El Ballet Contemporáneo del Teatro Gral. San Martín de la ciudad de Buenos Aires reestrenó Un tranvía llamado deseo que se dio por primera vez en esa sala en el año 2000.

Se trata de una creación para el Ballet de Santiago de Chile que realizó el coreógrafo argentino Mauricio Wainrot y cuyo argumento es una versión libre de la obra teatral del escritor estadounidense Tennessee Williams que también fuera llevada varias veces a las pantallas cinematográficas.

Representaciones en varios países

Esta pieza de ballet de danza contemporánea fue presentada en la apertura de la temporada 2011 del Ballet Nacional SODRE de Uruguay y se mantuvo en cartel con notable éxito en todas sus representaciones.

Su creador también la presentó, anteriormente, en otros países.

El comienzo del ballet en el final de la obra teatral

La obra de teatro finaliza cuando la protagonista, Blanche Dubois, es trasladada a un hospital para enfermos mentales.

Wainrot en su adaptación para la danza contemporánea hace que el ballet comience en el momento en que ella llega al hospital.

Atrapada en sus desvaríos recordará los momentos claves de su vida que fueron los que ocasionaron su internación.

El coreógrafo creo “flashbacks” para contar esos momentos por medio del baile.

Comentario sobre el ballet Un tranvía llamado deseo

La escenografía de Carlos Gallardo presenta al espectador las paredes del hospicio de un frío color gris ubicadas contra cajas, lo que deja toda la superficie del escenario como un amplísimo campo para el desarrollo de la obra.

Sólo en un rincón se sectoriza el lugar donde Blanche está confinada y desde donde revive sus tragedias fragmentándose en cuatro.

Hay cuatro Blanche Dubois en escena, las cuatro son iguales pero ninguna complementa a otra, son los desdoblamientos de las mismas negaciones que muy difícilmente vuelvan a unirse para conformar una sola personalidad.

Dos hombres contrapuestos

En la vida de Blanche hubo un hombre importante, Allan, su marido que se ha suicidado.

De pronto su atención se centro en Stanley, su cuñado, por el que siente un ambiguo sentimiento conformado por atracción y rechazo.

Wainrot presenta a un Stanley triunfador dentro de la transgresión en la búsqueda de sentirse bien, es provocador, sexy y se relacionado con otros hombres de manera viril, mientras que es dominante en sus relaciones con mujeres.

Allan es un hombre que también busca su felicidad pero sus caminos siempre se dirigen hacia el amor y la comprensión, aunque también en su búsqueda haya transgresión.

Sexualidad y homoerotismo

Las secuencias coreográficas están relacionadas con la sexualidad de los personajes.

Stanley y Stella son los que en sus pas de deux tienen la mayor carga erótica y cuando en el escenario se introduce su cama matrimonial darán rienda suelta a sus ansias de sexo más que de amor.

Allan también tiene pases sexuales con Blanche y ella también tiene secuencias de sexo con Stanley.

En el centro de la escena Allan y su amigo juegan un homoerótico pas de deux masculino y en varios momentos la pared del foro se divide en múltiples celdillas iluminadas de donde salen prostitutas para atender a sus clientes.

Un ámbito escénico sombrío

Toda la obra se desarrolla en un ambiente gris, opaco que hasta cuando está iluminado resulta frío, proyectando al espectador la sensación de que todos los personajes ya han muerto, aunque todavía respiren.

La música conlleva sin pausa a situaciones asfixiantes de las que los personajes no pueden salir.

El elenco de la reposición en Buenos Aires

A Blanche Dubois la baila Elizabeth Rodríguez y a Stanley Kowalsky lo hace Sergio Muzzio.

Para las funciones de los días 26, 27 y 28 de agosto esos roles serán cubiertos por Rosina Gil e Ismael Arias, bailarines invitados del Ballet Nacional SODRE.

El rol de Stella Dubois lo baila Sol Rourich, a Allan lo interpreta Gerardo Marturano y a Mitch lo hace Rubén Rodríguez.

Los alter ego de Blanche Dubois están a cargo de Eva Prediger, Vanesa Turelli y Victoria Balanza.

Algunos de ellos desdoblan roles para incorporarse a las escenas grupales del cuerpo de baile que está compuesto por: Nira Bravo, Melisa Bucheli, Carolina Capriati, Flavia Dilorenzo, Laura Higa, Silvina Pérez, Ivana Santaella, Agostina Scarafía, Ivana Villada, Margarita Wolf, Nicolás Berrueta, Facundo Bustamante, Matías de la Cruz, Lautaro Dolz, Alexis Miranda, Leonardo Otárola, Diego Poblete, Andrés Rosso, Theo Kiyoyuki Kano, Matías Mancilla y Sofía Sciaratta.

Dirección, asistentes y planta técnica

La coreografía y dirección es de Mauricio Wainrot, que también realizó la selección de la música de Béla Bartóv (Cuatro piezas orquestales, Divertimento para cuerdas y El mandarín maravilloso).

El vestuario es un diseño de Carlos Gallardo, que también diseñó la escenografía que fue realizada para la presentación del Ballet Nacional SODRE. La asistencia en estos dos rubros la realizó Analía Morales.

La banda sonora fue realizada por Edgardo Rudnitzky.

Programación de presentaciones

El ballet de danza contemporánea Un tranvía llamado deseo se ofrece en el Teatro Gral. San Martín de la ciudad de Buenos Aires (Sala Martín Coronado), ubicado en la Avenida Corrientes 1530.

Las funciones se realizan los martes a las 20,30, los viernes a las 14 y los sábados y domingos a las 17. La duración es de 75 minutos.

Las entradas se venden en boletería o telefónicamente y tienen dos valores, en platea $ 60 y en pullman $ 40. Los días viernes las entradas tienen descuento y su valor es de $ 15.