El municipio alicantino de Calp es un lugar privilegiado en lo que respecta a flora. En él se localizan dos de las especies protegidas de la Comunidad Valenciana, que en la actualidad se encuentran en peligro de extinción. Se trata de la Silene d’Ifac (Silene hifacensis) y del Allium subvillosum.

Este último, aunque muy frecuente en las Islas Baleares, es muy raro de ver en la región valenciana, según explican técnicos del departamento municipal de Medio Ambiente del Ayuntamiento calpino, que añaden que tan sólo se han conocido dos poblaciones de esta especie: una en la localidad vecina de Altea (1997) y la segunda en Calp (1998) (Piera & Crespo, 1999), que es la que perdura en la actualidad.

Una importante población en el yacimiento romano de los Baños de la Reina

La población calpina de la especie se sitúa en el yacimiento arqueológico romano de los Baños de la Reina y está integrada por cientos de ejemplares, lo que convierte al lugar en el punto de mayor concentración de la población valenciana de Allium subvillosum. No obstante, también se ha descubierto algún ejemplar en el Parque Natural del Peñón de Ifac. Este ajo silvestre se encuentra en un ecosistema dunar costero, es decir, cerca del mar, en zonas arenosas, preferiblemente dunas. Florece al final del invierno o al principio de la primavera. Sus flores aparecen juntas y son de color blanco puro, los estambres son más largos que los pétalos y tienen anteras de color amarillo. En estos días, los técnicos municipales han verificado su floración.

En 2008, se solicitó a la Consellería de Medio Ambiente y Vivienda que declarase la zona como Microrreserva de Flora y así se hizo el 26 de mayo de 2010. El Allium subvillosum está declarado como especie “en peligro de extinción” dentro del Catálogo Valenciano de Especies de Flora Amenazada, que aparece en el Anexo I del Decreto 70/2009, explican los técnicos.

Se descubrió en 1883 en el Peñón de Ifac

Otra de las especies que se encuentran especialmente protegidas en esta región es la de la Silene de Ifac, Silene hifacensis, que toma su nombre del Peñón de Ifach, enclave donde se encontró por primera vez en 1883. Se trata de una especie rupícola -que crece en las rocas- endémica de la costa norte de la isla balear de Ibiza y del noreste de la provincia de Alicante. La mayor parte del año tan sólo son visibles las hojas. Florece a mediados de la primavera y sus pétalos pueden ser rosas o blancos.

A principios del siglo XX se consideró extinguida, aunque se encontraron algunos ejemplares años más tarde. En la actualidad, los individuos existentes no llegan al centenar en la Comunidad Valenciana. Algunos autores culpan de su desaparición a recolecciones desmedidas por parte de botánicos y coleccionistas. A día de hoy está incluida en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas bajo la categoría de “en peligro de extinción”, motivo por el que la Generalitat Valenciana ha redactado un plan de recuperación para esta especie.

Existe un plan de recuperación para esta especie

En la región valenciana hay 6 poblaciones localizadas. Concretamente en Calp se sitúan dos de ellas: una con individuos reintroducidos, localizada en el Parque Natural del Peñón de Ifac y la otra natural en el Morro de Toix.

Así, entre las principales amenazas que han contribuido a la situación actual de la Silene de Ifac, el plan de recuperación cita la destrucción y alteración del hábitat, la presencia de vías de escalada en las rocas y acantilados, el incremento de poblaciones de aves marinas (en especial de la gaviota común) y los daños por ataques de herbívoros.