Las sociedades actuales presentan una serie de complejidades en todas sus estructuras debido a los cambios sociales, económicos, culturales y científico-tecnológicos donde se ven manifestadas ciertas evoluciones y expresiones del pensamiento humano, tanto en las formas de socialización y de agrupaciones sociales, como en las familias, en las asociaciones civiles y en las instituciones.

Grupos excluidos, incorporados a la sociedad

Finalmente, se comienzan a reconocer y a hacer titulares de derechos a muchos grupos e individuos que anteriormente se encontraban excluidos de ellos y que solo vivían en el imaginario social, mucho menos eran reconocidos como portadores de derechos y obligaciones como todo ciudadano debe ser.

Necesidades en el campo de la educación

Se ha presentado entonces, la necesidad de desarrollar y llevar esta evolución al campo de la educación, en las maneras de apropiarse del conocimiento, en los cambios de mentalidades, en la aplicación del conocimiento y de cómo hacerlo útil y transferible afuera del ámbito escolar, es decir, trasladar el aprendizaje adquirido del aula al mundo real, por lo que es importante que los planteamientos y las prácticas escolares sean compatibles con el contexto actual y complejo que se encuentra fuera del aula.

La familia como espacio de socialización y educación

Curiosamente, quedan fuera de contemplación otros espacios importantes de socialización y aprendizaje, espacios que por lo regular pertenecen al ámbito privado y las fallas que puede haber en la educación que se adquiere fuera de la escuela (por ejemplo la educación sexual o la sexualidad).

No se ha dimensionado la importancia y la evolución de la educación informal, pues los cambios no solo se dan en las instituciones, sino también al interior de las comunidades, familias e individuos y en las formas en que estos se comunican y relacionan.

El cuerpo, la discriminación y diversidad sexual como temas prohibidos

Parte de esta educación informal la encontramos en lo que conocemos como currículo omitido que se trata de todos los temas no abordados en el currículo formal de la escuela, por mencionar algunos sin limitarse sólo a estos: el cuerpo, las sexualidades, el placer y las fantasías, la discriminación, los sentimientos, las emociones, las enfermedades de transmisión sexual, el SIDA, adicciones, homosexualidad, diversidad sexual y otros temas que siempre han existido en el mundo real.

Una educación integral y funcional

El estudiante debe poder y saber reconocer los ambientes en donde se pueda sentir pleno y feliz en su desarrollo, sin que medie la violencia, la discriminación, la no información o mal información y tergiversación de esta que lo puedan colocar en situaciones de crisis, conflicto, angustia o incluso padecer de alguna enfermedad (baja autoestima, enfermedades como bulimia, anorexia, abuso y violencia sexual, drogadicción, violencia, violencia domestica, discriminación, embarazo no planeado, enfermedades e infecciones sexuales).

Es imprescindible que el estudiante cuente con estas herramientas de reconocimiento y análisis crítico de sus experiencias en los distintos ambientes que conforman su desarrollo personal, para así también lograr el mejor aprovechamiento y aprendizaje en el sistema escolar y en su desarrollo social, así como apoyarle y mostrarle los distintos canales y alternativas a las que puede recurrir en el caso de reconocerse y encontrarse en tales situaciones y circunstancias.