La educación en Argentina se encuentra desde hace varias décadas en una profunda crisis, su calidad se ha deteriorado y desde el Estado se ha tratado de elevar esa calidad, atendiendo a la modificación de planes de estudios, o bien implementando modelos usados en otros países.

La realidad es que, a pesar de los esfuerzos, la calidad de los egresados de nivel primario y secundario no es la esperada.

El aprendizaje en los sectores vulnerables

En las zonas catalogadas como sectores vulnerables, las dificultades tanto en el área de la lengua escrita, como en el área operatoria son severas, los niños no alcanzan las competencias necesarias para desempeñarse con fluidez, por lo general, funcionan con un bajo dominio en las competencias mencionadas.

Las expectativas para la inserción de ese segmento en los trayectos laborales formales no son favorables, quedando en el circuito definido como de exclusión.

Factores que inciden en la calidad de la educación

Esta situación remite a causas múltiples, las mismas pueden encuadrarse dentro de las siguientes:

• La crisis social y económica ha impactado severamente en los sectores desfavorecidos excluyéndolos del circuito laboral formal. Para contrarrestar la situación el Estado otorga planes sociales, que solucionan las necesidades a medias, ya que no se dignifica la condición humana a través de la cultura del trabajo. Esto marca que una gran franja de población no posea herramientas para la inserción, quedando sistemáticamente al límite o en los bordes.

Esta no es una cuestión menor ya que, los niños de estos sectores padecen necesidades básicas insatisfechas y la inestabilidad para la subsistencia por parte de sus familias repercute directamente en ellos y por lo tanto en su trayecto escolar, apareciendo la discontinuidad o la deserción del sistema educativo.

• Problemáticas familiares diversas que, en cierta forma, hacen perder la visión de la familia como el primer escalón de socialización, no lográndose así cuestiones relativas a la educación y socialización. Los niños poseen dificultades en cuanto a la adquisición de normas, por lo general aparecen problemas de conducta y aprendizaje.

• En el diseño curricular escolar se encuentran los contenidos necesarios para la adquisición de saberes socialmente válidos, así como de una prescripción para su desarrollo áulico.

Esto se ha pensado para lograr igualdad con relación a la transmisión, pero aún así los niños y adolescentes de sectores vulnerables apenas logran alfabetizarse.

Es alto el número de niños y adolescentes que se encuentran funcionando con niveles inferiores a su edad cronológica, por lo que, generalmente se contempla la adecuación curricular a fin de que el niño logre continuar su trayecto, al terminarlo, la adquisición de saberes válidos socialmente se encuentran por debajo de lo que la sociedad actual exige para una inserción real, por lo que queda entrampado en el circuito de la exclusión.

• Los docentes encargados de acompañar el proceso enseñanza aprendizaje se encuentran atravesados por múltiples cuestiones que van desde una escasa formación para dar tratamiento a las situaciones planteadas en el aula y con los padres, hasta su magro salario que en cierta forma los aliena, se suma a esto la desvalorización de la imagen del docente que aparece en el imaginario social.

Estas causas entre otras marcan la necesidad de un cambio estructural, en donde se oriente a la resignificación de la cultura del trabajo y la función docente, cuestiones éstas eminentemente políticas..

Por otra parte, se ve como necesario instrumentar políticas sociales con relación a los valores familiares, a fin de fortalecer el rol de la familia como fundamental para la socialización de los niños.