El agua es esencial para todas las funciones del cuerpo: controla la temperatura a través del sudor, nutre y oxigena las células, ayuda a los riñones y al intestino a eliminar toxinas.

El hombre puede perder sus reservas de glucógeno, de grasas y hasta la mitad de sus proteínas y continuar viviendo; puede sobrevivir semanas sin comer, pero muy pocos días sin agua.

Qué provoca la sensación de sed

Cuando el cuerpo tiene necesidad de agua, la cantidad de saliva en la boca disminuye. Cuando las glándulas salivares producen menos saliva, la boca se siente seca y es esta sensación de sequedad la que lleva a tomar agua.

Cuando el organismo pierde agua y con ella sales minerales, los neurotransmisores del hipotálamo envían la sensación de sed, que se manifiesta como lengua y garganta seca.

Cuánta agua al día es necesaria

La necesidad diaria de agua es en gran parte cubierto por el consumo de bebidas (de 1 a 2 litros). Los alimentos con alto contenido de agua pueden contribuir al refuerzo hídrico. Sólo con la comida se absorbe un litro de agua al día. En total, el cuerpo necesita 2,5 litros de agua diarios.

Si se bebe regularmente agua y se consumen alimentos que contengan agua, el cuerpo estará en equilibrio.

La cantidad de agua que se bebe depende de los hábitos de cada uno, no de la sed. Sentir sed es la señal de que no se ha consumido el agua suficiente y hay peligro de deshidratación.

Cómo pierde agua el organismo

El agua diaria se elimina por los conductos naturales de la siguiente forma: 1,5 litros, a través de la orina (trabajan los riñones); 0,45 litros por la piel (transpiración); 0,55 litros por los pulmones (respiración) y 0,15 litros por materia fecal.

En condiciones normales existe un equilibrio entre absorción y eliminación de agua. En casos de excesiva sudoración, fiebre, diarrea, se deberá aumentar el consumo de agua.

Tomar agua en exceso

Hasta hace poco se pensaba que beber agua en exceso era un buen modo de mantenerse sano y “purificarse”. Pero hoy, según un estudio publicado en el Journal of the American Society of Nephrology, se está bien simplemente siguiendo el propio instinto de sed. Los autores del estudio, Dan Negoianu y Stanley Goldfarb, de la University of Pennsylvania, afirman que no hay ninguna razón científica para beber dos litros de agua diarios.

El interés de estos científicos era el estudio de la filtración de las toxinas por parte de los riñones. Según sus análisis, el hecho de beber en exceso, reduce la filtración de los riñones.

Agua embotellada: cuál elegir

Según la ciudad donde se viva, a veces es inevitable recurrir a la compra de botellas de agua mineral. Las aguas no son todas iguales, pueden ser ricas en sales minerales como calcio, magnesio, sodio o ser escasamente mineralizadas. Hay que tener en cuenta, que de acuerdo a la edad del individuo y a su estado de salud, las necesidades específicas del agua pueden variar.

  • Agua oligomineral: esta agua con pocos minerales es ideal para mujeres embarazadas y para preparar las mamaderas de los bebés.
  • Agua con mayor contenido mineral: es la indicada para jóvenes y adultos. Se debe consumir con moderación y alternar con aguas mínimamente mineralizadas.
  • Aguas muy ricas en minerales: son compuestas principalmente por calcio, magnesio y sulfatos.
  • Agua rica en calcio: responde a las exigencias del niño y a las mujeres postmenopáusicas.
  • Agua rica en magnesio: es útil para combatir el cansancio.
Está comprobado que no es necesario beber tanta agua cuando se sigue una dieta sana y equilibrada porque la mayoría de los alimentos tienen un contenido de agua elevado, partiendo de las frutas y las verduras.