Conoceremos el alma del guerrero, basándonos en los textos del libro Breve historia de los samuráis, en los que Juan Antonio Cebrián, nos introduce en los orígenes de esta poderosa arma y del ritual que se seguía para su uso.

Según cuenta la leyenda, la espada era uno de los tres tesoros que fueron entregados por los dioses al primer emperador de Japón para constituir las insignias reales o joyas de la corona. Para un samurái, su mayor tesoro era su espada, Tokugawa Leyasu (1542-1616), uno de los jefes más importantes de Japón, la definió como "el alma del samurái".

Composición de las espadas

La espada de un samurái estaba hecha de hierro y acero, calentada en la forja y enfriada suavemente, o templada en una mezcla de aceite y agua. El acero era trabajado con el martillo, modelado una y otra vez hasta conseguir cuatro millones de láminas de metal. La hoja de la espada era muy dura y extremadamente afilada, pero el cuerpo de la misma era más suave y flexible. Una vez acabada, la espada era guarnecida y se le añadía un mango decorado.

Las espadas del samurái

  • La katana: la más larga, era el arma principal en la batalla.
  • La wakiszahi: la más corta, se utilizaba también en el combate y si era necesario, en el suicidio ritual.
  • El tanto: similar a un puñal fino de un solo filo que se llevaba escondido, se utilizaba sólo en caso de emergencia.

Ritual y cuidados de la espada samurái

  • Se colocaba una espada en la habitación del samurái el mismo día de su nacimiento y también se depositaba una espada en su lecho de muerte.
  • Cuando se visitaba a otro guerrero, el samurái podía colocar su katana en un armero especial cerca de la puerta, o bien se le permitía a un criado llevársela sobre un paño de seda, pero siempre se quedaba con el wakiszashi en su cinto.
  • Las espadas de los samuráis pasaban de generación en generación, cualquier falta de respeto a la espada de un samurái era vista como un insulto hacia toda su familia.
  • Se consideraba una grave ofensa tocar de cualquier forma la espada de otro sin su permiso.

Las espadas más buscadas

Los samuráis creían, que las mejores hojas de los mejores fabricantes tenían poderes espirituales en si mismas, por ello, los samuráis adinerados buscaban nuevas espadas de espaderos famosos.Las espadas que habían sido usadas en combate, también eran especialmente apreciadas.

Un maestro artesano de espadas solía firmar su trabajo, el más famoso de los espaderos era Masamune (1264-1343), que fabricó espadas tan peculiares que no necesitaba firmarlas. Masamune era tenido como un hombre profundamente religioso y se decía que sus espadas poseían un gran poder espiritual.

El principal rival de Masamune, Muramasa fue también un hábil espadero que amaba la guerra.Se decía que los samuráis que poseían las malvadas espadas de Muramasa se volvían locos, incapaces de parar de matar hasta que finalmente volvían las espadas contra sí mismos.

En estos tiempos donde se huye del sacrificio y nos refugiamos en la vida cómoda y fácil parece impensable cobrar la condición y el alma de los antiguos guerreros medievales, hombres dispuestos a sacrificar sus vidas en defensa de sus ideales, y con una absoluta lealtad frente a la muerte. Este artículo lejos de ofrecer solo meros datos informativos, pretende una leve reflexión sobre los principios que guían al hombre en todos sus actos.