Se dice que las etapas más difíciles para una embarazada son el primer trimestre, por síntomas molestos como nauseas, vómitos y cansancio constante, y el tercero. Es que al final de la gestación el tamaño de la panza presenta otros inconvenientes para la futura mamá, entre ellos, la dificultad para mantener un sueño constante y regular.

¿Por qué cuesta dormir en el embarazo?

Algunas de las causas son:

  • Como ya mencionamos, el tamaño de la panza, que genera constantes cambios de posiciones hasta encontrar aquella en la que tanto el bebe como la mamá se encuentren cómodos.
  • El diafragma también se ve comprimido dificultando la respiración, sobre todo cuando la futura mamá se coloca boca arriba.
  • La licencia por maternidad y la falta de compromisos con horario hace que la futura mamá desorganice sus hábitos acostándose tarde y levantándose a cualquier hora.
  • Las ganas constantes de orinar producen interrupciones durante la noche que luego son difíciles de superar.
  • La mayor actividad cerebral genera que, mujeres que no solían soñar, ahora tengan sueños vívidos casi a diario. También puede producir insomnio.
  • En épocas de calor, la embarazada sufre más estas altas temperaturas, sobre todo al estar dentro de la cama.
  • La inminencia del parto produce mayor ansiedad y concentración a la aparición de síntomas. ¿Debo empezar a contar las contracciones? ¿Habré roto la bolsa? Etc.

Cómo conciliar un sueño reparador

  • Evite haber estado todo el día en la cama. A menos que se deba a una indicación del médico, trate de mantenerse activa durante el día con las cosas del hogar, las compras, saliendo a caminar, a pasear con amigas, etc.
  • Intente conocerse a usted misma. Algunas mujeres deben cenar abundante porque de lo contrario no pueden dormir, mientras que otras deben hacerlo ligero. Lo mejor es un término medio, y por lo menos una hora y media a dos horas antes de acostarse.
  • Si sufre de calor, busque alternativas. El aire acondicionado o el ventilador, dormir con la ventana abierta o darse una ducha fresca pueden ayudar.
  • Vaya al baño justo antes de dormirse aunque no sienta ganas.
  • Evite tomar demasiado líquido durante la noche.
  • Restrinja al mínimo el café, el mate y las gaseosas.
  • Elija las posiciones de costado antes que las de boca arriba o abajo. Para ello, rodéese se almohadas y vaya colocándolas donde las necesite.

Otras alternativas para dormir mejor

  • Pruebe tomar una taza de leche caliente con miel. Si bien estimulará durante algunos minutos al bebé por la presencia de glucosa, a la larga relajará tanto a la mama como al bebe.
  • Un baño de inmersión con agua tibia durante veinte minutos producirá un descenso en el tono muscular mejorando el sueño. Pruebe agregar alguna esencia al agua para aprovechar los efectos de la aromaterapia.
  • Tome una infusión antes de dormir como tilo o valeriana, pero siempre con la autorización de su obstetra.
  • Practique algún método de relajación antes de dormir. Por ejemplo, respiraciones profundas, contraer y luego relajar cada parte del cuerpo o meditar en la cama.
  • Si ya se despertó y entró en una etapa de insomnio, levántese de la cama y realice algo relativamente aburrido. El sueño no tardará en llegar.
  • Intente ser regular con sus hábitos de sueño y descanso. Acuéstese siempre a la misma hora y levántese relativamente temprano. Si lo necesita, después puede sumar una siesta.
  • Realice algunas elongaciones o yoga durante el día.
La capacidad de dormir se ve influenciada por el carácter de cada mamá, algunas son naturalmente mas ansiosas que otras. Sin embargo, son muy pocas las que pueden decir que duermen como bebes en esta etapa del embarazo. Ocuparse de seguir algunos de estos consejos pueden ayudarla a sobrellevar su insomnio y descansar mejor.