En el último lustro hubo un cambio significativo en el imaginario colectivo de la Argentina en lo referente a las maneras de vivir la sexualidad.

Es evidente que esa modificación del pensamiento de la mayoría de los integrantes de la sociedad tuvo su punto de partida en la derogación de los edictos policiales que otorgaban a los cuerpos de policía la facultad de penalizar a los ciudadanos por contravenciones a “las buenas costumbres”.

Al poder hacerse visibles sin el riesgo de ir a parar a un calabozo, comenzaron las luchas por imponer sus derechos de sectores que hasta entonces habían sido discriminados y así se logró, entre otros, el matrimonio entre personas del mismo sexo, la identidad de género y la aceptación social de las personas trasvestidas.

Quizá no con la celeridad que sería deseable la sociedad argentina incorpora paulatinamente en su pensamiento que hay personas que eligen vivir su sexualidad de manera diferente, entre ellos están las parejas que por diferentes motivos optan por tener una unión abierta que les permita relacionarse íntimamente con otras personas.

Las parejas swingers

Estas parejas, los swingers, pueden “compartir la cama” con otras parejas sin necesidad de una ley que proteja su derecho a hacerlo pero, sin embargo, son una de las minorías que aún son miradas con inquietud y recelo por la sociedad.

El tema del intercambio de parejas está desarrollado, con género de comedia, en la trama principal de la película Dos más dos que dirigió Diego Kaplan con guión de Juan Vera y Diego Cúparo.

Sinopsis de Dos más dos

Diego (Adrián Suar) y Emilia (Julieta Díaz) componen un matrimonio con un hijo adolescente y un vida estable y organizada.

Diego es médico y tiene una clínica en sociedad con su amigo Richard (Juan Minujín), también médico, que está casado con Betina (Carla Peterson) y al no tener hijos llevan una vida mundana.

Para celebrar un premio que les ha sido otorgado a los profesionales, las dos parejas salen a comer a un restaurante de moda y luego de repetidos brindis Richard y Betina se deciden a confesar a sus amigos que practican el intercambio de pareja y que les encantaría compartir esa práctica con ellos.

Emilia percibe que esa propuesta despierta en ella fantasías que tenía dormidas pero su marido no puede entender “la filosofía” de que su mujer pueda estar con otro hombre y él mismo con otra mujer sin que haya un conflicto en el matrimonio.

Decidirse a aceptar la propuesta de Richard y Betina significará para Emilia y Diego correr riesgos y no saben hasta qué punto están preparados para afrontarlos.

Crítica a la película Dos más dos

El intercambio de parejas no ha sido tema de muchas películas y quizá la más recordada de ellas sea la que en el año 1969 rodó en Hollywood el director por Paul Mazursky con el título de Bob & Carol & Ted & Alice que hace 40 años produjo conmoción en todos los lugares en que se la estrenó y fue protagonizada por Natalie Wood, Robert Culp, Elliott Gould y Dyan Cannon.

La película argentina de Diego Kaplan en sus primeros quince minutos tiene algunas similitudes con la película americana en cuanto al tratamiento dado a las reacciones de una pareja con la propuesta de la otra y hace pensar que en casi medio siglo no se modificaron, ni siquiera mínimamente, las férreas ideas relativas a la fidelidad y al disfrute del sexo sin que esté involucrado el amor.

Toda la película está desarrollada en el género de comedia aunque tiene su paradigma, y es lo que los espectadores buscan cuando se toca un tema que en su mente puede estar rozando lo procaz, pero Kaplan desarrolló un filme con buen gusto en el que la mayoría de las cosas están sugeridas y de esa manera se logra mayor efecto.

El director trató que todo fuera ágil, aunque la película tiene algunos altibajos rítmicos pero resulta entretenida y divertida, los gags pueden parecer simples pero son efectivos y los espectadores se ríen mucho, quizá por identificación de sus fantasías con las de los personajes.

Un elenco con fuerte cartel

Los roles protagónicos de la película ha sido asumido por cuatro actores con cartel contundente en las marquesinas argentinas.

A Adrián Suar por primera vez se le puede creer el personaje que compone, Julieta Díaz demuestra que ya tiene “oficio” cinematográfico, Juan Minujín logra desarrollar un personaje de manera meticulosa y sutil y, como era de esperar, se destaca Carla Peterson demostrando que también en cine es una actriz tan completa como lo es en teatro y televisión.

En un personaje secundario pero muy importante por ser el que deja abierto el tema de las fantasías íntimas de las que ningún hombre quiere hablar, se lo puede ver al actor Alfredo Casero que capta la atención de toda la platea a pesar de que su labor no se diferencia de otros trabajos que hizo, hasta el punto que en algunos momentos puede encontrársele mucha similitud con el personaje que realizó para un spot publicitario televisivo.

Programación de funciones

La divertida comedia Dos más dos, que tiene un atractivo trailer, se proyecta en la ciudad de Buenos Aires y en Gran Buenos Aires en cine Hoyts Abasto Shopping, cine Hoyts DOT. cine Hoyts Unicenter, cine Hoyts Quilmes, Cinemark 8 Puerto Madero, Cinemark 10 Palermo, Cinemark 6 Caballito y Cinemark 10 Boulevard Shopping Adrogué. Las entradas pueden adquirirse por boletería o por el sistema de grupón de voucher con descuentos. También se proyecta en el Cine Gaumont de Av. Rivadavia 1650 con entradas al valor de $ 8 por boletería.