Luis Espinoza, mecánico de profesión, tuvo la suerte de ser el primer paciente a quien se le trasplantó el hígado un 23 de marzo del año 2000 en el hospital Guillermo Almenara. Para entonces, los médicos solo le daban tres meses de vida, pero la solidaridad de una persona hizo que su agonía cambiará a un óptimo estado de salud.

Sin embargo, cabe destacar que desde que EsSalud, el Seguro Social del Perú inició su Programa de Trasplantes de Órganos y Tejidos en el año 1969 se han realizado un total de 4.038 trasplantes. De ellos 2.034 son de riñón, 1.463 son de córnea, 434 de medula ósea, 68 de hígado, 32 de corazón y 2 de pulmón.

Lista de espera

Pese a los llamados de auxilio, la cantidad de operaciones es aún limitada para la creciente demanda de pacientes. En todo este tiempo las campañas de salud no han logrado incrementar la cifra de donantes siendo de uno por un millón a comparación de España donde los índices superan los 35 por un millón de habitantes.

Para el director ejecutivo de la Organización Nacional de Donación y Trasplante (ONDT) del Ministerio de Salud, Juan Almeida Alcántara el Perú es el país que tiene la menor tasa de donantes de órganos en América Latina.

Esta realidad hace que los cerca de dos mil pacientes en lista de espera para un trasplante ya sea de riñón, corazón o hígado pierdan la batalla en este agonizante camino y un tercio de ellos fallezca sin ninguna esperanza.

Falta de solidaridad

Según las estadísticas del Registro Nacional de Identidad y Estado Civil (Reniec), señalan que 15'554,242 personas no donarían sus órganos, otras 689,456 personas no especifica si realizará dicho acto y solo 2'531,119 peruanos están dispuesto a donar sus órganos luego de fallecidos.

A ello tenía que sumarse la falta de conciencia de los familiares, quienes en un 50% se negaban a aceptar la condición de donante que expresaban sus parientes en el DNI, situación que cambió a finales del año pasado en el que la ley de donación los obliga a respetar la voluntad de las personas fallecidas.

Promulgan nueva Ley de donación

La Ley de Impulso a la Promoción, Obtención, Donación y Trasplante de Órganos o Tejidos Humanos, indica que se permitirá utilizar los órganos de pacientes con muerte cerebral que, en vida, hayan dado una autorización escrita para ello. Es decir que los donantes firmarán un acta de consentimiento que reforzará lo expuesto en el DNI y los que no han podido cambiar el “NO” en su Documento de Identidad por los trámites engorrosos podrán firmar esta lista de donantes y hacer valer su voluntad.

Además, la ley precisa que la autorización de la donación de órganos solo puede ser revocada por el propio donante. Esta medida permitirá que la cifra de donantes se incremente.

Cuerpos que dan esperanza de vida

Es necesario tener en cuenta que un donante muerto puede salvar más vidas que un donante vivo, ya que se le puede extraer dos riñones, dos pulmones, dos corneas, el páncreas, el corazón, intestino, piel, medula ósea, huesos, tendones y vasos sanguíneos.

Un ejemplo de ello es el caso de María Paola Vargas de 25 años, quien falleció en un supuesto ataque de barristas, pues su familia cumplió con la voluntad de su hija en donar sus órganos y con ello se dio una segunda oportunidad de vida a un hombre de 24 años y a otro de 49, ambos con problemas renales. No se pudo rescatar los demás órganos, sin embargo se le pudo extraer la piel, la misma que fue aprovechada por pacientes con quemaduras.

Hay que tener en cuenta que no todos pueden ser donantes, están excluidos los pacientes infectados con el virus del VIH, los que padecen de cáncer, hepatitis y los que tengan tatuajes debido que se necesita de muchos análisis para saber si tienen algún tipo de enfermedad. Sin embargo, la esperanza de vida recae en las demás personas quienes pueden prolongar su vida y convertirse en ángeles dando sus órganos a quien más lo necesitan.