Los cantantes y escritores han deleitado nuestros sentidos del oìdo y la vista durante años, con aquellos brotes de esplendorosos sentimientos como es el amor, quienes lo describen a partir de diferentes ángulos, sin embargo dentro de nuestro cerebro se comienzan a desatar infinidad de reacciones químicas, que aunque la idea no suena tentadora, es muy importante.

La fase de enamoramiento tiende a mostrar una actividad similar a las personas que sufren de trastorno obsesivo-compulsivo, se puede comparar este efecto con el de alguna droga demasiado adictiva, pues crea vínculos irrompibles dentro de la persona, manteniendo a este compuesto como la fuente que provee el placer.

Algunos de los cambios que sufre el cuerpo al enamorarse es que el corazón late mas rápido, la presión arterial sube, se libera grasa a los músculos y oxigeno generando en mayor cantidad glóbulos rojos.

La carrera de las hormonas

Las hormonas sexuales traen consigo una fuente desenfrenada de placer, lo que provoca un desajuste en los niveles de hormonas como la del estrés o el cortisol, además del aumento de las emociones.

Otras, como la oxitocina y la vasopresina, son las que ayudan a la formación crucial de relaciones que a la larga duren, ya que estudios demostraron que parejas que han durado muchos años y tienden a mirar alguna fotografia juntos, la actividad que comienza en el cerebro es mayor y se relaciona con la química de estas hormonas.

La oxitocina y el amor

Cuando las parejas mantienen relaciones sexuales, al besarse, tocarse, acariciarse, al mantener esa comunicaciòn, se produce la oxitocina, que es la hormona que hace que se dé la confianza y la unión en una relación.

Si bien es cierto que las áreas de recompensa se inundan por aquellos sentimientos encontrados, se demostró que las regiones que controlan las emociones negativas y el juicio se encuentran, por asì decirlo, “fuera de servicio”, con esto se puede confirmar que el dicho “el amor es ciego” ya es una realidad.

La idea del amor ha sido estudiada desde nuestros antepasados, los científicos de hoy en dìa apuntan los resultados obtenidos a la existencia de una gran similitud entre la naturaleza y el origen del amor, actualmente los avances en la tecnología han permitido saber a ciencia cierta qué pasa dentro de los cerebros humanos, tanto en los cambios de patrones como en los cambios bioquímicos que ocurren cuando una persona se enamora realmente.