El Perú es un país megadiverso y multilingüe. Su megadiversidad también se expresa en la gran cantidad de lenguas que se hablan desde épocas prehispánicas, y con ellas, que forman parte de nuestro patrimonio, se manifiestan diversas formas de conocimiento, cultura y creencias. En América, somos el país con mayor diversidad de familias lingüísticas (16), etnias (76), lenguas (68).

Lenguas amerindias y no amerindias

Según criterios antropológicos, las lenguas que se hablan en el Perú son clasificadas en dos grupos: amerindias y no amerindias. Las amerindias, también llamadas nativas, aborígenes, autóctonas o vernáculas, se subdividen en andinas y amazónicas. Por su parte, en las no amerindias, la lengua principal es el castellano y otras lenguas como el inglés y otros idiomas extranjeros, aunque éstas de forma minoritaria.

La Constitución Política del Perú incluye a estas dos clasificaciones. En su artículo 48, determina que son idiomas oficiales el castellano, y, en las zonas donde predominan, también lo son el quechua, el aimara y las demás lenguas aborígenes.

Familias y lenguas peruanas

El mapa etnolingüístico del Perú elaborado por el Instituto Nacional de Desarrollo de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos (INDEPA), identifica a 16 familias etnolingüísticas, las que incluyen 76 etnias que coexisten en el Perú; 15 se ubican en el área andina, 60 en el área amazónica y una en la costa.

Las 16 familias etnolingüísticas se denominan: arawaw, aru, capuana, romance, harakmbut, huitoto, jíbaro, pano, peba-yagua, quechua, tacana, tucano, tupi-guaraní, uro-chipaya, zaparo y una sin clasificación. Estas familias cubren 68 diferentes lenguas.

Lenguas autóctonas en la Sierra

Las lenguas autóctonas que se hablan en el Perú, donde las etnias conservan sus creencias, prácticas socioculturales, económicas, les confieren la identidad de sus pueblos y sus ancestros.

Entre estas lenguas autóctonas, el quechua es la más importante en casi 20 variedades y dialectos en diferentes zonas de la Sierra. Además, entre otras lenguas más habladas están las que pertenecen a la familias aru, en la que se agrupan las lenguas aimara, cauqui y jakaru, estas dos últimas, catalogadas en proceso de extinción por su reducido número de pobladores que la utiliza en el Perú.

El quechua

Después del castellano que es hablado por el 80% de la población, el quechua es hablado por el 17%, al cual se le atribuye un origen serrano, específicamente cuzqueño. Por no existir una sola lengua quechua, ya que se presentan grandes diferencias entre sus variedades y dialectos, se le considera una familia lingüística.

Variantes y dialectos del quechua se hablan en Ancash-Yaru (lenguas: vicos y Yaruvilcas), en Ayacucho-Cusco (chancas, Wari), en Cajamarca (cañaris), en Chachapoyas (llacuash), en Jauja (huancas, xauxas), en Napo-Pastaza-Tigre (ingas, alamas), en Yauyos (yauyos), entre atrás.

Durante el apogeo del Tahuantinsuyo, los incas adoptaron del quechua una variante que se conocía como chincha y se le llamaba runa simi, que significa “lengua del hombre”

El aimara

La lengua aimara, fue mucho más extendida en épocas prehispánicas debido a que su población constituyó una etnia dominante en los Andes. Actualmente en el Perú se habla casi exclusivamente en los departamentos de Puno y Moquegua, y también se usa en Bolivia y en algunas zonas del norte de Chile.

Esta lengua es polisintética, es decir, que une diversas partes de la frase formando palabras con muchas sílabas. La palabra aimara más larga que el liguista Juan de Dios Yapita ha identificado, es: “ARUSKIPT’SIPXAÑANAKASAKIPUNIRAKISPAWA”, que significa “estamos obligados a comunicarnos porque tenemos el habla”

Lenguas autóctonas en la Amazonía

La selva amazónica es la región del Perú donde se habla el mayor número de lenguas. Esto ocasionado por las condiciones de aislamiento voluntario que han vivido, y viven actualmente, muchas etnias selváticas, lo que los obliga a desarrollar su propio idioma, que en muchos casos son ininteligibles entre sí.

Entre las principales familias etnolingüísticas amazónicas tenemos el Arawak (lenguas: asháninka, asheninka, matsiguenga, yanesha); la cahuapana (shiwitu, piyapi); la harakmbut (amarakaen); la huitoto (dyo’xaiya, murui); la jíbaro (achuai, aguajun); la pano (nuquencaibo, onicoin); la peba-yagua (Yiamwo); la tucano (aido pai, maijuna); la zaparo (ite’chi, tapueyocuaca), entre otras.

Lamentablemente, muchas de estas familias etnolingüísticas y sus lenguas, están en grave peligro de desaparición, y con ellas, gran parte de su acervo cultural.

Debemos preservar nuestras lenguas autóctonas

Se presenta un grave fenómeno lingüístico mundial en el que más de 3.000 lenguas están en grave peligro de desaparecer. Dicho fenómeno también afecta particularmente al Perú por ser un país multilingüe. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), de nuestras 68 lenguas autóctonas, 29 de ellas se encuentran en peligro de extinción.

La gran cantidad de lenguas autóctonas que existen en el Perú forman parte de nuestra cultura, historia e identidad nacional y deben ser consideradas como patrimonio cultural del país. Las lenguas autóctonas son lenguas sabias que vinculan a los pobladores andinos o amazónicos con la naturaleza.

Debemos conservar y promover nuestras lenguas autóctonas con el fin de asegurar su uso y desarrollo, así como su valoración por la sociedad nacional en su conjunto, y con la misma importancia que el idioma español.

Para esto se requiere de medidas efectivas del gobierno y las autoridades culturales. No perdamos la oportunidad de utilizarlas y transmitirlas, no solo como un derecho cultural, sino además como una herramienta esencial para asegurar el conocimiento de los derechos humanos a toda nuestra sociedad.