De poetas y filósofos o escritores, nos llegan alusiones al calzado; así Peasumais nos habla de un tipo de sandalia áurea, calzada solamente por los dioses; Homero nos cuenta sobre la elegancia de las sandalias de los héroes de Troya o Esquilo que introduce, en sus dramas, el Coturno en la escena.

Las sandalias aladas

Una imagen que representa el tipo de sandalia alada que calzaban algunos dioses, es la representación del dios Hermes con un sombrero de ala ancha llamado pétaso empuñando el caduceo o vara de oro; así como su homónimo el dios romano Mercurio que en multitud de gravados siempre se nos muestra con este tipo de calzado.

Pioneros en el curtido

Aunque los hebreos (2000 a.C.) ya conocían el uso de los extractos vegetales para curtir las pieles, es el pueblo griego el que utiliza masivamente vegetales de muchas coníferas, raíces y frutales, para dar flexibilidad y hacer duradera la piel, engrasada con grasa de cerdo y tratada con taninos para darles color.

Zapateros y curtidores

Dado el elevado conocimiento del uso de los extractos curtientes y la gran variedad de tipos de calzado empleados por los griegos, los oficios de curtidor y zapatero proliferaban en las ciudades-estado de la organización helénica.

Zapatos para hombre y para mujer

Los calzados se diferenciaban en los distintos sexos; las mujeres de clase media cubrían sus pies con sandalias cerradas por delante para poderlas descalzar con facilidad; pero los hombres empleaban desde la sandalia hasta la bota adornada con incrustaciones de metal y con modelos diferentes para cada pie.

Calzado con los colores de moda

Empleaban los colores rojo o blanco según las ocasiones y, aunque los griegos más antiguos caminaban descalzos, incluso los soldados, a partir del primer milenio antes de Cristo, era muy extendido el calzado con suela de cuero, de fibras textiles o de madera y sujeto a la pierna con correas.

Zapatos más comunes

Cuando era necesario calzar un tipo de zapato que permitiera condiciones de uso adversas (agua, barro, frío), se empleaba el Krepidoi que tenían flexibilidad y, en el caso de las mujeres, se coloreaban de distintos tonos, algunos llevaban plataformas. Una variedad de estos era el Krepi que solo le estaba permitido al hombre libre y llevaba unas suntuosas lengüetas muy talladas. Y el zapato para viaje llamado Andromis. La sandalia llamada Karbatinai, muy utilizada entre las mujeres.

Calzado de elite

Un tipo de bota muy trabajada era el Embades que se usarían tanto en hombres como en mujeres y que se caracterizaba porque estaba totalmente cerrado; en el caso del de las féminas, se pintaban de colores y se añadían aplicaciones de metal y otras. Un calzado que era muy llamativo era el Nínfides, siempre de color blanco con profusión de decorados.

Los soldados y los ancianos

El más común era el Koila Upodémata se trataba de un botín pesado que disponía de clavos en la suela para facilitar la marcha. El Embas usado para montar a caballo y muy resistente. En contraste, los ancianos empleaban un tipo de sandalia llamada Persikai que además de permitir descalzar el pie muy fácilmente, era muy cómoda de llevar.

Los famosos Krépides

Quizás el calzado más empleado por todos y que consistía en una suela gruesa de cuero, atada a la pierna por correas o cintas. Su fama llegó hasta la antigua Roma que lo adoptó bajo el nombre de Crépidas.

Los Coturnos

El calzado que más fama ha cobrado a lo largo de la historia. Los teatros griegos alejaban al espectador de la escena y para dar mayor realce a los actores, calzaban unos zapatos provistos de grandes plataformas, a veces de madera, corcho o varias suelas unidas. El calzado era cerrado y sujeto al empeine y a la pierna.