Las plantas transforman el agua utilizando la energía solar como catalizador, metabolizan este fluido a formas cuantificables tanto de crecimiento como de reproducción. Los animales la ingieren incorporándola al organismo y la utilizan en diversos procesos biológicos.

Los seres humanos, también necesitan el agua para vivir y desarrollar los procesos industriales, que exigen para su permanencia grandes cantidades de líquido vital.

Todas las grandes civilizaciones surgieron en la costa, junto a un río o un lago, el agua les proporcionó, además de vida, alimento, transporte, comunicación y energía, favoreciendo con sus aplicaciones el crecimiento poblacional.

La vida terrestre surgió, aparentemente, en alguna zona del mar, como indican los restos fósiles, y se aventuró en tierra firme hasta épocas relativamente recientes. Pero aun aquellos organismos que desarrollaron la capacidad de vivir fuera del agua, estos todavía manifiestan características asociadas al océano; las composiciones de los fluidos intra y extracelulares son semejantes a los del agua de mar, propiedades presentes incluso en los organismos que viven en ambientes tan poco frecuentes como las salmueras, los manantiales sulfurados, ácidos y calientes, así como en el petróleo.

Las propiedades del agua tienen un significado biológico profundo, las estructuras de las moléculas esenciales para la vida como las proteínas, los ácidos nucleicos, las membranas lipídicas y los hidratos de carbono, son consecuencia directa de las interacciones con el entorno acuoso.

Propiedades del agua

El agua teóricamente es la unión de dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, formando una molécula cuyas propiedades físicas y químicas como densidad, calor específico, adhesión, tensión y solubilidad, hacen del agua un líquido insustituible en el que la variación de estos factores tiene consecuencias biológicas notables.

Estructura química

La molécula de agua (H2O), posee una geometría angular, con una distancia de enlace O-H de 0.958Å y un ángulo H-O-H de 104.5º. La gran diferencia de electronegatividad entre hidrógeno (H) y oxígeno (O) confiere un 33% de carácter iónico al enlace H-O y un momento bipolar del agua igual a 1,85 unidades debye.

Agua y enlaces por puente de hidrógenos

Las interacciones electrostáticas entre los dipolos de dos moléculas de agua tienden a orientarlas de tal manera que el enlace O-H de una molécula de agua apunta hacia la nube electrónica del par solitario, situado en el átomo de oxígeno de la otra molécula de agua. Ello da por resultado una asociación intermolecular dirigida, que se conoce como enlace por puente de hidrógeno, una interacción que es crucial tanto para las propiedades de la misma agua como para su papel como disolvente.

El agua no solamente fue la fuente de vida hace 3.500 millones de años, este líquido sigue siendo el compuesto vital para los seres vivos. Así mismo, la compleja organización bioquímica y estructural de los seres vivos, está definida por las interacciones entre los componentes celulares y el medio acuoso.