
- Cartel de Drive - FilmDistrict
Después de sus estimadas pero en última instancia aburridas Bronson (2008) y Valhalla Rising (2009) el cineasta danés Nicholas Winding Rfen ofrece una de las películas esenciales de los últimos años. Rfen ganó, muy merecidamente, el premio a mejor director en el festival de Cannes celebrado el pasado mayo.
La historia de Drive
Ryan Gosling interpreta a un mecánico del que nunca sabremos su verdadero nombre, es simplemente Driver ("conductor"). Aparte de su vida diaria en el garaje, acompañado siempre por su mejor amigo y jefe Shannon (Bryan Cranston), también se dedica a conducir coches para las escenas peligrosas de las películas y de vez en cuando sirve de "chofer" a cualquier atracador que pueda pagar sus servicios.
Los problemas vendrán cuando "conductor" acepte ayudar en la recolección de un botín al marido de Irene (Carey Mulligan), la chica de la que se está enamorando. Todo sale mal, y el protagonista se las tendrá que ver con los mafiosos Bernie Rose (Albert Brooks) y Nino (Ron Perlman), que no conservarán ningún escrúpulo a la hora de intentar hacer desaparecer a "el conductor", Irene y Shannon.
Los actores de la última película de Nicholas Winding Rfen
Tal y como ocurre con El Topo (2011), el reparto de Drive consigue que la película adquiera una nueva dimensión que hace que el guión de Hossein Amini (con algunos clichés, todo hay que decirlo) sea aun más trascendente. Todo deviene en una deleitosa experiencia.
A la disciplinada y llena de carácter interpretación de Ryan Gosling (un experto en mirar al vacío, dicho esto sin ironía) hay que sumarle la dulce y etérea actuación de la excelente actriz Carey Mulligan. Los encuentros entre los dos son sin duda chispeantes, con especial atención a ese beso que comparten en el ascensor...el único beso de toda la película.
También son gratos los trabajos de Brian Cranson, el inolvidable protagonista de la serie Breaking Bad, o Albert Brooks. Éste último en un papel sorprendente y muy alejado de sus habituales incursiones en la comedia. Ron Perlman aparece haciendo lo de siempre, y por lo tanto algo bueno, y los 5 minutos de Christina Hendricks llenan la pantalla de sensualidad y de curvas tan peligrosas como las curvas con las que "el conductor" tiene que lidiar cuando huye de sus perseguidores en coche.
La originalidad del tópico
No sorprendería si la icónica chaqueta con el dibujo de un escorpión en la espalda que usa Driver se empezara a vender como churros en las tiendas. Gosling se mete en la piel de un ser violento pero razonable, indomable pero generoso cuando llega la ocasión, enamoradizo pero resignado en la parte final del film. Un Steve McQueen postmoderno, cool, con palillo de dientes en la boca y que no duda en destrozar en un ascensor la cara de uno de los secuaces que lo persiguen (en una escena tan catártica como humorística).
Drive es un thriller poderoso que toma la iconografía tan de los 80 -desde las luces de neón y los colores pasteles hasta esa canción que acompaña al protagonista al conducir en la noche- para crear un pastiche único que nos recuerda a la sequedad del Friedkin de Vivir en Morir en Los Ángeles (1985), la serie B de subproductos tan apetecibles como el Roadhouse (1989) con Patrick Swayze, y hasta llegar a la violencia de Gaspar Noé.
La postmodernidad de Drive es tan radical que Rfen no escatima en tomarse su tiempo a la hora de mostrar la relación sentimental entre los dos protagonistas, usando para ello formas que hacen dudar de si estamos viendo un neo-noir de acción o una nueva muestra del romanticismo visualizado por un Wong Kar Wai en gran estado de forma. Los diálogos en la película huyen de la verborrea ingeniosa para reposar en los silencios... momento mágico sin duda aquel en el que Irene y Driver se recrean mirándose el uno al otro al término de un agradable día juntos; el realizador deja que la imagen hable por si sola, apoyándose en la personalidad del protagonista y probablemente conocedor de que la belleza de Gosling y Mulligan también atraerá al espectador.
Drive, una obra maestra del cine contemporaneo
Este film basado en la novela de James Sallis contiene tantas secuencias memorables que lo convierten desde ya en un clásico del cine: los primeros 15 minutos, cuando Driver huye en el coche con los ladrones, es un prodigio de montaje... preciso, calculado, acción sin acción; la conversación en el restaurante entre Rose y el personaje principal; la visita que este último le hace a Nino llevando una máscara del set de la película donde trabaja; la espectacular escapada de "conductor" cuando asesinan a Standard, el marido de Irene, etc.
Drive, que llegará a los cines españoles en noviembre, es, en definitiva, una apasionada, tensa e imprevisible obra maestra que combina un buen puñado de déjà vu para crear un filme fresco e insólito. No dejará a nadie indiferente.
