Con el 3-1 de ayer en el Bernabéu, el Barcelona cerró un 2011 excelente en lo que a clásicos frente al Real Madrid se refiere. Lejos quedaron las épocas en las que el blaugrana salvaba el año ganando el derbi mientras el merengue ganaba títulos. Hoy el Barça es el mejor equipo del mundo, uno de los mejores de la historia y, en 2011, el claro vencedor en esta histórica rivalidad.

El Real Madrid lo gana al Barcelona por Liga desde mayo del 2008, hace más de tres años. Desde aquel 4-1, ha habido seis triunfos blaugranas y un empate, lo que marca un dominio asombroso del equipo culé.

La brecha en el historial se redujo a cuatro encuentros (68 victorias blancas contra 64 del Barça). Mientras Mourinho piensa en el Sevilla buscando volver a liderar en soledad la Liga, Guardiola viaja a Japón para intentar obtener un título más en el Mundial de Clubes y cerrar un 2011 extraordinario.

3-1 en el Bernabéu

Por primera vez en mucho tiempo, el Real Madrid llegaba a un derbi con la chapa de candidato, con 15 victorias consecutivas, líder de la Liga y con un partido menos. A los 22 segundos Benzema comenzó a darle la razón a quienes pronosticaban una victoria merengue. Pero, una vez más, la pesadilla se haría realidad. El Barça no jugaba bien, pero el Madrid bajó un cambio y le permitió crecer a su rival. Alexis Sánchez marcó el empate y el primer tiempo, bastante malo futbolísticamente, terminó igualado en uno. Sin deslumbrar, los de Guardiola fueron creciendo y comenzaron a manejar más la pelota ante un Madrid muy distinto al que venía apabullando a cuanto rival se le cruzase.

El segundo gol llegó con la ayuda de la suerte, es cierto, pero después del 2-1 de Xavi en colaboración con Marcelo, el visitante se mostró muy superior. En una contra llegó el tercero de Fábregas y el partido se terminó. El merengue, frustrado, comenzó a pegar y tranquilamente pudo haber recibido algún gol más. A esta altura es imposible no hablar de cierto complejo por parte de los jugadores del Madrid cada vez que enfrentan al Barça.

De una Liga liquidada con nueve puntos de diferencia pasamos a una Liga que como mucho podrá tener al líder separado por tres unidades de su escolta, si es que los de Mourinho vecen al Sevilla.

La Copa de Rey, la única alegría blanca

Allá por abril se dio esa increíble serie de cuatro derbis en 18 días. El primero fue un empate 1-1 por la Liga pero que dejó sabor a victoria para el Barcelona, que mantuvo la ventaja y luego fue campeón por tercera vez consecutiva. A los pocos días el Madrid consiguió su único éxito al imponerse en la final de la Copa de Rey con el gol de Ronaldo en la prorroga. Pero el merengue apenas pudo disfrutar de ese título, ya que en los choques más importantes volvió a caer. Fue 0-2 en el Bernabéu y 1-1 por las semifinales de la Champions League. Para colmo, al mes siguiente el Barça venció al Manchester United y también se coronó en Europa.

La tortura continuó recién comenzada la temporada 2011/2012. Por la Supercopa y en el Bernabéu igualaron 2-2. En el Camp Nou Benzema puso el 2-2 faltando nueve minutos, pero a los 88 apareció la pesadilla del merengue, Lionel Messi, y le dio otro trofeo a su equipo.

Durante esos seis derbis, el Madrid fue creciendo partido a partido, acercándose cada vez más a su rival. Pero cuando parecía que llegaba la venganza, el equipo no jugó bien y volvió a perder.

El 2011 será recordado por ser el de mayor cantidad de derbis en la historia, pero también porque fue un año tremendamente exitoso para el Barcelona y un sufrimiento constante para el Real Madrid.

El saldo de los derbis en 2011

El saldo final entrega tres victorias para el Barcelona, tres empates y una victoria para el Real Madrid. Los de Guardiola marcaron 12 goles, mientras que los de Mourinho 8. Hubo seis tarjetas rojas para jugadores merengues y dos para jugadores blaugranas. El duelo personal entre Messi y Ronaldo también lo ganó el argentino, que marcó seis goles contra tres del portugués y además fue mucho más protagonista en casi todos los encuentros.