Las drogas y otras sustancias influyen en la sexualidad a través de diferentes mecanismos:

  • Efectos sobre el Sistema Nervioso
  • Efectos sobre el eje hipotálamo-hipófiso-gonadal
  • Efectos sobre el sistema vascular
Dependiendo del mecanismo de acción, las drogas pueden afectar a diferentes fases de la respuesta sexual humana.

Fases de la respuesta sexual humana

La respuesta sexual humana consta de varias fases:

  • Fase de deseo: en esta fase la persona experimenta ganas de mantener relaciones sexuales. Se trata de pensamientos, fantasías, visiones o acercamientos hacia el objeto deseado. Interés sexual.
  • Fase de excitación: en la que se produce la erección del pene y su mantenimiento, así como la erección del clítoris y la lubricación vaginal.
  • Fase de meseta: no se producen cambios fisiológicos.
  • Fase de orgasmo: punto máximo de placer sexual.
  • Resolución: vuelta a las constantes psicofisiológicas iniciales.

Tabaco y sexualidad

El tabaco tiene cerca de 4.000 compuestos químicos tóxicos. Tiene efecto vasoconstrictor y además aumenta el retorno venoso. Esto puede llevar a producir problemas de erección o ausencia de orgasmo.

Alcohol y sexualidad

Respecto al alcohol vamos a diferenciar entre los efectos que produce una intoxicación aguda, de los efectos que produce su consumo continuado.

Son múltiples las teorías que relacionan el consumo de alcohol con la promiscuidad. Lo cierto es que esta sustancia no produce un aumento de deseo en sí, lo que produce son unos cambios a nivel central, que nos vuelven más propensos a mantener relaciones sexuales.

En las intoxicaciones agudas, el alcohol produce un efecto depresor del Sistema Nervioso Central. Esto va a producir una reducción de la ansiedad, pérdida de restricciones y cambios en la conducta. Estos cambios favorecen el cortejo. Se pierde la vergüenza y las emociones son más intensas. Debido a esto, las personas que han consumido alcohol son más propensas a mantener relaciones sexuales.

Lo que ocurre es que a medida que el consumo de alcohol se hace mayor, se produce una disminución de la función nerviosa, cortical y cognitiva, lo cual producirá un estado de torpeza o adormecimiento, descontrol de las emociones y desprotección frente a las relaciones sexuales.

Las intoxicaciones agudas por alcohol retrasan el orgasmo e influyen en su intensidad, siendo esta mucho menor.

En las intoxicaciones crónicas se produce una acumulación de lípidos en el hígado, lo cual dificulta la degradación de las hormonas femeninas. Esto va a producir diferentes cambios en los hombres y en las mujeres.

En los hombres va a dificultar la erección, retrasa el orgasmo y será menos intenso.

En las mujeres, disminuirá la lubricación vaginal, retrasa el orgasmo y será menos intenso.

En general, los efectos del alcohol sobre la sexualidad afectan generalmente a la erección y al orgasmo (teniendo ausencia de este, o siendo de peor calidad).

Marihuana y sexualidad

La marihuana también se ha relacionado de forma positiva con la sexualidad. Esta sustancia produce sensación de bienestar, risa espontánea, euforia, relajación e hipersensibilidad de los sentidos. Esto hace que las personas inicialmente se sientan más abiertas a las relaciones sexuales, teniendo esa sensación de bienestar y sensualidad.

Sin embargo, su consumo a largo plazo produce:

  • Disminución de las concentraciones de testosterona, lo cual influye en el deseo sexual.
  • Alteración de la espermatogénesis.
  • Producción de ciclos anovulatorios en la mujer.
  • Alteración de la lubricación vaginal.
  • Problemas de erección.

Anfetaminas y sexualidad

Las anfetaminas son un estimulante muy poderoso del Sistema Nervioso Central, ya que liberan adrenalina y noradrenalina. Producen un aumento de euforia, ganas de hablar, falta de sueño y mayor interés por el sexo. Se produce una mayor iniciativa sexual debido al aumento de confianza sobre sí mismo. Estos efectos no se mantienen durante mucho tiempo, porque suponen una sobrecarga física y mental.

Cocaína y sexualidad

La cocaína produce sensación de bienestar, euforia, excitación y aumento y ganas de hablar. Sus efectos sobre la sexualidad son inicialmente positivos, debido al aumento de confianza y aumento de excitación. Sin embargo, esta sustancia requiere de dosis continuadas cada poco tiempo, para mantener sus efectos.

En la sexualidad producirá un aumento del deseo sexual en un principio, pero luego lo deprimirá. Produce disfunción eréctil en muchos casos y también puede producir priapismo (erección continuada mantenida en el tiempo, no producida por estímulos sexuales).

Uno de los mitos sobre esta sustancia es que aplicada directamente sobre los genitales produce orgasmos más intensos. Nada que ver con la realidad, puesto que la cocaína aplicada directamente sobre los genitales tendrá un efecto anestésico.

Efectos de otras sustancias en la sexualidad

La heroína y metadona son sustancias depresoras del Sistema Nervioso Central. Estas sustancias alteran el deseo sexual, retrasan el orgasmo y pueden producir infertilidad. En las mujeres, además, puede producir la pérdida de la menstruación.

El LSD o Dietilamida del ácido lisérgico son sustancias alucinógenas con efecto euforizante. Sus efectos sobre la sexualidad dependerán del contenido en intensidad de las alucinaciones, pudiendo ser estas positivas o negativas.