La jueza del tribunal de Nueva York, Melissa Jackson, frente a la que ha comparecido Dominique Strauss-Kahn, ha sido inflexible. Le deniega la libertad bajo fianza de un millón de euros propuesta por sus abogados. DSK permanecerá en prisión preventiva hasta el 20 de mayo, ante el fuerte riesgo de fuga.

Todo se ha desarrollado en una austera y fría sala de un tribunal de Nueva York, como las de las series policíacas americanas. Pero lo vivido por DSK no es ciencia ficción. La audiencia, de unos 20 minutos, ha sido retransmitida en diferido por las televisiones de medio mundo. Las imágenes muestran el rostro abatido, serio y grave del director del Fondo Monetario internacional ante la lectura formal de los cargos que se le imputan, entre ellos, "intento de violación, acto sexual delictivo y detención ilegal". De ser reconocido culpable DSK podría enfrentarse a más de 70 años de cárcel.

DSK era el gran favorito socialista para las elecciones presidenciales

La sede del Partido socialista en París era este lunes un hervidero de periodistas, cámaras de televisión y fotógrafos de prensa. Los responsables socialistas no esconden su estupor ante las noticias procedentes de Nueva York y las impactantes imágenes de DSK esposado. Martine Aubry, la primera secretaria, habla de tratamiento humillante y el portavoz socialista Benoît Hamon reconoce su "estupefacción" ante todo lo que está ocurriendo. "No soy para nada un adepto de las teorías de posibles conspiraciones, ha dicho Jean Christophe Cambadélis, un fiel colaborador de DSK, pero tengo todavía muy presente que se le habían augurado explosiones nucleares en sus primeros pasos como candidato".

Dominique Strauss-Kahn era la gran apuesta de los socialistas para poder acceder al Palacio del Elíseo que no tiene inquilino de izquierdas desde la victoria de François Miterrand en 1981. Todavía no había presentado oficialmente su candidatura pero ya no era un secreto para nadie. Era, además, el candidato mejor valorado para enfrentarse al Presidente francés, Nicolás Sarkozy. Sin embargo, su carrera política parece haber recibido una herida de muerte. Por el momento, siempre bajo un escrupuloso respeto de la presunción de inocencia, DSK no es culpable de ningún delito pero este escándalo pone un punto y final a sus aspiraciones presidenciales. El calendario para la celebración de las primarias, cuya primera vuelta se celebraría el día 9 de octubre, no se ha visto modificado.

Duro golpe para el Partido Socialista Francés

El arresto de Dominique Strauss-Kahn, en Nueva York, es un seísmo político de un enorme calado en Francia. No se habla de otra cosa. El escándalo sexual en el que está involucrado el político francés es apertura de informativos y tema central de todas las ediciones especiales informativas en el país. Parece como si Francia se hubiera paralizado. Como si no existiera nada más importante, como si todo girara alrededor de esta noticia que revoluciona el panorama político a un año de las elecciones presidenciales. Muchos comentaristas políticos lo comparan ya a la onda de choque del 21 de abril de 2002, cuando el entonces candidato socialista a la presidencia, Lionel Jospin, fue eliminado de la primera vuelta de los comicios por Jean Marie le Pen.