
- Amor romántico - morguefile
A las personas se les quiere según se comporten. Si su forma de ser coincide con lo que una persona considera importante, ésta se sentirá satisfecha de dicho comportamiento hacia ella, que le hará sentirse especial, segura y diferente y esos momentos pueden ser el inicio del amor romántico.
Normalmente, el amor romántico se mantiene cuando la satisfacción es mutua, cuando existe reciprocidad. Ya que cuanto más se satisfacen los deseos y las necesidades de ambos miembros de la pareja, más se refuerza el amor, porque no es a la persona en sí a la que se quiere, sino a su comportamiento, a la forma en que hace sentir al otro; en definitiva, se quiere a lo que la persona hace por su pareja.
Es necesario conocer los gustos de la pareja
Está comprobado que si para alguien son importantes ciertas cualidades, esta persona se enamorará de quienes posean dichas cualidades. Por ejemplo, si a una persona le encanta leer, se sentirá atraída, con mayor probabilidad, por otra con la que comparta esa afición.
Cuando alguien quiere que lo amen, es fundamental que conozca lo que hace feliz al que pretende enamorar, porque esto significa un seguro de amor.
El amor hay que ganárselo
Por supuesto que hay que ganárselo. El amor romántico entre personas sólo surge después de algún tipo de gratificación o beneficio. Porque no olvidemos, que el amor normalmente se genera a partir de la conducta de la otra persona, que es lo que tendrá un efecto positivo sobre la pareja.
El amor no se obtiene, sino que nace dentro de la persona después de haberse sentido satisfecha con las actitudes de la otra hacia sus deseos y necesidades. Aunque existen diferencias individuales, sabemos que el amor significa diferentes cosas para personas diferentes. El psicólogo norteamericano Paul Hauck dice: “No nos importa la gente incondicionalmente, nos importa lo que la gente hace por nosotros”.
En el amor es necesaria la satisfacción recíproca
En una relación es sumamente importante que la pareja esté satisfecha recíprocamente. Antonio Gala afirma que “en las parejas uno es el amador y el otro es el amado”. Pero si uno de los dos está siempre sacrificándose por la relación y no obtiene nada a cambio, la pareja se irá deteriorando poco a poco, con el tiempo.
Está demostrado que el hecho de ser excesivamente pasivo, sumiso, amable y generoso produce estrés y, por tanto, para remediar esta situación se sugiere conceder una mayor importancia a la valoración personal. Es preciso hacerse valer en la relación.
En el amor hay que ser egoísta
Es necesario ser un poco egoísta y tener en cuenta los propios deseos, intereses y necesidades, al margen de la pareja. Cuando nos unimos a alguien es para crecer positivamente como personas, para ser más felices y vivir mejor, pero sin coartar, ni anular la personalidad del otro, respetando en todo momento su espacio vital.
Porque la relación entre dos personas, no se basa necesariamente en el sacrificio de una sobre la otra. Esta creencia es errónea, ya que si existiera tal sacrificio, éste tendría que ser recíproco.
La compatibilidad es importante en el amor
Cuanto mayor compatibilidad exista en una pareja, mayor será el entendimiento. Para favorecerla, es necesario tener comprensión y comprender significa ponerse en el lugar del otro, meterse en su piel.
El respeto es también fundamental, los sujetos no son iguales, ni tienen los mismos gustos, ni el mismo sentido del humor, pero es sumamente importante respetar los gustos de la pareja. Es enriquecedor relacionarse con gente diferente, porque siempre se produce un feedback de uno hacia el otro que beneficia la compatibilidad.
Magnificar lo positivo y minimizar lo negativo
La pareja ideal no existe, por tanto, es importante magnificar lo positivo y minimizar lo negativo, de cada cual.
El elogio dentro de la pareja es fundamental; el que elogia incrementa los sentimientos de la otra persona hacia él, pero siempre dicho elogio debe ir dirigido al comportamiento de la persona, no al individuo. No se debe hacerle creer que es mejor que los demás, sino sólo que algunas de sus conductas son más correctas.
Las palabras también tienen importancia
En el amor las palabras, además de los hechos, también son muy importantes. Hay personas a las que les cuesta mucho decir “te quiero” y, curiosamente, se ha comprobado que en estas palabras hay algo mágico.
Cuando alguien comunica estas dos palabras con sinceridad, en el interior de quien las escucha se producen emociones y sentimientos de tranquilidad, ternura, afectividad, seguridad, amor, que de otra forma nunca se lograrían.
