El agua está presente en una gran proporción en todos los organismos vivos, habitantes de un mundo formado mayoritariamente por agua. Sus características, composición y propiedades posibilitan la vida en la Tierra y contribuyen a la estabilidad de climas y ecosistemas. Las células de los seres vivos están compuestas por agua en gran parte; generalmente entre el 70% y el 95% está ocupado por el líquido vital. A pesar de su abundancia en varias regiones del mundo, su uso es muy limitado en otras, obligando a las personas a hacer grandes esfuerzos para poder extraerla y utilizarla, comenta Neil A. Campbell en Biology.

Fuentes y usos del agua

Las fuentes de agua pueden ser subterráneas o superficiales. Además, el término “fuentes de agua” está relacionado con el valor que representa para una comunidad tanto en el presente como en el futuro. Aproximadamente el 30% del agua dulce del planeta está en estado líquido. Esto hace que sea potencialmente consumible por las personas. Sin embargo, la mayoría del agua dulce se encuentra en aguas subterráneas. El resto se presenta como hielo polar o vapor de agua, explican Jacqueline Medalye y Jason A. Hubbart en Water Resources.

Según estimaciones, la extracción de agua a nivel mundial desde el año 1900 se ha incrementado 9 veces y la extracción per cápita se ha cuadruplicado. El 70% del agua extraída se utiliza para riego, las actividades industriales insumen un 20% y el porcentaje restante se destina al consumo humano. Sin embargo, estos porcentajes pueden variar ya que la distribución de las fuentes de agua a nivel mundial se da en forma despareja y no está relacionada con la composición demográfica de cada lugar de la Tierra. Es por esto que el hombre ha buscado diversas formas de proveerse de agua. Una de ellas la constituye el incremento de las precipitaciones por medio de la siembra de nubes.

El uso del agua para el consumo humano, según Water Resources, se incrementó en 200% en los primeros 80 años del siglo pasado. Además, una gran parte de las fuentes de agua ha quedado en desuso debido a la contaminación provocada por la agricultura y la industria. Los desvíos o transferencias de aguas provenientes de líneas divisorias de aguas hacia otras regiones han sido responsables de desastres ecológicos y daños a la salud humana. Uno de ellos ocurrió en los ríos Amu Darya y Syr Darya en Asia Central, en los cuales el desvío de las aguas causó la destrucción del ecosistema del Mar de Aral, la extinción de sus poblaciones endémicas de peces y la considerable reducción del mar en sí mismo.

El agua y sus aspectos económicos, sociales y políticos

El uso del agua es muy relevante en el aspecto económico. Su valor radica no solamente en la importancia para el desarrollo de diversas actividades sino también para su aprovechamiento en forma directa por parte de las personas. El valor del agua para usos específicos está directamente relacionado con el lugar en donde se la encuentra, su calidad y el tiempo que lleva extraerla. Su lugar determina la accesibilidad y los costos relacionados para obtenerla. Su calidad establece su aprovechamiento en forma casi directa o los tratamientos que se le debe hacer previamente, con los costos que estos puedan demandar. Su tiempo de extracción fijará el uso que pueda asignársele, ya sea como agua potable, fuente de energía o riego, explica Water Resources.

Además, está mundialmente aceptado que el uso del agua es beneficioso para todas las personas. Como dato saliente se puede mencionar el aprovechamiento del agua limpia y su rol fundamental en la reducción de enfermedades. Sin embargo, su suministro en forma inadecuada puede producir serias consecuencias económicas y sociales. Los gobiernos deben responsabilizarse del adecuado suministro de agua a sus habitantes, así como también de su calidad, según la mencionada fuente.

Por otra parte, los autores del artículo se refieren al aspecto político del agua. Uno de los puntos a los que hacen referencia es su desigual distribución a nivel mundial. Según un dato suministrado por la FAO en el año 1995, las zonas montañosas producen el 80% de las fuentes agua, pero solo poseen el 10% de la población mundial. Por lo tanto, para que sea distribuida al resto de la población se han tenido que firmar acuerdos entre los diferentes gobiernos de los países implicados en la temática. Además, en algunos casos la escasez del agua ha generado conflictos que han producido violencia de diverso tipo.

El agua y su interacción con el suelo

Cuando se produce una precipitación, el agua de lluvia toma contacto con el suelo. Si este no se encuentra saturado de humedad, el agua ingresa por sus grietas y si la velocidad de infiltración es mayor que la de drenaje, el suelo se satura originando inundaciones. Mediante el uso de tablas con datos obtenidos de perforaciones del suelo se han podido establecer distintos niveles de saturación. En las zonas de suelo compuesto por horizontes impermeables, el drenaje es desviado lateralmente hacia canales. El contenido total de humedad del suelo se estima en 16.500 km cúbicos, los cuales equivalen a 0,0012% del total de agua de la Tierra. A pesar de esto, su tiempo corto de circulación y rápida fluctuación debido a las condiciones meteorológicas, el uso de la tierra y la hidrogeología le asignan una gran importancia a la humedad del suelo en la circulación de agua en canales, ríos y arroyos, según David Briggs, Peter Smithson, Kennet Addision y Ken Atkinson en Fundamentals of the Physical Environment.

El agua subterránea

Los depósitos de agua subterránea se estiman en alrededor de 23 millones de kilómetros cúbicos, los cuales equivalen a aproximadamente el 0,17% del total de agua del planeta. Un porcentaje importante contiene sal, pero hay alrededor de 10 millones de kilómetros cúbicos que representan el 97% del agua dulce de la Tierra, los cuales son responsables de mantener alrededor del 30% de las corrientes de los ríos y de aportar fuentes de agua para el consumo humano, complementan los autores.