El 11 de septiembre es una fecha anecdótica para los Estados Unidos. Por casualidades del destino, en ese día se conmemoran dos acontecimientos históricos a nivel mundial que por la intervención norteamericana provocaron miles de muertos en varios países.

11 de septiembre de 1973, golpe militar en Chile: 40 mil muertos

El primero fue el 11 de septiembre de 1973. Ese día, tropas chilenas bajo el mando del general, Augusto Pinochet, decidieron perpetrar un golpe de Estado en contra del entonces presidente Salvador Allende.

Documentos fílmicos de la época muestran el cómo la fuerza aérea fue tomada por los sublevados y utilizada para bombardear la Casa de la Moneda, sede del gobierno de Chile, donde Salvador Allende se encontraba atrincherado con muchos de sus soldados leales, y donde decidió suicidarse con un tiro en la cabeza para no ser asesinado por las tropas golpistas.

¿Qué tuvieron que ver los Estados Unidos en el golpe de Estado perpetrado en Chile?

Evidencia histórica demuestra que el operativo militar para derrocar a Salvador Allende fue organizado por el entonces presidente norteamericano Richard Nixon y su asesor en Seguridad Nacional, Henry Kissinger, quienes veían a Allende como una seria amenaza para los intereses de los Estados Unidos en América Latina, dado el origen socialista del presidente chileno.

Al parecer, el gobierno estadounidense no quería que Chile siguiera los pasos de Cuba, por lo que auspició y asesoró el golpe de Estado que le costó la vida a Salvador Allende, un presidente elegido democráticamente por el pueblo chileno y de gran influencia a nivel mundial por su pensamiento progresista y su visión política a favor de los trabajadores.

La dictadura de Augusto Pinochet, solapada por los estadounidenses duró de 1973 hasta 1990, y cobró la vida de más de cuarenta mil chilenos, en una cruenta guerra sucia en la que el gobierno desapareció y asesinó a todas las voces disidentes al régimen de Pinochet, en un atropello permanente a los derechos humanos criticado por muchas naciones en el mundo.

11 de septiembre de 2001. Atentado en el World Trade Center

Casualmente, un 11 de septiembre, pero de 2001, ocurrieron los atentados terroristas en las Torres Gemelas del World Trade Center que costaron la vida, según datos oficiales, de 2 mil 900 personas y 24 desaparecidos aproximadamente.

Este fatídico evento fue el motivo principal para que el entonces presidente George W. Bush emprendiera la llamada guerra contra el terrorismo, supuestamente para encontrar a los líderes de Al-Quaeda, autores intelectuales del atentado, escondidos en Afganistán.

Operativo Libertad Duradera: más de 13 mil muertos

A partir de ese año, y con el falso argumento de la “legítima defensa”, miles de soldados norteamericanos invadieron a sangre y fuego a la nación afgana, dejando solo una estela de muerte y destrucción en la llamada Operación Libertad Duradera, que buscaba no solo encontrar a los terroristas, sino de paso, derrocar al régimen talibán que gobierna ese país y que eran acusados por los estadounidenses de encubrir a Al Quaeda y su líder Osama Bin Laden.

Sin embargo, no se dieron el tiempo para recordar que la gran fortaleza de los pueblos para combatir a sus enemigos, es que pueden suplantar sus carencias armamentistas con la guerra de guerrillas, el talón de Aquiles estadounidense desde Viet Nam en los años sesenta y setenta.

En diez años de conflicto la operación Libertad Duradera no logró absolutamente nada, porque los talibanes continúan gobernando Afganistán y la red terrorista Al Quaeda sigue presente y operando en todo el mundo. Los muertos, entre civiles y soldados de la resistencia afgana, suman más de 13 mil, sin contar los innumerables casos de tortura física, sexual y psicológica por parte del ejército norteamericano a prisioneros afganos, y de los cuales existen muchas evidencias que han despertado la indignación internacional.

La guerra en Irak, más de 600 mil muertos

Pero eso no fue todo, con el falso argumento de “hacer justicia” en el mundo, llevando en una mano el estandarte de las Torres Gemelas y en la otra la infundada sospecha de la existencia de armas de destrucción masiva, George W. Bush volteó la mirada a Irak, y decidió liquidar cuentas pendientes con un antiguo enemigo que hizo ver mal a su papá en los años noventa: Saddam Hussein.

Ahí inició otra invasión norteamericana que si bien cobró la cabeza del dictador, también se apoderó del petróleo iraquí, en un saqueo descarado que además ha costado la vida hasta el momento de más de 650 mil personas, entre civiles y soldados de la resistencia, que hay que decirlo, se perfilan como los grandes vencedores de esta guerra.

Estados Unidos ¿Paladín de la libertad en el mundo?

En aras de la supuesta defensa de la libertad, de su pueblo y de sus intereses, los Estados Unidos han sido los promotores de muchos conflictos bélicos que han dejado un saldo negro de miles de muertos en todo el mundo. En este artículo aparecen solo tres, pero la lista es muy larga. Ante este panorama tan sombrío habría que ver si en verdad los norteamericanos logran la justicia que supuestamente buscan en el mundo y sobre todo, si los costos en vidas humanas en Afganistán o Irak u otros países compensaron los muertos el 11 de septiembre de 2001. 

En este 2013, los tambores de guerra vuelven a sonar en el mundo, pues los Estados Unidos tienen planes de intervenir militarmente en Siria. Las circunstancias históricas se repiten respecto a lo ocurrido en Irak, aunque a diferencia de lo ocurrido en esos años, los norteamericanos carecen del apoyo internacional.