de clímax.

El análisis del perturbamiento psicológico que padece Nina, el conflicto que tiene con su madre que la sobreprotege, la presión que ejerce la llegada de una nueva bailarina que amenaza con quitarle su papel y la conciliación entre su lado más oscuro, añadiendo los conflictos que también le provocan una sexualidad reprimida; solo se muestran como elementos que ayudan a entender la temática central de la cinta. Ésta busca mostrar la manera en que las diferentes situaciones estresantes que se presentan a diario y la propia exigencia de los individuos ante éstas pueden provocar un estado de locura o enfermedad mental.

El elenco y actuaciones memorables

La actuación de Vincent Cassel como el manipulador director artístico Thomas Leroy, que intenta explotar y violar la intimidad de Nina, con el pretexto de sacar lo mejor de su inmaculada actriz principal es de destacar en el filme.

Un punto interesante de reflexión es la historia de Nina, en la que encubiertamente se muestran rasgos de misoginia, machismo y maltrato psicológico representados en la relación que el director artístico de la obra y Nina mantienen y que se ejercen de manera sutil. “Sedúceme” “Muestra más pasión” le repite; incluso dice a la joven que le vendría bien “tocarse” pues considera que es rígida y perfecta en sus movimientos y que su actuación sería incapaz de emocionar al público.

Le exige mostrarse con más naturalidad y entregarse con pasión al baile. Sin embargo; Nina vive en casa su propio infierno, debido a la sobreprotección que ha ejercido la madre que ha provocado que sea incapaz de gozar de su sexualidad.

La relación que Nina mantiene con su madre hace recordar a aquella que mostraba Annie Girardot en un papel similar en la cinta: “La pianista”, de Michael Haneke.

Leroy desconoce tal situación y mediante la violación a su intimidad, intenta “ayudarla” a liberar la energía y sensualidad que requiere la interpretación de un papel tan complejo.

Sin embargo; poco a poco sus exigencias desmedidas y el entrenamiento duro al que la somete, desatan en ella una crisis nerviosa profunda, que provocan llegue a lastimarse con mayor frecuencia y llevar al límite su obsesión por la perfección en la ejecución del baile; debido a la inminente amenaza que representa Lily, cuya personalidad la hace más adecuada para el papel del cisne negro.

Ante el temor de perder el papel, Nina será capaz de realizar cualquier cosa. Esto la llevará a explorar su lado más oscuro y a sufrir una especie de alucinaciones; producto de su esquizofrenia que hacen que confunda la realidad misma.

Un poco desperdiciado es el papel de Winona Ryder, como la ex estrella Beth, que ha llegado a la edad de retiro. Bárbara Hershey como la sobreprotectora madre de Nina y Mila Kunis como su rival son actuaciones más destacables.

Reflejo de la crisis de la sociedad moderna

Aunque al final del filme Nina logra hacer el papel del Cisne negro, la cinta nos da a entender que la locura del individuo no solo radica en el padecimiento de un trastorno mental; sino también en el propio mundo, en dónde la competencia, las exigencias desmedidas y las situaciones estresantes que se enfrentan cotidianamente llevan al límite a los individuos enfermando la mente, el cuerpo y el espíritu.

El director de esta película toma como referente el mundo bello del ballet, para mostrar de manera muy artística visualmente hablando, la descomposición anímica de un personaje, como el reflejo de la decadencia y crisis de una sociedad moderna, pero también de una sociedad muy enferma.