
- Question mark 1 - Svilen Milev
Cada cambio significa tener que adquirir nuevos conocimientos, nuevas competencias. Así que si nos hemos decidido a cambiar de trabajo deberíamos saber qué necesitamos para poder ejercer el cambio. Antes de empezar a enviar el currículum deberíamos preguntarnos: ¿cómo quiero que me vean los demás? ¿Qué perfil creo que buscan? ¿Qué habilidades tengo que los otros candidatos no podrán ofrecer? Si estamos pensando en montar nuestro propio negocio o en trabajar por nuestra cuenta también deberíamos analizar un poco las habilidades y competencias que necesitamos y, si hace falta, desarrollarlas.
No literalmente
Cuando hablamos del cambio no siempre tiene que ser un cambio literal. Podríamos trabajar nuestra actitud que tenemos hacia el actual puesto de trabajo. Dicen que si uno cambia, cambia todo a su alrededor. Así que si tenemos problemas con nuestros compañeros de trabajo, o si hay cualquier tipo de situación que nos provoca estrés, mal estar en general, nos podría ayudar trabajarlo. Existen diferentes métodos para conseguirlo: coaching, PNL, talleres de desarrollo personal, cursos de habilidades directivas etc. Por lo que podríamos empezar es: preguntándonos qué es lo que realmente nos provoca esta situación de estrés, por qué no nos sentimos a gusto?, ¿Es por la gente con quien compartimos nuestro trabajo? ¿Cómo nos gustaría que fuera el trabajo? ¿Qué podemos hacer para cambiarlo?
La comunicación no violenta (CNV) de Marshall Rosenberg
Marshall Rosenberg, psicólogo estadounidense, propuso un nuevo modelo de terapia que también puede ser utilizado en el ámbito laboral: la comunicación no violenta (CNV). CNV parte de la hipótesis que todos tenemos unas necesidades (aquí también está de acuerdo con la teoría de Maslow) y si éstas no están satisfechas provocan conflictos internos. Por esta razón Rosenberg nos guía sobre cómo reaccionar delante de una necesidad:
- observando: descripción de la situación real: cuáles son los hechos
- sintiendo: qué es lo que siento en una situación concreta
- necesitando: qué es lo que necesito en esta situación
- pidiendo: lo que me gustaría obtener
Siguiendo este modelo en el trabajo podemos, de una manera suave y eficaz, comunicar nuestras necesidades y gracias a esto mejorar nuestra situación en el trabajo. De este modo no ofendemos a nadie, no culpamos y no proyectamos nuestras necesidades.
Una obligación y el reencuadre
También podemos encontrarnos en una situación de cambio de empleo que no ha sido nuestra decisión. Si se trata de un despido, éste no siempre tiene que ser considerado como una “crisis”. George Cloney en la película “Up in the air” cuando despide a la gente dice: ”soy un toque de atención, es como volver a nacer”, y así es como recomienda a la gente que vean las nuevas circunstancias – como una oportunidad de renacer profesionalmente.
La PNL a esta táctica la llama reencuadre. “La palabra reencuadre se traduce de “REFRAME” que significa regenerar un marco de referencia o generar un marco de referencia diferente. Nosotros interpretamos la realidad a partir de un cierto marco de referencia. La misma acción puede significar cosas diferentes para diferentes personas. Cundo generamos un reencuadre realmente lo que hacemos es generar una nueva forma de interpretar las cosas.” (Foro PNL).
¿Y ahora qué?
El cambio nunca es inmediato. Seguramente pasaremos por diferentes fases: tendremos dudas, miedo, entusiasmo, envida, estaremos confusos e inseguros; un abanico lleno de diferentes emociones. Si es una situación de despido, las fases por las cuales pasamos se pueden comparar con las fases de duelo: cuando negamos lo que ha pasado, pensamos que es injusto, intentamos negociar para cambiar las condiciones, llegamos a sentirnos muy deprimidos pero por fin lo aceptamos.
En cualquiera de estas dos realidades: un cambio de trabajo como una decisión propia o un despido, la clave está en saber gestionarlas y apreciar el aprendizaje que nos pueden aportar estas emociones, y creer en nosotros mismos.
