Es un lugar común en la historia del pensamiento que la filosofía de Platón convive de una forma consciente con el mito. Pero más allá de la creación de mitos para explicar sus ideas, el filósofo ateniense parece asumir la estructura de algunos relatos antiguos para vertebrar su sistema filosófico. El presente artículo se presenta como un breve apunte de esta idea, en la que sería necesario profundizar con el fin de consolidarla.

Eros y Psique

El mito del amor entre Eros, dios del amor y deseo sexual, y Psique, mortal que representa en la mitología griega al alma humana, es uno de los más difundidos por el mundo grecorromano, habiendo llegado hasta nuestros días. Sin entrar en precisiones sobre el relato, tal contiene dos elementos simbólicos que Platón asumirá para su teoría del amor, y su filosofía en general: por un lado, la ascensión de Psique, llevada por el alado Eros, hasta el palacio de éste situado por encima de las nubes. Es decir, en el mito se establece una dualidad clara entre el mundo de los mortales, aquel en el que habita Psique, y el de los dioses inmortales, el palacio celestial del Eros, y la posibilidad de un tránsito desde el primero al segundo mediante ascensión.

Pero por otro, hay otro elemento que es fundamental en el mito y que Platón asume asimismo para su filosofía. Psique, la mortal de la que se enamora Eros, es desdichada en el mundo donde habita, inferior al propio de los dioses, ya que su belleza la hace destacar por encima de todas las cosas. Es por esta cualidad por la que se hace acreedora del amor de Eros, digna de poder habitar en el mundo superior de los dioses.

  • El mito del carro alado
En el Fedro, Platón creará un mito en cierto modo paralelo para explicar cómo el alma humana puede trascender desde el mundo sensible al de las ideas. Un carro alado, en clara consonancia con las alas de Eros y su potencialidad para elevarse (trascender), es conducido por un auriga, que representa la parte del alma racional en hombre, que tiene que dominar dos caballos: uno indómito, símbolo del alma concupiscente, que arrastra el carro hacia el mundo sensible, y otro dócil, que representa el alma irascible, que ayuda a la elevación del carro por encima de las nubes.

"El Banquete" de Platón

El amor queda configurado en la filosofía platónica tanto teológica como fenomenológicamente. Es la fuerza que hace trascender al alma, psique, desde el mundo sensible hasta el ideal en cuanto que aquella anhela, por un lado, mejorarse a sí misma y, por otro, alcanzar aquello que no posee. El eros ejerce en el alma la experiencia de la alteridad, de desear aquello que le es exterior, emprendiendo así un viaje hacia lo desconocido.

  • El ascenso del alma
Ese viaje exterior del alma al que impele el eros la llevará a un ascenso desde el plano del mundo sensible hasta el de las ideas puras, pasando por el intermedio de la ética. Es decir, empezando por anhelar la belleza de los objetos sensibles se pasará, una vez universalizada esta experiencia de alteridad, a apreciar la bondad de los mismos, el plano ético, para, mediante el mismo proceso, proceder a dar el paso para imbuirse de su verdad, su esencia. El eros, pues, hace ascender al alma progresivamente por los planos de la Belleza, el Bien y la Verdad.

  • La belleza, la sensibilización de la eternidad
El eros, en cuanto fuerza interior del alma, hilvana tales ideales que, en ese ascenso progresivo, han quedado jerarquizados entre sí. Pero tal cohesión se lleva cabo en cuanto que en los progresivos planos el alma se ha abstraído, ha trascendido, de los objetos concretos. Como se ha visto, el alma no asciende a un nivel superior, desde el plano de la belleza hasta el de lo bueno y de este al de la verdad, hasta que la alteridad propia de cada estadio no se ha hecho universal.

Influencia del mito en Platón

Las notas predominantes en el mito del amor entre Eros y Psique parecen tener un reflejo en la filosofía platónica mucho más allá de la semejanza planteada por el filósofo ateniense con el mito de carro alado. La estructura que aquel muestra algunas notas esenciales en lo que será su sistema filosófico

  • La trascendencia
La elevación de Psique por Eros hasta su celestial palacio gracias al impulso de sus alas tiene su correlato racional con la trascendencia que el alma debe alcanzar sobre el mundo sensible para alcanzar el de las ideas. Esta nota esencial de la filosofía platónica vertebra todo su sistema de pensamiento de tal manera que se presenta como un imperativo existencial del ser humano. Como singular apunte, tal elevación también es significativa en el mito de caverna, en el momento en el que el prisionero asciende por la gruta hacia el exterior.

  • Dualidad y jerarquía
Correlato de tal elevación es la idea de dualidad. Si en el mito de Eros y Psique se establecen dos mundos diferenciados, el del dios y el de la mortal, la filosofía de Platón ofrece, de una forma igualmente vertebradora, esa dualidad entre el mundo de las ideas y el mundo sensible. Este último, por otra parte, se presenta como jerárquicamente inferior al primero, una mera copia de los ideales o modelos del principal.

  • La belleza ideal
Por último, de la misma forma que Eros se enamora de Psique por su belleza, impropia del mundo de los mortales, el ideal de belleza es el primer paso para trascender desde el mundo sensible hasta el de los modelos. En la filosofía de Platón, por tanto, la idea de belleza es la puerta para ascender hasta la verdad.

Así pues, a modo de conclusión, se puede decir que en Platón el mito cobra una importancia mucho mayor que otorgada comúnmente. Más allá de que el filósofo sea él mismo el creador de mitos, como el de la caverna o el del carro alado, con los que intenta expresar la esencia de su filosofía, el mito se haya interiorizado dentro de su sistema filosófico el cual, de una forma sencilla, se puede considerar como una racionalización de aquel. En definitiva, Platón nos hace racional el mito en su filosofía.