La riqueza multicultural de México, junto con sus impresionantes paisajes, son el escenario perfecto para unas merecidas vacaciones, los lugares ecoturísticos son ideales para entrar en contacto con la naturaleza, al mismo tiempo que se disfruta de la compañía de la familia o de la pareja. Es por ello que es imprescindible escoger un excelente hotel ecológico.

En México el ecoturismo tiene cada vez más presencia, existen hoteles ecológicos magníficos, estos son algunos de los que se encuentran ubicados en el centro de la República Mexicana.

Hoteles ecológicos y sus características

Los hoteles ecológicos deben tener ciertas cualidades, como un impacto mínimo en el medio ambiente, y en lo posible, mimetizarse con el entorno, para no invadir visualmente el paisaje. La energía que utilizan en su mayor parte debe ser energía solar; el acceso debe ser posible en transporte público y no estar situado en zonas hoteleras. Debe respetar la cultura y tradiciones locales, la flora y la fauna, así como respaldar el desarrollo económico de la región.

Patio 77, primer bed and breakfast ecológico en la ciudad de México

Comenzaremos con la cosmopolita ciudad de México, el Distrito Federal, con un hotel ideal para todos aquellos que desean visitar los mejores hoteles en la gran urbe y qué mejor que un eco hotel para hacer de su viaje algo diferente.

El Patio 77 es un hermoso hotel ecológico ubicado a tan sólo diez minutos del zócalo capitalino, siendo el primer bed and breakfast con conciencia ecológica en la ciudad de México. Es muy particular ya que es una casona de fines del siglo XIX, adaptada ahora como eco hotel. Cuenta con 3 suites y 5 habitaciones, cada una con un estilo único haciendo alusión a alguno de los estados de la República Mexicana.

Para su creación se emplearon nuevas y antiguas tecnologías con el fin de ayudar a la ecología, tales como el uso de calentadores solares para el agua de los baños. También se recupera el agua de lluvia y de las regaderas, filtrándolas y usándolas en forma de riego y de aseo para la casona.

Su labor no termina ahí, puesto que se dedican a trabajar con diversas asociaciones para preservar la ecología, como salvar a las tortugas marinas.

Puebla, sede de unos de los mejores eco hoteles en México

En la bellísima Puebla se encuentra uno de los mejores hoteles ecoturísticos de México, el hotel Xic Xanac, que significa en totonaca lugar de las flores. Dicho hotel se encuentra situado en una antigua hacienda en Zacatlán.

Xic Xanac fue construido en la curtiduría de la hacienda con materiales que reciclaron del mismo sitio.

En este lugar ciertamente se logra una desconexión del mundo externo, se puede alcanzar un estado de paz interior, de renovación y de autoconocimiento, respirar aire puro y abrazar el campo que pareciera infinito. Las recámaras del segundo piso son excelentes cómplices de la utopía y la ilusión, ya que cuentan con un ventanal en el techo, lo que permite contemplar las estrellas de noche y soñar sin límites.

Este eco hotel cuenta con una huerta y granja orgánicas, de las cuales proceden la mayoría de los productos que son consumidos. Además tiene programas de alimentación naturista y de desintoxicación.

La gente que se hospeda en este lugar puede llegar a sentirse como los antiguos hacendados mexicanos, y hacer un viaje al pasado, ya sea dando un largo paseo por el campo o tomando un baño prehispánico en un temazcal.

Tierra Luna Ecolodge, hotel ecológico en Oaxaca

Otro hotel ecológico muy recomendable es el Tierra Luna Ecolodge, cuyo slogan, refugio para el alma, lo define a la perfección, disfrutando en verdad de la paz que ofrece el campo. Ubicado en Tlacochahuaya, Oaxaca, fieles a la filosofía de los zapotecas, originarios del lugar, quienes creen firmemente en que hay que tener y mostrar respeto por todo ser vivo. Bajo esta premisa fue como nació este proyecto.

Tierra Luna Ecolodge, ha sido construida con la misma tierra de Oaxaca, sus habitaciones se componen de pequeñas casas rústicas hechas con adobe, teja y carrizo, por lo que en verdad te sentirás parte de la tierra oaxaqueña.

Algunas de las actividades que lo califican como eco hotel son, utilizar baños secos ecológicos, horno ahorrador de leña, reciclar aguas grises, irrigar por goteo, calentar el agua mediante energía solar, agricultura orgánica, construir con materiales naturales propios de la región, utilizar jabones biodegradables, reciclar, sembrar plantas que requieren muy poca agua y colaborar con artesanos locales.

Esta es una experiencia para los que gustan de ir a pueblos verdaderamente tradicionales, que desean vivir su cultura y no sólo verla, que quieran sentirse parte del lugar y parte de la gente.

Hotel Misión del Sol, hotel ecológico de lujo en Cuernavaca

Una atinada opción para aquellos que les gusta la naturaleza, sin dejar de lado el lujo y la comodidad, se encuentra en este hotel spa ubicado en la ciudad de Cuernavaca, en el estado de Morelos.

La principal propuesta de este hotel es el haber sido construido, en su totalidad, con materiales naturales; así como contar con una amplia gama de actividades ecoturísticas, tales como caminatas, equitación, espeleología, rapel, entre muchas otras.

Posee encantadores jardines en más de 3 hectáreas, con flora y fauna propias del estado de Morelos. Siendo uno de los centros de relajación más conocidos a nivel mundial, se puede disfrutar de masajes, temazcal, tratamientos corporales, entre otros.

Ocupándose también de la mente, en este centro ecoturístico se imparten numeroso talleres y seminarios sobre salud, arte y conciencia humana, teniendo como conferencistas a reconocidas autoridades en dichos temas, como Deepak Chopra y Stephen R. Covey.

México, colaborando con el ecoturismo y con futuras generaciones

Estas son algunas propuestas de ecoturismo, disfrutar de áreas naturales sin dejar un impacto negativo y preservando el patrimonio cultural de la región, en pocas palabras, es una manera de viajar responsablemente.

México es un país con una extensa riqueza cultural y natural, cuenta con hermosos y diversos paisajes, se encuentran desde los más serenos y apacibles, así como desérticos, invitando a la reflexión, hasta los más soleados y llenos de vida, realmente dignos de ser disfrutados mas no explotados. Es tiempo de crear una conciencia ecológica para seguir gozando de los espectáculos naturales, y lo más importante, que las futuras generaciones también puedan hacerlo.