Descifrar las etiquetas de la ropa es ya de por sí complicado como para que alguien se preocupe en investigar además lo que sucede una vez que se deja la prenda en las manos de quien la recibe en la tintorería.

Sin embargo, cuando una de nuestras amadas piezas (más amada cuanto más costosa) regresa hecha un desastre, nos preguntamos qué pudo haber salido mal si supuestamente cumplimos con las instrucciones de lavado.

Primeros pasos

Ante todo, debemos asegurarnos de elegir cuidadosamente la tintorería en la cual depositaremos nuestra confianza. No son pocos los lugares donde reciben una prenda de ropa y la apilan de forma entusiasta sin detenerse a revisar posibles manchas y calidad de tejido. El final de la historia no necesariamente es feliz.

Concentrémonos en el proceso de lavado en seco o dry cleaning, que recibe este nombre porque involucra muy poca cantidad de agua, o ninguna. No obstante, la ropa sí se moja, sólo que en lugar de agua se utiliza un líquido solvente que elimina manchas, polvos, olores y demás suciedades.

La efectividad del solvente se traduce en su habilidad para disolver grasas y aceites; y es también la alternativa para aquellos tejidos que el agua encogería o haría perder la forma, como el cachemir, por ejemplo. Fuera de esto, el tratamiento que recibe la ropa no es demasiado especial: tiene que pasar por las máquinas industriales que se encargan de lavarla, enjuagarla y escurrirla. Luego se seca en la misma máquina o en un secador, se plancha y se coloca en el gancho en que el cliente la recibe.

Percloroetileno, el protagonista

La mayoría de las tintorerías utilizan el tetracloroetileno o percloroetileno (perc) como principal solvente para la limpieza en seco. Este es un líquido volátil no inflamable, transparente e incoloro con un fuerte olor característico. La eficacia del perc está comprobada: quita las manchas y la suciedad de los tejidos de uso corriente y por lo general no encoge ni destiñe las telas. Bastante sencillo, excepto por un par de detalles.

Algunas prendas de diseñador mezclan texturas que llevarían instrucciones de lavado prácticamente incompatibles. Un tejido simple no sufriría con el dry cleaning, pero ¿cómo aplicarlo cuando en una misma pieza conviven pieles, punto y materiales preciosos? Estas prendas constituyen verdaderos retos para los tintoreros (siempre y cuando hablemos de aquellos que aman su oficio, en caso contrario considere perdida su ropa).

Evaluando la situación

El otro contra que conlleva el perc es su toxicidad, que tiene consecuencias sobre la salud humana y el medio ambiente. Como consumidor de servicios de limpieza en seco usted está expuesto al percloroetileno, pero los niveles son tan bajos que no se prevé que esta cantidad sea peligrosa. En las tintorerías, como parte del proceso se elimina el perc; si su ropa regresa oliendo a laboratorio de química, reclame o cambie de establecimiento.

Actualmente, la industria se preocupa por el punto de vista ambiental y trabaja en otras opciones; entre ellas están disponibles comercialmente la limpieza al agua y un proceso que utiliza un solvente sintético derivado del petróleo.

Es importante emplear los servicios de una tintorería de alta calidad que actúe de forma responsable hacia el medio ambiente, y nunca está de más preguntar por los métodos y prácticas de seguridad que utiliza un establecimiento. El asunto es muy simple: los métodos deben ser como la ropa; cuanto más limpios, mejor.