El Barbo tigre debe su nombre común a su coloración natural, de rayas negras cruzando su cuerpo, sobre un fondo claro de tonos amarillos y ribetes rojizos. Se trata de un pez asiático bello y resistente, aunque algo agresivo.

Existen además variedades de color obtenidas mediante cría selectiva, como el Barbo musgo (con un tono verde brillante cubriendo todo su cuerpo y algo de rojo en las puntas de las aletas), o el Barbo albino (que solo presenta colores claros que van del blanco a tonos amarillos y rojizos), entre otras.

Se trata de peces pequeños (hasta 7cm), pero que viven en cardumen y necesitan espacio para nadar, por tanto el acuario mínimo para ellos es de unos 120 litros.

Agua y biotopo

Proviene de arroyos de aguas limpias y rápidas, y su distribución incluye la península malaya, las islas de Sumatra y Borneo, y Tailandia. Debido a esto debemos mantenerlo en aguas con un pH que vaya de neutro (7) a ligeramente ácido (6´5), y de dureza baja (6-14 ºdH).

Estos peces disfrutan de algo de corriente en el acuario, y dada la gran actividad que desarrollan, que los convierte en grandes consumidores de oxígeno, será también una buena forma de mejorar la esencial aireación de agua.

Aunque les gusta la vegetación, no les asusta la luz ni los lugares abiertos, así que poblarán las zonas despejadas del acuario, donde puedan nadar libremente.

Temperatura

La temperatura ideal para este pez ronda los 26 ºC, y estarán bien entre los 24 y los 28 ºC.

No está de más recordar que debemos proporcionar un acuario ciclado de calidad a nuestros peces (sea la especie que sea), manteniendo un control de los parámetros del agua adecuados para cada pez, tanto en dureza y pH, como en temperatura, y siempre libre de sustancias nitrogenadas.

Alimentación

Es un pez omnívoro y bastante glotón, que devorará con gusto cualquier alimento comercial que le proporcionemos, y que puede vivir perfectamente a base de éste.

Igualmente, siempre será beneficioso incluir algo de comida fresca como gamba rayada, pasta de hígado, larvas de mosquito, u otros alimentos congelados para peces. Si incluimos comida viva, como gusanos Grindal, Daphnias, o similar, aumentaremos las probabilidades de que decidan criar.

También les gusta picotear algo de la vida vegetal del acuario, aunque no suelen llegar a destrozar las plantas.

De todas formas, si queremos evitar en lo posible que ramoneen nuestro jardín acuático podemos utilizar plantas duras que no logren morder demasiado, como las distintas especies de Anubias, o plantas y musgos amargos que no sean de su agrado, como Microsorum pteropus o Vesicularia dubyana.

También son una buena opción algunas plantas flotantes como el Ceratopteris, que dado su rápido crecimiento repondrá sin problemas las hojas y raíces que puedan ser mordisqueadas.

Comportamiento y compatibilidad

El Barbo de Sumatra es un pez de cardumen, y por ello necesita de sus compañeros para estar a gusto. El mínimo exigible es de unos 7 individuos, aunque lo ideal es que se mantengan en grupos de más de 10 (de ahí la necesidad de un acuario relativamente grande, aunque, como dijimos, para un grupo pequeño valdrá un acuario de unos 120 litros).

Es un pez muy activo, al que le gusta perseguir a otros de su grupo e incluso realizar "danzas" con ellos. Por esto, si se le mantiene en grupos pequeños, o solo, descargará su necesidad de actividad con los otros peces del acuario. Incluso teniendo un buen grupo, debemos elegir con cautela a sus compañeros de acuario, ya que le encanta mordisquear aletas y puede llegar a matar a inquilinos más frágiles y lentos que él.

De hecho, pocos peces resisten su nivel de actividad, y es mejor utilizar solo compañeros de acuario que mantengan despejada la zona que habitualmente ocupan los Barbos (es decir, la zona media del acuario), y que además tengan tanta energía como éstos o puedan huir de sus persecuciones.

Una buena opción son el Danio rerio (Cebrita) o el Danio kyathit, ya que ambos son también veloces peces de cardumen, que nadan en la zona alta del acuario y no se verán molestados por los Puntius tetrazona. En la zona media, si nos queda espacio, podremos introducir otros Barbos, como el Puntius semifasciolatus. Y para el fondo serán adecuados peces como el Pangio kuhlii (Culebrita), que pasará gran parte de su tiempo escondido entre la arena y rocas del fondo.

Reproducción

No es un pez excesivamente difícil de criar, siempre que se respeten sus necesidades.

Para distinguir el sexo debemos observar su forma y sus colores. Los machos presentan el morro y los bordes de sus aletas de color rojo intenso, y aunque las hembras también presentan esta coloración, es de menor intensidad y estará prácticamente ausente sobretodo en el morro y en las aletas dorsal y caudal. En cuanto a la forma, la diferencia es más sutil, las hembras se verán algo más gruesas y redondeadas que los machos.

Son ovíparos, que realizarán una danza de cortejo en la cual el macho puede ser muy agresivo, llegando incluso en ocasiones a matar a la hembra. Tras la puesta los padres devoran a los huevos, así que para evitarlo habrá que trasladar a los padres (o a la puesta) a otro acuario.

La incubación dura unas 36 horas, y al principio los peces obtendrán su energía del saco vitelino, pero cuando éste se absorba deberemos comenzar a alimentarlos con comida viva de pequeño tamaño, como gusanos Grindal o nauplios de Artemia, y algo de alimento en polvo para alevines.

Pese a su "mala fama", el mal temperamento del Puntius tetrazona solo es indicio de las incompatibilidades que podamos tener en el acuario.

Si creamos desde un inicio un acuario equilibrado con las especies adecuadas, podremos observar la incansable actividad del Barbo tigre, y disfrutar de sus bellos colores y danzas, sin temer por los inquilinos que lo acompañen.