La mitología egipcia otorga una gran relevancia a las diosas, atribuyéndoles poderes y virtudes que influyeron en gran medida en el devenir de los antiguos egipcios. Es difícil ordenar las diosas de Egipto y las divinidades en general en categorías precisas, debido tanto a su complejidad como al extenso periodo de la cronología egipcia. Solían estar representadas por cuerpo de mujer y cabeza de animal, con el cual se significaban sus atributos o sus poderes.

Tefnut: señora de la llama

Cuenta la mitología que Tefnut fue concebida gracias a la saliva de su padre, el dios Atum, al igual que su esposo Shu. De ahí su nombre: “La que ha sido escupida”, aunque también era conocida como “Señora de la llama”. Era la madre de Geb y Nut. Al igual que Bastet o Sekhmet, Tefnut también era representada como una leona o una mujer con cabeza de leona y el disco solar. En algunas ocasiones aparece formando tríada junto a su esposo Shu y al dios Ra. Tefnut y Shu representan lo masculino y lo femenino en el orden cósmico como principio de acción y creación.

Mut: la diosa buitre

Mut, cuyo significado es “La madre”, es una de las principales diosas de la mitología egipcia. También era conocida como la diosa buitre, ya que esta era su representación jeroglífica. Se suele representar como una mujer o con cuerpo de mujer y cabeza de leona.

En su condición de diosa madre, lleva sobre la cabeza la corona del Alto y del Bajo Egipto. Mut es la esposa del dios Amón y madre de Jonsu, formando tríada en Tebas.

Aunque se identificó con varias diosas como Sekhmet y Bastet, apareciendo con el aspecto de leona, su aspecto maternal la aleja del carácter guerrero simbolizado por ambas diosas.

Su principal centro de culto está ubicado en Karnak, junto al templo de Amón, aunque también fue adorada en otros lugares de Egipto, como en Tanis, Sais, Herópolis y Selebi.

Neftis: la diosa de la oscuridad

Neftis representa la oscuridad y todo lo que se refiere a ella; lo invisible, la noche y la muerte en cuanto al tránsito hacia la otra vida. Podría considerarse lo opuesto a Isis, aunque ambas actúan unidas en todo lo que atañe al bienestar del difunto, a quien asisten en su paso hacia el Más Allá. Su nombre significa "Señora de la Casa", haciendo referencia al lugar del cielo donde vive Horus. Protectora de Osiris, ayudó a Isis a embalsamar al dios muerto y, en general, se la reconoce por sus actos benéficos. También se le atribuían poderes mágicos, por lo que sería llamada "Poderosa en palabras". Se creía que su morada estaba ubicada en tierras hostiles, como el desierto, donde guiaba a los viajeros.

De su relación con su hermano Osiris tuvo a Anubis. Neftis era hija de Nut y Geb, hermana de Isis y Osiris y hermana y esposa de Seth.

Neith: diosa de la guerra y de la caza

Neith era una diosa funeraria, en sus antiquísimos orígenes –en el periodo predinástico– se la tenía como la diosa de la guerra y la caza con su símbolo de dos flechas cruzadas, creadora, posteriormente, de dioses y hombres y también considerada como diosa de la sabiduría e inventora. Neith construía las armas de los guerreros y guardaba los cuerpos a su muerte. A ella se le atribuye también la creación del tejido, razón por la que fue adoptada como patrona por los tejedores. Por extensión se la tenía como diosa de los quehaceres domésticos y, por ende, protectora de las mujeres.

Neith se identifica con la diosa Tanit “Tierra de Nit”, adorada en el norte de África, como la diosa del cielo y con los atributos de enfermera asociados a la fertilidad. Igualmente se la asocia a la fenicia Astarté o a la Ishtar babilonia.

Selket: la diosa de la magia

Conocida como “La que hace respirar las gargantas" o la que “facilita la respiración del recién nacido”, Selket también era la diosa protectora de los cuerpos momificados –mito de Osiris–. De ahí que también recibiera el epíteto de la diosa que “posibilita la respiración del difunto”. Sus funciones eran variadas, entre las que destacaba el hecho de ser patrona de brujos y curanderos, sobre todo en lo que respecta a sanar las mordeduras venenosas, razón por la que solía representarse con un escorpión en la cabeza. Se la invocaba para la protección de todo tipo de enfermedades, catástrofes y enemigos diversos. También era considerada como diosa del matrimonio, asociada al parto, a la lactancia y a la enfermería en general.

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