José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea, ha expuesto hoy ante la Eurocámara, la necesidad urgente de aprobar un plan de recapitalización del sistema bancario europeo, con el objetivo de evitar el colapso financiero europeo, y buscar así la estabilidad tan necesitada en la Zona Euro, como primer paso para el fin de la crisis económica y social existente, pudiendo volver así a la senda del crecimiento y estabilidad tan añorados.

Durao Barroso secunda las propuestas de Merkel

Durao Barroso ha propuesto que el fondo monetario asociado a este plan de rescate sólo sea utilizado como último recurso, por aquellas entidades bancarias cuyos Estados no puedan acudir en su ayuda. En este mismo sentido se había pronunciado anteriormente la canciller alemana Angela Merkel, al contrario que Francia, que inicialmente había propuesto que cualquier entidad bancaria en apuros pudiera acogerse a este fondo europeo, sobre todo pensando en sus bancos, muy expuestos a la crisis de la deuda griega.

Finalmente, ha dado marcha atrás en esta propuesta y ha aceptado el uso del fondo como último recurso, con lo que por el momento se hace difícil que los bancos franceses puedan acogerse a este plan.

En el mismo camino de la urgencia se han pronunciado otros líderes europeos, como Herman Van Rompuy, presidente del Consejo Europeo, o el nuevo economista jefe del Banco Central Europeo Joerg Asmussen.

Prohibición de reparto de bonus y dividendos

Durao Barroso también ha propuesto la inclusión en este plan de recapitalización de la prohibición de reparto de dividendos o bonus por parte de las entidades bancarias acogidas a este plan de recapitalización.

Esta medida busca evitar rememorar escándalos del pasado, como cuando en Estados Unidos las entidades bancarias repartieron suculentos bonus a cuenta de las ayudas estatales. A día de hoy, un escándalo de esta magnitud podría dejar muy tocada la credibilidad de la zona euro, por ello que desde las altas instancias se considere imprescindible un control exhaustivo de los gastos en que puedan incurrir las entidades auxiliadas.

Eslovaquia pone en peligro los planes de rescate

Todas estas propuestas han estado a punto de quedarse en nada por el bloqueo del parlamento eslovaco a estas medidas. Eslovaquia, un pequeño país de 5 millones de habitantes, ha visto cómo su parlamento rechazaba la ampliación de la aportación del país al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera. La principal causa de este rechazo se puede hallar en que, de 150 diputados, 60 ni tan siquiera acudieron a la decisiva votación.

Este bloqueo ha causado la caída del gobierno eslovaco, aunque todo hace pensar en que las próximas negociaciones entre las diferentes fuerzas políticas del país lleven a un acuerdo que permita desbloquear la ampliación del Fondo.

Este tipo de bloqueos por parte de países pequeños, está provocando que los medianos y grandes países de la Zona Euro se empiecen a replantear la necesidad de una reforma del sistema de bloqueos por parte de los países pequeños, ya que una negativa de uno de estos países puede llevar al bloqueo de todo el sistema de la Eurozona, con lo que ello puede acarrear en los ámbitos sociales, económicos y de credibilidad del viejo continente.

Encaminadas a que puedan llegar a buen puerto estas reformas, deben tomar fuerza personajes como Herman Van Rompuy, que deben hacer uso de todas sus habilidades para negociar con los diferentes frentes de la Eurozona, y llegar así a una postura común.