La Compañía Rakatá nació en 2003 con un claro objetivo: la difusión de textos clásicos a través de una fusión de recursos teatrales tradicionales con la experimentación de nuevos métodos e interacción de técnicas diversas. Así resultaron muy enriquecedoras las puestas en escena de El perro del hortelano, Fuenteovejuna y El castigo sin venganza, las tres de Lope de Vega.

Christopher Marlowe, el poeta conspirador

En muchos aspectos este autor fue considerado maldito durante siglos, y aún en gran medida lo sigue siendo, oscurecida su apasionante trayectoria por la de Shakespeare (1564-1616). En efecto, para Christopher Marlowe (Canterbury, Inglaterra, 1564-Deptford, Inglaterra, 1593) el dominio de la literatura y del arte teatral como medio de divulgación de conceptos revolucionarios le dio muchos problemas.

Tras una producción rica en propuestas y desarrollo de personajes histórico-sociales, Christopher Marlowe fue el primer gran autor de teatro inglés en un contexto de implacable autoritarismo y durante sólo 6 años. Algunas de sus obras más importantes: Dido, reina de Cartago (1594); Eduardo II (1594), La masacre de París (1595), y Doctor Faustus (1601).

En 1589 fue condenado a prisión acusado de asesinato; más tarde también fue juzgado con diversa fortuna por ateísmo, blasfemia y sodomía. Murió a los 52 años en una pelea callejera (o acoso intencionado) después de que fuera dictada orden de arresto por conspiración. Había recibido la última condena de la sociedad "biempensante" por ejercer funciones de espía contra los intereses de la Corona.

La influencia radical de Lutero

Martín Lutero (Alemania, 1483-1546) conmociona el mundo cristiano, hasta entonces centralizado en la Iglesia Católica dirigida por un Papa y una corte de cardenales corruptos. Todos los principios sacrosantos del dogma estaban maltratados por un afán de posesión de intereses mundanos: dinero, sexo y poder político. Lutero es un fraile que inicia una revolución que provocará cambios trascendentales en el cristianismo.

En los años en que Marlowe vive y escribe, la Reforma ya está expandida por toda Europa y mucho tiene que ver en su visión del Bien y del Mal, del Cielo y el Infierno, del Hombre y el Demonio. La leyenda alemana de Fausto, el hombre erudito que por deseo de vivir en plena libertad vende su alma al diablo y se pierde, surgió alrededor de 1480. Desde entonces se han realizado múltiples versiones. Las más importantes: esta de Marlowe, y la romántica de Goethe, escrita en 1832, en la que Fausto derrota a Mefistófeles vencida su ambición por el amor de una mujer.

Pero en Marlowe prevalece el desprecio por el Papa en una escena clave, así como una parodia a ratos cruel, sobre los 7 pecados capitales. En esta versión del director británico Simon Breden, todo se resuelve con un ritmo trepidante desarrollado en una pista con recursos circenses de la época muy bien coordinados por la Maestra de circo: Prisca Salvadores.

Circense viaje al infierno

El viaje circense hacia el infierno tiene en la escena antipapista un reflejo redondo, divertido y a la vez tremendo, pues por un lado Fausto y amigos acosan al Papa y el arzobispo inquisidor Roberto Belarmino (personaje real de gran influencia) mientras torturan a Galileo Galilei; y los acosan haciéndose pasar por fantasmas, irrumpiendo en su comilona, sus falsos formalismos, su hipocresía y crueldad reinantes.

Aquí y allá, a lo largo de la función, el burla burlando de la farsa se entremezcla con la voracidad del poder en una sociedad obsesionada por la obtención de bienes materiales a corto plazo, sin tiempo para florituras humanistas, sin corazón.

Con adaptación de David Desola, y dirección de Simón Breden, una labor de equipo de considerable armonía. Son sus intérpretes: Óscar Sánchez Zafra, Bruno Ciordia, Alicia Garau, Jesús Teyssiere, Ana María Montero, Jorge Gurpegui, Daniel Moreno y Alejando Saá.

Dr. Faustus, de Marlowe, en la Sala Verde de los Teatros del Canal. Hasta el 11 de marzo. De martes a sábado, 20,30, y domingo, 18,30 horas.