La doxiciclina está indicada para el tratamiento de infecciones como el tifus, la clamidia, la conjuntivitis o infecciones uretrales, endocervicales o rectales. También ha demostrado su eficacia contra el chancroide, la tularemia, el cólera o la brucelosis. La doxiciclina combate las infecciones causadas por Escherichia coli, Enterobacter aerogenes, Haemophilus influenza, Streptococcus pneumoniae o Calymmatobacterium granulomatis.

En los casos donde la penicilina esté contraindicada, la doxiciclina puede ser un fármaco alternativo cuando se trate de infecciones como la gonorrea, sífilis, listeriosis, actinomicosis así como otras infecciones ocasionadas por especies de Actinomyces o Clostridium sp.

La doxiciclina puede constituir un fármaco de apoyo en los casos de amebiasis intestinal o en los casos de acné severo. Igualmente se considera adyuvante para el tratamiento de la epididimitis o en la primera etapa de la enfermedad de Lyme. Como medida profiláctica se utiliza para la malaria y en la cirugía de colon.

Dosis y administración de la doxiciclina

La dosis y la frecuencia con la que se debe administrar la doxiciclina es distinta a la que se aplica a otras tetraciclinas. Por lo general, la administración de doxiciclina en adultos es de 200 mg. el primer día de tratamiento, para pasar posteriormente a 100 mg. al día en 1 o 2 tomas. Cuando se trata de una infección severa, sobre todo en las infecciones crónicas del tracto urinario, la recomendación es de 100 mg. cada 12 horas.

Por lo que se refiere a los niños mayores de 8 años (con un peso que no exceda de los 45 kg.) la dosis es de 4.4 mg. por cada kg. de peso, que se dividirá el dos tomas en el primer día de tratamiento. Durante los días siguientes la toma será de 2.2 mg. por kg. que se suministrará en 1 o 2 tomas. Para niños con peso superior a los 45 kg. se puede administrar la dosis habitual para adultos.

La administración de las cápsulas debe ir acompañada de alimentos o leche, ya que de este modo se reduce el riesgo de irritación gástrica. No se deben administrar simultáneamente antiácidos que contengan calcio, magnesio, aluminio o bicarbonato de sodio, así como otros preparados que contengan hierro.

Para cada enfermedad en concreto se requerirá una dosis específica. Algunas de las infecciones más frecuentes para ser tratadas con doxiciclina son:

  • Infecciones gonocócicas exceptuando las anorectales en hombres: 100 mg. 2 veces al día durante 7 días.
  • Infección uretral, endocervical o rectal provocada por Chlamydia trachomatis: 100 mg. 2 veces al día durante 7 días.
  • Sífilis temprana: 100 mg. 2 veces al día durante 2 semanas.
  • Uretritis no gonocócica: 100 mg. 2 veces al día durante 7 días.
  • Sífilis de más de 1 año de duración: 100 mg. 2 veces al día durante 4 semanas.
  • Epididimo-orquitis aguda causada por N. gonorrhoeae: 100 mg 2 veces al día durante 10 días.
Cuando se trata de tomar medidas de carácter profiláctico para la malaria, se administrarán dosis de 100 mg. al día en el caso de los adultos. Para niños mayores de 8 años la dosis será de 2 mg. por kg. una vez al día hasta igualar la dosis para adultos. Estas medidas se iniciarán 2 días antes de viajar a la zona endémica, se mantendrán mientras dure la estancia y se prolongarán hasta 4 semanas después de abandonar la zona afectada.

Efectos secundarios de la doxiciclina

Entre los efectos secundarios más habituales están la diarrea, picazón en el recto o en la vagina o dolor en la boca. Existen, no obstante, otros efectos secundarios menos frecuentes que pueden entrañar un peligro más serio para la salud. Entre ellos se pueden mencionar:

  • Visión borrosa.
  • Dolor de cabeza muy fuerte.
  • Sarpullido, urticaria o picazón.
  • Dificultad para respirar o tragar.
  • Enrojecimiento de la piel.
  • Coloración amarillenta de piel y ojos.
  • Orina de color oscuro o heces de color pálido.
  • Inapetencia.
  • Malestar o dolor estomacal.
  • Vómitos.
  • Cansancio extremo.
  • Confusión.
  • Disminución en la necesidad de orinar.

La doxiciclina y el embarazo y la lactancia

La doxiciclina no debe administrarse en mujeres embarazadas o con posibilidad de quedar embarazada, ya que este fármaco puede ocasionar toxicidad para el feto, aunque en algunas ocasiones, y siempre bajo un estricto control, los beneficios pueden ser mayores que el potencial riesgo fetal.

Otro tanto sucede con la lactancia. En caso de no ser muy necesario, lo más aconsejable es no tomar doxiciclina durante el periodo de lactancia.

Tampoco está recomendado el uso de la doxiciclina en niños menores de 8 años.

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