El champagne es el vino espumoso, buscado en todo el mundo, para acompañar los momentos especiales en los que existe un motivo para brindar.

El auténtico champagne tuvo su origen en el área de viñedos de la región de Champagne, en el nordeste de Francia, fue y es elaborado con tres variedades de uva: Pinot Noir, Chardonnay y Pinot Meunier.

Estas clases de uvas crecen satisfactoriamente, en suelos principalmente compuestos de yeso o caliza, donde el clima es muy fresco, con inviernos fríos, y veranos tibios. Esta particularidad del suelo y la temperatura reinante hacen que las uvas luchen por madurar, y sean altas en acidez, especiales para la preparación del mejor champagne , y malas para elaborar un buen vino de mesa.

Mediante un largo y elaborado proceso de producción, llamado tradicional, se llega a obtener este vino espumoso de la mejor calidad, y de prestigio internacional.

La mayoría de los países productores de vino, por ejemplo: España, Italia, Alemania, Estados Unidos y Argentina, también fabrican vinos espumosos, muy buenos, pero solamente se puede llamar champagne, al verdadero, al que proviene de la región francesa del mismo nombre. Muchas bodegas respetan esta norma, pero otras no, debido al significado que tiene esta palabra para el público en general, y porque quieren que sus productos se vendan más.

Reglas para conocer un buen champagne o vino espumoso

  • Es el preparado en forma tradicional. En la etiqueta, muestra como fue su elaboración y las clases de uvas utilizadas. Por esta razón es aconsejable leerlas.
  • En los mejores vinos espumosos, las burbujas son pequeñitas y flotan desde el fondo de la copa y hacia arriba. Puede haber variaciones en el flujo de burbujas, que tienen que ver con el modelo de copas que se utilicen, las más adecuadas son las de cuerpo alto y alargado, porque las retienen mejor.
  • Las copas se llenan, dejando un espacio antes del borde, para evitar que se derramen.
  • La sensación de las burbujas en la boca debe ser suave, no como las de una gaseosa.

Como servir el champagne

  • Es mejor servirlo frío, la temperatura ideal es alrededor de 7º a 8º C porque conserva mejor su efervescencia.
  • Se mantiene mejor, si se lleva a la mesa, en un balde con hielo (mitad agua helada y mitad hielo).
  • Si son muchos los invitados, el tamaño ideal de la botella es el magnum, que son las botellas más grandes.
  • El champagne y los buenos vinos espumosos secos, ademas de ser utilizados para el brindis, pueden acompañar a toda la comida. Algunas sugerencias: van muy bien con platos hechos con huevo y también con el pavo. Son especiales para servir con la comida china o hindú.
  • No ofrecer un Brut o Extra Brut con el postre. Usar el Demi-Sec y el Doux.
  • Se recomienda destaparlo en el momento en que se ha de beber.
  • Si sobra, tápelo con un tapón especial para estos vinos, y podrá guardarlo en la heladera un par de días.

Clasificación del champagne o vino espumoso de acuerdo a su dulzura

El champagne y los buenos vinos espumosos de todo el mundo, tienen en la etiqueta indicado el grado de dulzura, utilizando las siguientes palabras:

  1. Brut : seco.
  2. Extra Brut, Brut Nature o Brut Sauvage: muy seco.
  3. Extra Dry: medio seco
  4. Sec: ligeramente dulce
  5. Demi-Sec: moderadamente dulce
  6. Doux: dulce

Lecturas recomendadas

Los interesados en este tema, podrán profundizar sus conocimienbtos, leyendo los siguientes libros:

Chapagne de Tom Stevenson, Londres, Sothebys Publications, 1986. Es una guía completa sobre esta bebida y su región de origen.

Champagne de Serena Sutcliffe, Nueva York, Simon&Schuster, 1988. Este libro es interesante y de agradable lectura.

El buen champagne o los vinos espumosos son caros, pero brindan un gran placer y permiten que el acontecimiento que se desea festejar, se convierta en inolvidable.