Hace cinco años, la interesante película documental “Hollywood, el reino de las series” hablaba de una edad de oro de la ficción televisiva, capitaneada por la cadena HBO, con producciones de culto como “Los Soprano”, “A dos metros bajo tierra”, "Sexo en Nueva York" o “The Wire”.

En este contexto, la serie de ABC, “Lost”, se puede considerar uno de los mayores fenómenos mediáticos de esta edad dorada.

Su éxito está fundamentado en los imprevisibles giros de sus tramas, en las excepcionales localizaciones, en sus efectos especiales y en la presunta trascendencia de su mensaje. Pero, sobre todo, su popularidad se ha apoyado en el trabajo de creación de personajes interesantes por parte de sus guionistas y en el acierto del casting, elegido no por criterios de popularidad, sino de idoneidad. Una idoneidad que ha quedado demostrada por los actores a lo largo de 114 capítulos.

En este sentido, el equipo de guión ha priorizado en su final la resolución de los objetivos de los principales protagonistas, antes que atar todos los cabos de la trama.

La serie Lost, una apuesta arriesgada

Los creadores de “Lost” han hecho una apuesta arriesgada al romper con convenciones narrativas y, por ello, la serie ha sido relacionada con “Twin Peaks”, que en su momento rompió moldes en la ficción televisiva.

Pero, a diferencia de la serie de David Lynch, una de las convenciones que “Lost” ha hecho saltar por los aires es la de la distribución, incluso a costa de los intereses de los productores y las cadenas.

Así es indudable el impacto de “Perdidos” en la web, en foros, redes sociales y páginas de descargas o visualización de series online.

Y, tal vez por ello y pese a su repercusión, la serie Perdidos no ha aparecido nunca en las listas de los programas más vistos en España, aunque Cuatro, con errores técnicos incluidos, haya alcanzado un récord particular de share durante la emisión del último capítulo.

La ficción española gana

El hecho es que en España ninguna serie norteamericana aparece entre los programas más vistos en 2009, según los datos de la empresa de medición de audiencia Barlovento Comunicación. No aparece “Perdidos”, ni “House”, ni siquiera “CSI”.

En el mes de abril de 2010, no consta una sola serie de producción extranjera entre los cincuenta programas con más espectadores. Por el contrario, sólo series españolas aparece entre los programas más vistos, junto al deporte o los informativos.

En el caso particular de España, durante 2009, las series de éxito parecen apoyarse en el costumbrismo, como “Aída”, o el pasado histórico más o menos reciente, como “El día más difícil del Rey”.

En abril de este año, numerosas series españolas de todo género se encuentran entre los cincuenta programas más vistos: “Águila roja”, “La duquesa”, “Gran reserva”, “Aída”, “Los Protegidos”, “Gavilanes”; pero ninguna serie americana. Y la tendencia se repetirá en mayo.

A las series españolas les beneficia el irresistible encanto de la cercanía. Pero este encanto se logra también, como en el caso de "Perdidos", con la creación de personajes interesantes y la buena labor de los actores.

Además, las series que Estados Unidos nos ha ofrecido a lo largo de la última década, se han beneficiado de la apuesta de productoras y cadenas americanas por el riesgo en contenidos y formatos, que ha dado como resultado guiones atractivos y convincentes.

La lección de las series americanas

Por ello, a partir de la ventaja que les da su posicionamiento entre los espectadores, a las series nacionales se les puede augurar un próspera edad de oro cuando les afecte el verdadero efecto HBO.

Es decir, aprendan la lección del hermano mayor americano: la importancia de un guión sólido, elaborado a partir de la libertad creativa de los guionistas, y la importancia de un casting basado en criterios de profesionalidad, entre los que se encontraría la capacidad de generar empatía por parte del actor y no sólo su popularidad más o menos transitoria.