Ubicamos dos dedos por debajo del ombligo a nuestro tercer chakra. Su fuerza energética incluye a los riñones y las glándulas suprarrenales. El plexo solar que irradia nuestro fuego interno, por lo cual es representado con una flor de loto de color amarillo con diez petalos. El número 10 representa un ciclo completado, donde el ser individual es representado por el número 1 y el ser infinito por el 0, es por ello que al tercer chakra equilibrado se le conoce como el guerrero espiritual.

El tercer chakra es el punto medio entre el triangulo inferior que se compone por los chakras primero y segundo, y el triángulo superior que lleva a la coronilla.

Una persona con el tercer chakra en equilibro, proyectará de igual manera decisiones y su actuación en la vida de una manera franca y equilibrada con elevada confianza en sí misma. Es fácil reconocer a las personas que tienen en balance el tercer chakra ya que son aquellos que siempre se lograrán todos sus objetivos aceptando riesgos con plena certeza que el triunfo o lo que se conoce coloquialmente como "la buena estrella", les acompaña en todo momento. Sus relaciones personales son positivas y comprometidas porque en primera instancia estas personas se encuentran comprometidas con su yo interno, saben hacia donde van y arriesgan el todo por el todo sabiendo que lo suyo siempre será fluir dentro de las olas del positivismo.

Las personas con el tercer chakra en equilibrio mirarán de soslayo sus actividades o relaciones que dejaron en el pasado, tan solo para aprender de sus experiencias. Lo contrario sucede con las personas que tienen el tercer chakra en desequilibrio: su fuerza energética en negativo les produce emociones encontradas, culpas, resentimiento, ambición desmedida y fácilmente caen en excesos de comida e incluso algún tipo de droga para tratar de contrarrestar el fuego interno que parece quemarles el cuerpo en cada uno de sus pasos.

En kundalini yoga se recomiendan entre otros ejercicios para equilibrar el tercer chakra, realizar postura de pez, postura de estiramiento y postura de arco, las cuales se describen a continuación:

Postura de Pez

Con esta postura abrirá por completo su caja torácica permitiendo que el aire expanda por completo su pecho con energía positiva que inmediatamente estimulará su mente en la misma frecuencia.

Para realizar esta postura de yoga tendido en el piso con las piernas y rodillas estiras, las manos se colocan debajo de los muslos con las palmas mirando al piso, continuando con la flexión de codos hacia arriba como si se estuviera empujan al piso, entonces se levantará el pecho sosteniendo al torso flexionado hacia arriba con la cabeza hacia atrás pegada al piso. Mantenga la postura por 15 segundos respirando pausadamente. Para salir de la postura regresamos la cabeza y bajamos la espalda al piso.

Postura de estiramiento

Para realizar esta postura de yoga, colóquese extendido en el piso sobre su espalda. A continuación levante los talones y la cabeza, a una altura en la que su vista vea fijamente la punta de sus pies. Sostenga la posición hasta que sienta que su ombligo comienza un nervioso brincoteo, relaje por 7 segundo sobre el piso y repita sostener la posición en ocasiones siguientes hasta lograr un tiempo de tres minutos con todas ellas. Relájese por un minuto para descansar la postura.

Postura de arco

Esta asana (postura de yoga) es muy fácil de hacer y también expande la caja torácica. Se realiza recostado en el piso sobre el abdomen y, flexionando las piernas tome los tobillos lo que obligará a su cuerpo a elevarse, mientras lleva su cabeza hacia atrás para sostenerse en equilibrio sin lastimar su cuello. Mantenga la posición respirando pausadamente por la nariz durante tres minutos. Relájese pos un minuto para descansar la postura.

Tu cuerpo, tu templo

Recuerde que su cuerpo es el templo más bello depositado en la tierra, por lo que es responsabilidad personal cuidarlo y mantenerlo sanamente, por lo cual, es recomendable realizar las posturas aquí recomendadas bajo la supervisión de un maestro o instructor profesional certificado de yoga o fitness para no lastimarse al realizar alguna de las posturas. Consultar con su médico antes de comenzar una rutina también es primordial.