El apio es un alimento bajo en calorías que por su pobreza en hidratos de carbono se aconseja a los diabéticos, y por su abundancia en vitaminas y fósforo, su ingestión se recomienda a los reumáticos y artríticos. Como hortaliza se puede adquirir en el mercado casi todo el año siendo la mejor temporada para comprarlo desde septiembre a marzo.

Esta planta si se mastica bien se puede ingerir cruda, cocida es más digestiva, sin embargo de esta forma pierde sus vitaminas hidrosolubles. El apio comido crudo facilita la digestión ya que favorece la secreción de los jugos salivares y gástricos.

Propiedades del apio

Entre otras propiedades del apio destacan, las tónicas, diuréticas, estimulantes, antifebrífugas, carminativas e incluso afrodisisíacas.

El jugo de apio es muy rico en vitaminas, especialmente B, C y E, y en calcio, sodio, potasio, cloro y otras sales minerales por lo cual resulta una bebida antiácida y muy apreciada como adelgazante ya que después de la cebolla, el apio es la hortaliza que mejor remineraliza el organismo.

El jugo de apio crudo unido al jugo de la berza también cruda es eficaz contra el colesterol. Recientemente, investigadores de la Universidad de Missouri, han descubierto un ingrediente natural del apio llamado apigenina que puede llegar a detener el cáncer de mama.

Origen y cultivo del apio

Los antecedentes de esta humilde pero sin embargo importante planta desde el punto de vista nutricional y medicinal, se pierden en la noche de los tiempos, ya que desde tiempos remotos creció de modo espontáneo en casi toda Europa y se la consideraba como a una planta aromática antes de que se empezará a cultivar como hortaliza en Italia a principios del siglo XVI. En España predomina el cultivo del apio de pencas con un tallo jugoso, grueso, hueco, asurcado y alargado que se siembra según su ciclo reproductivo de invierno o primavera.

En la antigüedad para los griegos fue una planta mágica que utilizaban en ceremonias fúnebres, y la denominaban "lunática", atribuyéndole acción calmante sobre el sistema nervioso. También la utilizaban contra el dolor de muelas colocando una pequeña rama de apio seco junto a la muela enferma.

Beneficios y usos del apio

El aceite esencial de apio es bastante aromático y con cualidades aperitivas. Esta planta por su riqueza en calcio es beneficiosa para los huesos y los dientes, así como para la formación de la sangre. Gracias a este elemento y a otros constitutivos del apio, este vegetal elimina el ácido úrico.

Del apio se extrae una sal que reemplaza a la sal de cocina (cloruro sódico) y que es utilizada para condimentar estofados y otros guisos. Con este vegetal se hacen ensaladas, sopas o zumos, siendo en la actualidad un ingrediente habitual en los menús de verano. También cabe resaltar que por su poder diurético y remineralizante, el apio se suele incluir en casi todas las dietas de adelgazamiento.

Recetas con apio: ensalada de apio

Se necesitan, una cabeza de apio, tres remolachas, dos cucharadas de mahonesa, perejil y aceitunas verdes.

A la remolacha cocida y partida en cuadritos, se añade al apio bien lavado y cortado en trozos pequeños y finos, los trozos más duros se pueden aprovechar para hacer una sopa. A esta mezcla de verduras se incorpora la mahonesa hasta que adquiera un color rosa.

Esta ensalada se sirve espolvoreada de perejil y adornada con aceitunas verdes.

Caldo depurativo de apio, receta

Una mata grande de apio, un poco de comino, 7 dientes de ajo, una cebolla, una zanahoria grande y un limón, serán los componentes para hacer este caldo depurativo de apio que tomado con frecuencia antes de las comidas depura el organismo y lo prepara para la ingestión de nuevos alimentos.

Se escaldan todos los ingredientes troceados excepto el comino (previamente se han pelado los ajos y la cebolla) en un litro y medio de agua hirviendo, se añade el comino y se retira del fuego hasta que se enfríe. Antes de empezar a tomarlo se deja toda una noche en reposo. Se puede tomar un vasito de este preparado hasta agotar el litro y medio, media hora antes de las comidas.

Infusión de apio

En un 1/4 de litro de agua se echan 50 gramos de semillas secas de apio, 15 de perejil seco y otros 15 de flores también secas de brezo, y esta mezcla se cerrará herméticamente en un frasco para usar cuando sea preciso.

Para hacer la infusión se ponen 2 cucharaditas de la mezcla anterior en 1/4 de litro de agua hirviendo, se deja reposar por espacio de 10 minutos y luego se filtra, pudiéndose tomar de 1 a 3 tazas al día preferentemente antes de las comidas.

Es una excelente infusión para combatir la gota y que ayuda a eliminar el ácido úrico. El apio es beneficioso para algunas afecciones renales favoreciendo la expulsión de agua y toxinas mediante la orina, de esta manera se expulsa al exterior el ácido úrico. Asimismo esta infusión de apio también es adecuada para cuando haya deficiencia de calcio, potasio y magnesio.

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