El lugar preciso del nacimiento de la lengua griega no ha sido identificado con precisión. Según el lingüista estadounidense Roger Woodard, el griego se originó en la isla de Chipre, punto de encuentro entre la cultura griega y fenicia.

Antes del alfabeto, la lineal B

En la pequeña isla griega de Micenas, uno de los mayores centros de civilización griega, existía el sistema de escritura llamado lineal B, el cual consistía en una escritura silábica, en donde cada signo correspondía a una sílaba y no a un sonido. Entre los siglos X y VIII a.C. se pasó gradualmente al alfabeto fenicio.

La revolución de las vocales en el abecedario griego

Entre los signos del alfabeto fenicio, no existían las vocales escritas. En cambio en greco, lengua indoeuropea, las vocales eran tan importantes que un cambio de ellas originaba un significado diverso (sol, sal). Para introducir los signos vocálicos los griegos descartaron componentes del alfabeto fenicio que “reciclaron” como vocales.

Así descubrieron que combinando los signos con las vocales podían formar sílabas, sin necesidad de utilizar tantos signos. Se consolidó el uso de las 24 letras del alfabeto ático, lengua oficial de Atenas a partir del año 403 a.C.

Historia de la lengua griega

Hasta el siglo IV a.C., en Grecia, convivieron cuatro grupos de dialectos: eólico (Grecia oriental y Asia Menor), arcádico-chipriota (Grecia meridional y Chipre), dórico (Peloponeso, Grecia occidental, Creta y varias colonias en Italia) y iónico-ático (Atenas).

Después del siglo IV una variante del dialecto ático se convirtió en la lengua común del mundo greco: la koiné.

Lectura del griego: sin letras minúsculas y sin comas

En las incisiones encontradas sobre las piedras y en los papiros, los griegos del período clásico usaban solo letras mayúsculas (las minúsculas fueron inventadas después el siglo IV a.C.), que servían también para escribir los números: pequeños acentos indicaban unidad, decena y centena. Otros signos marcaban sonidos aspirados, como las actuales h y j.

Los textos griegos más antiguos fueron escritos de derecha a izquierda o en zig-zag, una línea de derecha a izquierda y una de izquierda a derecha. En la edad clásica se afirmó la lectura de izquierda a derecha, pero los signos de puntuación no se conocieron hasta el Medioevo.

Las mismas palabras, distintos significados

Muchas palabras de la lengua griega han ingresado a la lengua española, conservando su forma, pero cambiando su significado.

En la antigua Grecia, los que no participaban en la vida pública, eran llamado idiotas (de ídios = privado); en el Medioevo se afirmó el significado de estúpido.

Si se invitaba un amigo a cenar se podía encontrar con algunos parásitos (parásito = comensal). Actores se decía hypokrités, por esto hoy se denomina hipócrita a quien simula sus propios sentimientos. El cínico, no era una persona sin principios, sino el que adhería a una escuela filosófica que imponía una severa austeridad, eligiendo llevar una vida de canes (de canes = kynikós).

El alfabeto que usamos hoy deriva del adoptado por los helénicos, 2.500 años atrás; y la misma palabra, abecedario, deriva de las dos primeras letras griegas (alfa y beta).