Aunque resulte increíble, la infancia marca (en la mayoría de los casos) la pauta de comportamiento de las personas a la hora de enamorarse. Crecer en el seno de una familia desestructurada puede provocar que siempre busquemos en los hombres o en las mujeres el cariño que faltó durante la infancia. Unos anhelan la estabilidad que nunca tuvieron y otras veces tienden a conformarse con poco ya que nunca tuvieron nada.

El hecho de que los padres se divorcien de una manera no pacífica puede hacer que las personas dejen de creer en el amor por la simple razón de que si no funcionó con sus padres, su relación no lo hará. Por el contrario, si crecieron en una familia rodeada de amor y cariño, intentarán repetir el mismo ejemplo y modelo de sus padres.

La libertad de las mujeres y el miedo de los hombres

Es obvio que las mujeres de hoy en día gozan de una mayor libertad que hace treinta años. Se ha erradicado la idea de “mujer florero” y aparecen nuevas figuras que se enlazan unas con otras: madres solteras, ejecutivas agresivas, mujeres que no se quieren casar o tener hijos…etc. Pero todo, incluso la libertad, llevado a un extremo no es siempre algo demasiado positivo. Ahora las mujeres parecen tan fuertes, tan todo terreno que los hombres hacen poco o nada por protegerlas o ayudarlas.

Los hombres tienen miedo de las mujeres que vienen pisando fuerte; no están acostumbrados a que no se les necesite como antes. Ahora no es el hombre el único que trabaja ni gana dinero. Este miedo es el que les hace ser muchas veces crueles; crueldad que es síntoma de una gran inseguridad. Realmente no deberían sentirse inseguros, sino simplemente deberían saber adaptarse a los nuevos cambios, aunque cueste. La libertad de las mujeres no significa que ya no necesiten amor o protección, sino que ya no quieren sacrificar una vida por su marido o por sus hijos pero ello no quiere decir que no les quieran.

Amor express

Cada vez son mas frecuentes los amores de una noche, el intercambio breve de emociones y de sentimientos. Aun siendo algo frecuente, es una moda cínicamente criticada. Se logra, con poco esfuerzo, algo que hace años resultaría complicado conseguir. El placer por el placer, el sexo sin amor que hace que se deshumanice lo que debería ser íntimo y cómplice. Las relaciones sexuales deberían ir acompañadas de algún tipo de sentimiento, aunque no sea amor; hay sentimientos a medio camino entre el cariño y el amor.

Los amores express no son aptos para románticos, para enamoradizos; los amores de una noche para este tipo de personas pueden ser tremendamente dolorosos. ¿Quién no ha conocido a alguien que haya sufrido tras mantener un encuentro breve? Aún siendo mas frecuente en hombres, muchas mujeres se unen a esta tendencia dejando sin efecto la idea de que las mujeres siempre buscan el amor y los hombres solo el placer, de esta manera los intereses de ambos se diluyen. Mientras ambos busquen lo mismo no hay ningún problema.

La edad en el amor

No es raro encontrarse con parejas con una gran diferencia de edad. Anteriormente las amantes eran mujeres más jóvenes que las esposas, pero ahora la juventud ocupa un lugar merecido. Siempre se ha tenido la idea de que es el hombre el que sale con mujeres más jóvenes, pero cada vez son más frecuentes las féminas que salen con hombres de menor edad. En el amor la edad no importa, es una cuestión de que una persona adapte sus necesidades a las de la otra. Por ejemplo, un hombre de treinta con el síndrome de “Peter pan” tendrá más posibilidades de salir con una mujer mucho más joven que él.

No obstante, la diferencia de edad suele producir, tras un periodo de excitación ante la novedad, cierto pánico. Mujeres y hombres pueden sentirse amenazados por sus jóvenes parejas. Sentir que no se integran bien en su vida o entre sus amigos; son pequeños detalles que realmente carecen de importancia y que pueden estropear una incipiente o una sólida relación.

Encontrar a la persona idónea actualmente es complicado, en parte por los prejuicios sociales. Suele suceder que el que no sabe lo que busca, no entiende lo que encuentra, pero no por ello hay que dejar de luchar o conformarse con personas vacías de contenido que no merecen la pena, porque si el amor no triunfa, ¿qué triunfa entonces?