Mo Yan, uno de los escritores más importantes de China del último medio siglo, ganó el Premio Nobel de Literatura 2012, en reconocimiento a un particular estilo que mezcla la fantasía y la realidad, con perspectivas históricas y sociales.

De acuerdo a la declaración oficial publicada por la Academia Sueca, la elección se basa en que "Mo Yan ha creado un mundo en el que recuerda la complejidad de los escritos de William Faulkner y Gabriel García Márquez, encontrando su punto de partida en la literatura china antigua y la tradición oral”.

Historias dentro de las historias...

Peter Englund secretario permanente de la Academia Sueca, explicó que el jurado quedó cautivado por la obra de Mo Yan. Sus escritos muestran un estilo único dentro de una visión única del mundo, "una fuente de palabras e historias dentro de historias, y luego las historias están dentro de historias de otras historias y así sucesivamente. Es fascinante", afirmó.

El comité señaló que se encontró con "el encanto y el terror" al adjudicar este Premio Nobel a Mo Yan, quien se encontraba en su casa en compañía de su papá, cuando recibió la noticia.

El autor ha publicado novelas, cuentos y ensayos sobre diversos temas, y a pesar de su permanente crítica social impregnada de un humor negro característico, es visto en China como uno de los autores contemporáneos más importantes.

Primera vez que un nacional chino ha ganado el premio

La Academia otorga por primera vez el premio a un chino, brindando el merecido reconocimiento al autor de obras tan aclamadas como Grandes pechos, amplias caderas, La república del vino y La vida y la muerte me están desgastando.

Mo Yan, que significa "no hables", es el seudónimo del escritor Guan Moye. Tiene 57 años de edad y es hijo de agricultores. Se crió en Gaomi, Shandong, al este de China y quizás es más conocido en el extranjero por su novela de 1987 Sorgo rojo, que fue llevada al cine por el director chino Zhang Yimou y por la cual le recibió el Oso de Oro en el Festival de Cine de Berlín en 1988.

Los telones de fondo para sus distintos trabajos han incluido la revolución de 1911 que derrocó a la última dinastía imperial de China, la brutal invasión japonesa durante la guerra, las políticas de China de la reforma agraria de la década de 1950 y la locura de la "revolución cultural" 1966-1976 .

Su última novela Rana, publicada en 2009, es considerada su obra más atrevida por su representación de la ley china de "un solo hijo", a través de la cual las autoridades locales controlan la población implementando abortos y esterilizaciones sin piedad.

Los Premios Nobel: el legado de un apasionado por la excelencia

Como resalta el testamento de Alfred Nobel de fecha 1895, firmado un año antes de su muerte, el Premio Nobel ha de ser atribuido "a la persona que haya producido en el campo de la literatura la obra más destacada en una dirección ideal.".

El químico sueco Alfred Nobel dejó la mayor parte de su fortuna para otorgar una serie de premios en Física, Química, Fisiología o Medicina, Literatura y Paz. Tenía amplios intereses culturales, entre ellos la literatura, habilidad que desarrolló en su juventud y que lo acompañó a lo largo de su vida, incluso durante sus últimos años lo llevó a comenzar su propia obra de ficción.

Aunque el Premio Nobel es uno de los galardones más prestigiosos y codiciados del mundo, ha sido rechazado en varias oportunidades, entre ellas el premio asignado a Jean Paul Sartre, quien no lo aceptó porque no le gustaban los honores oficiales.

Como manda la tradición, los ganadores recibirán sus premios en sendas ceremonias en Estocolmo-Suecia y Oslo-Noruega, el 10 de diciembre, aniversario de la muerte del creador del premio.

Con este reconocimiento, Mo Yan adquiere el definitivo impulso internacional que le brinda la oportunidad, junto a otros destacados artistas chinos como Ai Weiwei, de llegar a personas y rincones del mundo desde su cotidianidad y vivencia personal, a través de una obra excepcional que tiene mucho que decir y denunciar.