
- Diseño de la alfombra del Corpus de 2011 - Ayuntamiento de La Orotava
El 30 de junio de 2011, coincidiendo con la octava del Corpus Christi, La Orotava vestirá sus calles del casco histórico con alfombras de flores y tierra del Teide, una antigua tradición que congrega cada año a millares de visitantes en esta localidad tinerfeña. El tapiz principal, el que se realiza en la Plaza del Ayuntamiento, tiene este año como referencia la imagen de Jesús y la XXVI Jornada Mundial de la Juventud.
El arte de las alfombras de La Orotava fue declarado Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Canarias en 2007. Los tapices no son sólo el reflejo del espíritu religioso y artístico del pueblo sino todo un acontecimiento anual cuya fama rebasa las fronteras del archipiélago canario.
Origen de las alfombras de flores en la Villa de la Orotava
Leonor del Castillo y Betancourt fue la que inició esta costumbre en La Orotava. Un familiar suyo había traído de Italia una colección de pinturas donde se recogía la tradición de las alfombras de flores que se hacían en aquella época en Nápoles e implantó la costumbre en Las Palmas de Gran Canaria, de donde era natural Leonor. Luego, la citada dama tomó la decisión de reproducir un tapiz de flores frente a su casa en La Orotava, con el fin de dar mayor realce a la procesión del Corpus. Eso sucedía en el año 1847, en unos momentos en que esta celebración había decaído.
Aquella primera alfombra no tenía nada que ver con las manifestaciones artísticas que se pueden ver hoy en día en las calles del municipio tinerfeño, ni por su complejidad, ni por su extensión. El primer tapiz que decoró una calle de La Orotava era muy sencillo. Sólo tenía tres varas de largo por dos y media de ancho y se realizó con pétalos de rosas, geranios y otras flores de diversos tonos, que cubrían el dibujo previamente trazado en el empedrado de la calle.
En pocos años, el nuevo arte fue progresando, las alfombras fueron adquiriendo mayor complejidad y ocupaban todo el ancho de una calle. Se introdujo el brezo quemado para oscurecer las partes en sombras y como fondo se empleó brezo verde picado. También aparecen los zaragatas y corridos, modelos de alfombras que hoy en día se hacen con artísticos motivos imitando decoraciones clásicas.
El ejemplo de doña Leonor cundió en otras señoras de la villa y pronto todo el trayecto procesional quedó cubierto por hermosos tapices de flores.
El tapiz de la plaza del Ayuntamiento
El primer tapiz de la Plaza del Ayuntamiento se hizo en homenaje a la Marina española. Fue en 1905 y la alfombra llevaba en su parte central el escudo de la Orotava y una leyenda que decía “a nuestra Marina de Guerra”. El diseño lo completan dos anclas, dos remos, dos salvavidas y los nombres de los navíos Pelayo y Carlos V.
Al año siguiente, con motivo de la visita del Rey Alfonso XIII a La Villa, la Plaza del Ayuntamiento fue adornada nuevamente con una alfombra de flores. Pero la procesión del Corpus aún tardaría unos años en parar en la plaza.
Felipe Machado y Benítez de Lugo fue el primer alfombrista que dio un estilo personalizado a la alfombra de la Plaza del Ayuntamiento. Sus tapices cubrían todo el recinto y para su realización utilizaba ingredientes naturales como tierras de colores, dátiles, frutos de eucaliptos, trozos de paja, legumbre, etcétera. Este ilustre alfombrista se encargaba de elaborar los motivos ornamentales que utilizaría durante elaboración de su obra de arte, cuya realización le llevaba hasta un mes.
Con el tiempo, llegaron los cambios. Se prescindió de la utilización de productos naturales para la confección de las alfombras. Se sustituyó por tierras de las Cañadas del Teide. Fue un nieto de don Felipe, en 1940, el que le dio al tapiz de la Plaza del Ayuntamiento la extensión que actualmente tiene, así como volumen y perspectivas nuevas en la que se puede apreciar la combinación de luz y color que lo convierten en una manifestación artística de gran belleza.
Entre los años 1947 y 1976, el artista orotavense, Pedro Hernández Méndez fue el encargado de diseñar las creaciones que se realizarían en la Plaza del Ayuntamiento. Este hombre, que dominaba la técnica del dibujo y la perspectiva, utilizó como ingredientes tierras naturales de seis colores diferentes del Teide y los más variados productos vegetales de la isla, que combinadas adecuadamente le permitieron reproducir escenas bíblicas en sus tapices. Su obra la continuaría, primero, su discípulo José González Alonso y, después, Ezequiel de León Domínguez. En la actualidad, la responsabilidad de realizar el tapiz recae en Domingo González Expósito.
La imagen de Jesús, referencia del Corpus de 2011
La alfombra que se realizará este año tiene como referencia la imagen de Jesús y la XXVI Jornada Mundial de la Juventud. En la misma se podrán ver seis tapices importantes. Los tres mayores, rectangulares, presentan tres momentos dramáticos de la vida de Jesús. Otros tres tapices menores, circulares, harán referencia explícita a la XXVI Jornada Mundial de la Juventud 2011. El conjunto de la alfombra lo completan 12 tapices florales. El conjunto está unido por una cinta bicolor que recrea el espacio de las cenefas. Además hay otros dos espacios con un juego de flores.
Para la realización del tapiz, como es costumbre, se utilizarán tierras, principalmente del Teide, que no son teñidas ni coloreadas. Para obtener los colores se tamizan, primero en el mismo sitio del que se extraen y, posteriormente, ya en el lugar de destino. Este es un trabajo sumamente laborioso. Cañas, corozos semillas de eucaliptos y brezo, son otros materiales empleados en la confección de la gran alfombra, en el que un equipo humano formado por entre 15 y 20 personas trabaja durante 40 días para cumplir con una tradición que congrega a mucha gente en los balcones del Ayuntamiento para ver, con todo lujo de detalle, una obra de arte que desaparecerá apenas unas horas después de haberse terminado.
