Los cypriniformes constituyen uno de los grupos de peces de acuario de agua dulce más populares. Son originarios de África, Europa, Asia y el sudeste de América del Norte y en la actualidad se los conoce en prácticamente todo el mundo. Mary Bailey y Gina Sandford en The Ultimate Aquarium, hacen una descripción de esta familia de peces, así como también del popular Carassius auratus o "goldfish".

Características generales de los cypriniformes

Este orden de peces tiene una serie de huesos que conectan la vejiga natatoria con el oído interno, dándoles una capacidad muy amplia de percepción de sonidos. Este ensamblaje, que también se encuentra presente en otras familias de peces, se llama aparato de Weber.

Otra característica de este grupo de peces es la posible presencia de abultamientos o protuberancias sobre la cabeza y otras partes del cuerpo. Esto es característico de aquellas especies que habitan en aguas con corrientes fuertes. Estas estructuras tienen una función hidrodinámica, ya que reducen el efecto de arrastre del agua que fluye sobre el cuerpo. La presencia de estas prominencias en los machos durante la temporada de apareamiento podría estar relacionada con alguna función sexual. En algunos casos estos peces desarrollan dichos abultamientos cuando migran a otras regiones para desovar.

El origen del Carassius

El Carassius auratus es originario de China y fue introducido como animal para cría doméstica en Europa hace casi 300 años. Su forma salvaje es de un color verde pálido casi marrón. Los ejemplares que se conocen en la actualidad en los acuarios han sido producto de mutaciones. El hombre ha desarrollado gran cantidad de variaciones de estos peces tanto en sus aletas caudales como en sus colores.

El Carassius y su ambiente

Se adapta a bajas temperaturas, inclusive puede vivir bien estanques al aire libre en invierno. Las variedades de doble cola son algo más delicadas y requieren temperaturas más elevadas (entre 10 ºC y 15 ºC).

Esta clase de peces se adapta a diversos ambientes. Sin embargo, es recomendable proveerles de un acuario de dimensiones lo más amplias posibles con buena superficie para maximizar la incorporación de oxígeno del ambiente externo al agua. Por esta razón es que los ambientes tipo “bowl” que ofrecen poca superficie de contacto del agua con el exterior no son adecuados. Además, no poseen espacio para un buen sistema de filtrado.

Es importante que estos peces vivan en un acuario no muy habitado, sobre todo si la temperatura ambiente es elevada, ya que ésta calentará a la del agua de la pecera haciendo que el nivel de oxígeno disuelto en el agua baje. Como consecuencia de ello se podrá verlos en la superficie del acuario con sus aletas pegadas al cuerpo. Se recomienda efectuar un cambio parcial de agua de la pecera para bajar la temperatura de su hábitat, así como también controlar el sistema de filtrado.

El Carassius y su alimentación

Si bien hay todo tipo de comida desecada envasada para estos peces, también es recomendable alimentarlos con vegetales frescos y algún tipo de alimento vivo de origen animal como Tubifex o Artemia salina. Los Carassius se alimentan normalmente con abundante cantidad de comida y suelen dejar buena cantidad de restos de alimento. Por lo tanto, un buen sistema de filtración es altamente recomendable.

El Carassius y su reproducción

Ésta se puede dar a la intemperie o en forma controlada en un acuario. Si esta última opción es la preferida, es conveniente alimentarlos bien con alimento vivo. La presencia de protuberancias en la cabeza y otras partes del cuerpo del macho y una notoria redondez en la hembra es señal de que el desove está por producirse.

Las dimensiones del acuario deberían ser alrededor de 100 cm de frente, 30 cm de alto y 30 cm de profundidad. Una vez que el desove ha concluido se puede quitar a la pareja de la pecera, quedando solamente los huevos que más tarde eclosionarán. Las crías deben ser alimentadas con buena cantidad de comida viva y alojadas en un ambiente de dimensiones amplias.

Otros cypriniformes

Los barbos viven en arroyos, ríos y lagos de Europa, Asia y África. Los de menor tamaño se crían en cautiverio en varias partes del mundo. La vegetación del acuario no debe ser muy abundante para darles espacio para nadar. La mayoría de estos peces puede vivir en un acuario comunitario. Se debe proteger la parte superior de la pecera en el caso de criar ejemplares de tamaño mediano ya que pueden saltar, especialmente cuando andan en búsqueda de comida. Son omnívoros, pero prefieren los alimentos de origen vegetal. Tienen unas pequeñas extensiones en la boca que les permiten detectar la presencia de comida en el fondo de la pecera. Además poseen una especie de dientes en la faringe en reemplazo de los dientes en la boca que usan para picar la comida.

Los danios son de aspecto similar a los barbos. Son originarios de Asia y se los encuentra en aguas de corrientes rápidas, en zonas tropicales. En cautiverio suelen nadar en la parte superior de la pecera y están en constante movimiento durante todo el día. Son insectívoros y su boca está adaptada para capturar insectos de la superficie del agua. Sin embargo, no tienen problemas en adaptarse al alimento seco en escamas. Los más comunes y fáciles de criar en acuarios son el danio zebra (Brachydanio rerio) y el danio perla (Brachydanio albolineatus).

Los rasboras viven tanto en aguas tranquilas como en aguas de corrientes intensas. Habitan en el sudeste asiático y en la región indoaustraliana. Son insectívoros, pero se adaptan a la comida en escamas que se les pueda proveer en el acuario. Es aconsejable que tengan una dieta variada. Una opción es el crustáceo Daphnia, también conocido como pulga de agua. La mayoría de los Rasboras se adapta bien a los acuarios comunitarios.