Son muchos los nombres coloquiales que recibe en territorio latinoamericano el Cannabis sativa: mota, maria, café, mora, en fin, es una planta que en la mayoría de las ocasiones debe limpiarse (quitar semillas y ramas) para luego enrollarse en un papel para fumar, elaborado de arroz y cáñamo, que pueden ser de sabores e incluso desprenden aromas al ser quemados; así se le da forma a un cigarro de mariguana.

Consumidores de pocos recursos económicos afectan en mayor proporción su sistema respiratorio debido a que fuman la yerba enrollándola en papel de biblia, periódico, estraza o cualquier otro que se tenga a la mano.

También, pipas de diferentes tamaños y formas han sido utilizadas para inhalar el humo producido luego de la combustión de la yerba, según Mathias Broeckers, la más antigua hasta ahora encontrada, se localizó en la provincia de Baviera, Alemania y data del año 1500 a.C. Actualmente, algunos fumadores improvisan pipas de diferentes materiales como huesos de aguacate, pequeños tubos de madera o aluminio, vidrio, mármol y demás ocurrencias.

Otras maneras de consumir a planta

Para aquellos que buscan efectos más intensos, los platillos condimentados con cannabis pueden llevar a resultados muy satisfactorios, aunque la ingestión en exceso puede terminar en situaciones desagradables, más aún para los inexpertos en el consumo.

En países donde se permite utilizar mariguana, la venta de vaporizadores ha dejado grandes ganancias, consecuencia de sus altos precios. El efecto psicoactivo de los vaporizadores de mariguana es muy similar al producido luego de fumarla, la ventaja es que los efectos nocivos que se producen durante la combustión no se presentan durante la vaporización.

La mariguana, al igual que cualquier otro producto, posee diferentes niveles de calidad y esto es lo que en la mayoría de las ocasiones influye en los efectos psicoactivos que puede tener un consumidor aplicándola en sus diferentes variantes. Cabe mencionar que la yerba comenzó a consumirse con fines rituales y no existe certeza sobre la fecha donde su uso se tornó como elemento de diversión o relajación. Algunos investigadores aseguran que en la Grecia antigua se utilizaba para animar las reuniones sociales.

El Tetrahidrocannabinol en el cuerpo

El cannabis continúa siendo la droga ilegal más popular en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud. El análisis de este fenómeno resulta interesante. El Tetrahidrocannabinol (THC), principal componente psicoactivo tiene un efecto casi inmediato, dependiendo de la calidad del producto, el andar “puesto” o “colocado” puede ser más o menos intenso, esto se debe a que un 50 o 60% del THC, es absorbido vía pulmonar, mientras sus resultados por ingestión resultan mucho más potentes.

Los efectos somáticos al consumirla en cualquiera de sus presentaciones, son los mismos en la mayoría de las ocasiones; enrojecimiento de los ojos (debido a su acción vasodilatadora), aumento del ritmo cardiaco, sequedad en la boca y casi al terminar el “viaje”, el hambre aumenta de forma evidente, por lo que el “monchis” (consumo de golosinas) puede ser altamente recomendado.

Esta necesidad de ingerir alimentos ricos en azúcares es resultado del consumo de glucosa cerebral por el THC. Una leve somnolencia y analgesia moderada, además de la dilatación bronquial, son otros de los efectos secundarios que produce la yerba.

Efectos a nivel cerebral

Al ser la única droga que estimula todo el cerebro humano, el THC alcanza su máximo potencial algunos minutos después de haber fumado y en caso de ingestión, los efectos tardan en llegar pero su duración es mayor, su estadía en el cuerpo puede durar no más de dos días y medio, se metaboliza por el hígado y el pulmón, para finalmente ser eliminado por vía urinaria y biliar.

En el caso de los fumadores en grandes cantidades, el tiempo que pasa para desintoxicar su cuerpo es, al menos, de una semana, según el investigador Cristóbal Cobo Quintas. No se conoce todavía la manera concreta en la que la mariguana produce sus efectos, es necesaria mayor libertad científica para resolver los misterios y la complejidad del THC dentro del organismo humano.

Riesgos para el consumidor

Hasta la fecha no se conoce dosis letal de mariguana, a lo máximo que se puede llegar es a experimentar lipotimias por un consumo excesivo de cannabis o al combinarse con alcohol. En el caso de la intoxicación por combinar mariguana y alcohol, los resultados pueden ser más riesgosos, esto debido a que las bebidas alcohólicas en grandes cantidades pueden causar una congestión que podría acabar con la vida del usuario.

En casos raros, un consumo excesivo de cannabis puede ocasionar alucinaciones. Es por esto, entre otras cosas, que el cannabis está considerada como una droga “blanda”, lo cual implica que sus resultados dañinos son menores a los producidos por sustancias permitidas por la ley como el alcohol y el tabaco, como lo demuestra un reciente estudio publicado por la Universidad de Puebla y el Instituto Politécnico Nacional.