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Una persona que no es consciente de sus pensamientos, no sabe cómo se siente y no comprende por qué actúa de determinada manera, está empobrecida.
El Análisis Transaccional fue desarrollado como un método psicoterapéutico en sus orígenes, sin embargo, a lo largo del tiempo se ha convertido en un instrumento muy útil para que el público en general pueda comprender el comportamiento humano al utilizar palabras sencillas y directas, en lugar de términos científicos o psicológicos exclusivos de los especialistas en psiquiatría o psicología.
Sus principales objetivos
Los grandes objetivos del Análisis Transaccional se encaminan a lograr recuperar tres facultades básicas con las que nacen los individuos y que se van perdiendo en el camino de la educación o entrenamiento para la vida: la capacidad de pensar, la capacidad de ser espontáneo y la capacidad de intimar o amar. Con estas tres facultades recuperadas, el individuo es un ser integrado, congruente y autónomo.
Las características del A.T., que lo hacen una técnica muy eficaz para todo tipo de relaciones y comunicación –personales, familiares, laborales, amorosas-, son:
- Es sencillo, porque no necesita un conocimiento previo. Se basa en las necesidades comunes a cualquier ser humano y que cualquiera puede entender.
- Es objetivo, ya que se refiere a comportamientos observables y no a especulaciones.
- Es eficaz, se puede comprender y aplicar inmediatamente.
- Es predictivo, porque sus técnicas permiten prever la conducta de los individuos, grupos y organizaciones.
Su creador
El Dr. Eric Berne es el creador del Análisis transaccional. Psiquiatra canadiense (1910-1970) publicó en 1958 el artículo “Análisis Transaccional, un método nuevo y efectivo de terapia grupal”, con el que incorpora definitivamente este término a la literatura psicoterapéutica. Este instrumento de crecimiento personal se fue enriqueciendo con el aporte de colaboradores del Dr. Berne, a través de los Seminarios e Psiquiatría Social realizados bajo su dirección en San Francisco, California.
A partir de dichos seminarios y de la supervisión de psicoterapia de grupos, el sistema se ha enriquecido de tal manera que actualmente se consideran diez los instrumentos para el cambio:
- Análisis de la personalidad individual (análisis estructural)
- Análisis de la comunicación entre las personas (análisis de las transacciones)
- Análisis de los juegos psicológicos
- Análisis del argumento de vida
- Análisis de los estímulos positivos y negativos (caricias)
- Estructuración del tiempo
- Posición existencial
- Emociones y rebusques
- Miniargumento
- Dinámica de grupos
Alcanzar la autonomía es el objetivo final del Análisis Transaccional. Ser autónomo significa hacerse cargo de sí mismo, determinar el destino propio, responsabilizarse de los pensamientos, las acciones y los sentimientos propios y deshacerse de patrones inadecuados para poder vivir en el aquí y el ahora.
Una persona consciente está toda presente aquí y ahora. Un individuo espontáneo está liberado. Se libera a sí mismo de la obligación de vivir un estilo de vida predeterminado. Un individuo autónomo sabe intimar y amar; la intimidad es expresar los sentimientos de cariño, ternura e interés por los otros. Cuando una persona retoma su capacidad para intimar, se hace más abierto, aprende a dejarse ir, a confiar, a dejar caer algunas máscaras.
El individuo autónomo está interesado en ser, primero que todo. Se permite revelar sus cualidades y aptitudes y anima a los demás a que hagan lo mismo. Una persona que está avanzando hacia la autonomía siempre está expandiendo sus posibilidades para tener más conocimiento y pensar por su cuenta, para ser espontáneo y divertido, así como para disfrutar del amor y la intimidad.
