Son muchas las coincidencias existentes entre el tipo de calzado de la Grecia antigua, con el zapato empleado durante el periodo que duró la dominación romana en Europa; pero Roma también asumía los diferentes tipos de calzados de los pueblos y las culturas que dominaba o tenía relaciones.

Calzado común

El calzado más empleado para el pueblo era el llamado peroné se trataba simplemente una suela de cuero sujeta con hebillas, correas o cordones, a la pierna; un tipo de sandalia que habían copiado de los Etruscos, como lo hicieran con la moda de las puntas de los calzados hacia arriba, calcei repandi. Otro era la solea de influencia griega; o el calceus, algo más cerrado que protegía los dedos o el talón, según los casos.

Las Cáligas

Quizás los calzados más famosos eran los utilizados por los soldados, caligae, algunos opinan que el nombre le viene del emperador Calígula que fue quien lo introdujo en el ejército, de forma genérica; se trataba de una suela con la planta claveteada con clavos de hierro o cobre y que se sujetaba a la pierna por correas de cuero.

El Calzado de Senadores y Patricios

Para distinguir a los dignatarios del Senado de Roma, calzaban zapatos de color rojo o negro y llevaban una "C" en la zona del empeine que significaba "Centum" (ciento) como un número indicativo del total de senadores que componían el foro representativo de la República; su nombre era Calcei Senatorii. Los Patricios llevaban los mismos calzados pero les diferenciaba el color, en este caso, el Calcei Patricii era de color marrón.

El zapato de los Emperadores

Empleaban el color púrpura y a ese tipo de calzado se le denominaba mulleus en alusión a la tonalidad que adquirían estas sandalias o botines por haberse extraído ese pigmento de un caracol así llamado.

La Guardia Pretoriana

Bajo este nombre se conocía un numeroso grupo de solados romanos Speculatori Augusti, encargados de la seguridad personal del Emperador y que calzaban una sandalia diferente denominada Caligae Speculatores.

Calzado para las clases adineradas

Se trataba de un tipo de sandalias para los ricos que llevaban abalorios y metales preciosos; estos mismos se usaban en la mujer, para realzar su figura en las llamadas sandalias tirrénicas, que a veces eran excesivamente elevadas y que también protegían al pie de los barrizales, eran similares a las Calceolii, botín predominantemente llevado por la mujer. Muchos calzaban el solea pero solo dentro de las casas, ya que llevarlos en la calle no era un signo de distinción.

Botines y zuecos

Uno de los calzados copiados a los Etruscos fueron los campagus (calzado de las legiones), una especie de botines hasta media pierna que dejaban al descubierto los dedos; los escasos de recursos empleaban zuecos de madera con empeine de tejido o incluso piel. El llamado Sclponeae, con piso de madera, solo era el "privilegio" de los pobres y esclavos. Era cosa de la plebe calzar una sandalia hecha solamente de fibras vegetales y llamada Baxae.

Copia de la sandalia griega

La más calzada por las diferentes clases sociales, era la llamada socculus, se trataba de una imitación de aquella que ya empleaban los Griegos (persikais) y que se caracterizaba por ser una suela plana sujeta con correas. Las Carbatina, eran calzados muy simples (a veces pieles sin curtir) y con cordones.

La importancia social de los zapateros

El oficio de zapatero, en la Roma antigua, no estaba mal visto y gozaban de cierto prestigio. Fue en tiempos del emperador Numa Pompilla, cuando se dividió a los ciudadanos en nueve comunidades y los zapateros ocupaban el quinto lugar. Desde el siglo II a.C. los oficios se agrupaban en zonas de las ciudades y todavía hoy podemos identificar calles de "Los Zapateros" que vienen de aquella lejana época.