“La danza de los voladores de Papantla es un ritual dedicado a nuestro planeta Tierra, se honran a los 4 puntos cardinales o cuatro vientos: fuego, tierra, aire y agua; que son los elementos más importantes para fertilizar la tierra y tener una buena cosecha” dijo Agustín González Blas, quién cuenta con más de 34 años de experiencia como volador.

El ritual de los voladores se realiza a una altura de 30 metros, hasta arriba hay un volador que permanece detenido con una flauta de carrizo, porque rinde un homenaje al rey sol o al rey caporal y cada uno de los voladores representa a un punto cardinal.

Antes de subir, se realiza un ritual llamado “El Son del Perdón” que es celebrado por los danzantes que van a realizar su vuelo y éste va acompañado por música y oración. Agregó que “Todos los que se visten de volador, deben subir, tenemos una historia de valentía… si uno se pone el traje es porque uno sabe que va a responder”. Mencionó que “Es muy riesgoso subir, pero es un gusto dar un espectáculo que represente a la cultura mexicana, somos una cultura que da más”.

El orgullo ante el mundo

“Ser un volador es muy valioso, lo que tenemos en nuestro pueblo es una imagen muy grande que se conoce en el mundo entero, hemos ido a Estados Unidos, España, Francia, Ecuador, Chile y otros lugares… Aquí no importa edad ni el sexo, también las mujeres pueden participar, siempre y cuando le demos valor a nuestro México, nuestro Veracruz, tiene de todo un poquito, y más en la cultura de las danzas” recalcó el Sr. Agustín.

Este grupo de voladores que encuentran afuera del museo de Antropología de la Ciudad de México, y llevan más de 25 años ahí, se presentan de martes a domingo hasta las 5 o 6 de la tarde, ya que depende del público presente. Entre semana hacen 10 o 12 vuelos por día, mientras que en fines de semana han llegado a hacer hasta 22 vuelos.

Esta danza viene de la cultura Totonaca desde el año1530; las festividades más importantes donde realizan estos vuelos son el 29 de septiembre, 15 de agosto que es el día de la virgen de la Asunción y en el Corpus Cristi.

Difusión y tradición

La tradición no se va a perder, se le está dando más imagen, por ejemplo, en Papantla, Veracruz, se abrió una escuela hace poco, los sábados y domingos, van jóvenes entre 12 y 15 años, y se les enseña el ritual, la historia, la vestimenta, cómo se borda ésta y cosas de técnicas: cómo amarrar el cuadro o base, la carrera, el tiempo que dura un cable y la madera… los niños van agarrando fuerza y valentía; se suben a alturas desde 12, 15, 18, 20, 25, 30 y 35 metros, los enseña el rey sol o caporal, comentó Agustín González Blas.

Las medidas de seguridad son las que el material del suelo les puede dar ya que es una danza folklórica donde no hay instrumentos eléctricos y mencionó que en la actualidad hay mayor competencia porque han salido voladores de estados como Puebla o San Luis, “pero los grandes y buenos somos los de la cultura Totonaca en Papantla, Veracruz”.