Muchos esperábamos a la gran acróbata aérea Erika Lemay, pero no ha podido llegar a tiempo. Cosas del espectáculo. A cambio, todo el Price se ha vestido de gala para ofrecer un gran circo, elegante y disciplinado, de gran profesionalidad, en el que aúnan la tradición del arte circense de gran calidad, con gratas sorpresas y algo único en España: una orquesta compuesta por músicos de amplia trayectoria que acompañan durante todo el tiempo el trepidante show inaugurado por un payaso-mimo, quien a su vez es el director artístico de toda la función: Leandre Ribera.

De asombro en asombro

Con un payaso que abre el juego del hombrecillo tristón que quiere entrar en el mágico mundo del circo... comienza un espectáculo cuidado hasta el último detalle. Leandro Ribera, clown con gran dominio de la mímica y especial encanto en el trato directo con el público, guía el espectáculo de comienzo a fin, con una presencia constante, pero bien medida, en la que juega con una niña y una adulta en diversos momentos, entre otras ingeniosas situaciones.

El primer gran número de tradicional destreza corresponde a la Compañía Habana: cuatro jóvenes cubanos, atletas de sobresaliente autoridad en la Barra rusa donde dan audaces saltos en el aire sin red. Difíciles pruebas en un marco de gran alegría con la contagiosa música cubana.

En la Cama Elástica de Brasil, un matrimonio y su joven hijo desarrollan técnicas similares a la Barra Rusa, complicando los ejercicios a tal punto que tras realizar proezas en el aire el más joven cae sobre los hombros de sus mayores.

La numerosa troupe china Hebei, con niñas y jóvenes de ambos sexos, enamora con su elegancia y riesgos bien templados. Formidables contorsionistas y equilibristas con insólita disciplina en las más pequeñas.

El más difícil todavía

Graziella Galán realiza uno de los números más originales al desarrollarlo íntegramente boca abajo: andando, bailando y tocando el trombón con los pies en el techo, en la cima del Price, y provocando una fabulosa sensación cuando, sin cambiar la misteriosa posición, hace malabares con bolas de colores.

Los trapecistas rusos The Flying Nikolaeva no se privan de nada: dos hombres y una mujer en un cruce de cuerpos esbeltos, cincelados como si fuesen esculturas, de los saltos más conocidos a los más peligrosos, incluyendo un final sobre la red mucho más arriesgado de lo que parece a primera vista. Artistas de gran prestancia que dan lugar al impactante Dúo Guerrero.

El Dúo Guerrero de Portugal lo conforman un hombre y una mujer, ya veteranos, que trabajan el Cable Alto con mucho sentido del humor y notable capacidad técnica a la que hay que agregar la bellísima voz de la mujer que acompaña los difíciles movimientos cantando tres canciones. La última prueba en la que descienden por uno de los cables provoca una sobrecogedora emoción ante la belleza del número y el peligro que corren sus artistas... mientras ella canta un cautivante tema.

Mención aparte para los creadores del show

El diábolo del japonés Tempei Arakawa divierte y asombra. Y el gran final también está a cargo de los asiáticos que estuvieron en la primera parte, pero esta vez con un nuevo juego aéreo con gran protagonismo de las niñas. La troupe Hebei logra que el más avezado espectador de circo caiga rendido ante la belleza de estas criaturas que parecen de goma, y que tras numerosos cuadros de sobresaliente precisión se permiten, nada más y nada menos, que ir más allá y hacer volar por los aires a algunas niñas, de un extremo al otro de la pista.

El hechizo del circo se debe a mucha gente que ha organizado el evento y que sostiene técnicamente todo el engranaje para que los artistas brillen con su talento y energía. Entre estas personas destacan ampliamente el director general del Price: Pere Pinyol; la dirección artística de Leandre Ribera; la dirección musical de Germán Díaz Guerrero, y la escenografía de Rafa Garrigós (sensacional Crazy Love en esta misma sala).

Y, por supuesto, como todas las temporadas, brilla con luz propia la gran orquesta del Price: dirección, trombón y percusión: Germán Díaz; piano: Juan Sánchez; guitarra: Javier Sánchez; saxo y travesera: Pedro Esparza; batería: Valentín Iturat; bajo: José Ramón Abella (Jr); violín: Raúl Sánchez; trompeta: Guillermo Lancelotti.

El Price en Navidad, hasta el 15 de enero, con muchos horarios y gran variedad de precios: una fiesta inolvidable dedicada "a la grandísima Miss Mara, una de las mejores trapecistas de todos los tiempos, ciudadana de Madrid y espectadora asidua del Price".