La definición del amor puede comprender muchas y variadas acepciones, ya que según los diferentes puntos de vista (artístico, psicológico, científico, religioso…) y las diversas ideologías lo llegan a definir de una manera distinta según el caso, sin embargo, todas convergen en que es un sentimiento, probablemente universal, que está relacionado con el cariño, afecto y apego hacia otros seres como resultado de la convivencia y productor de emociones y actitudes.

Los dos tipos de amor de Maslow

Él identificó dos tipos de amor:

Amor D, amor por deficiencia (deficiency love): que se caracteriza porque se origina de la propia necesidad que nunca se satisface de inseguridad y pertenencia de la persona. Es la clase de amor en la que uno de los individuos busca que la otra persona lo llene. Se considera que este tipo de amor es destructivo.

Una relación fundamentada en este nivel de dependencia no puede sobrellevar el hecho de que las personas crecen y cambian con el tiempo, y también al ser dependiente se acaba inexorablemente defraudado en algunos aspectos, ya que se da cuenta de que su amante es, al fin y al cabo, solo un humano.

Amor B, amor por existencia (being love): se puede decir que este tipo de amor es más sentado, en el que ambos miembros de la pareja son esencialmente equilibrados, seguros e independientes, con todas sus necesidades psicológicas cumplidas en gran medida. Con lo anterior, los individuos pueden respetarse, apoyarse y disfrutar de su compañía mutua.

Los colores del amor

Lee argumenta que hay algunos diferentes estilos o “colores” de amor:

  • Ágape: forma altruista del amor. La persona ama a otra sin esperar nada a cambio; se da todo y se espera recuperar poco.
  • Eros: cuando una persona busca a una pareja que es su ideal físico, existiendo una clara imagen en la mente del tipo de amante que está buscando y busca a alguien que corresponda en gran parte a ello.
  • Ludus: forma de amor parecida a un juego; la relación es vista como una fuente de alegría y diversión, pero no necesariamente de compromiso.
  • Manía: estilo de amor muy intenso, la persona en cuestión es distintivamente muy posesiva y extremadamente celosa de su pareja.
  • Pragma: estilo pragmático de amor, la profesión y la situación de ambos se considera igual de importante que los mismos sentimientos.
  • Storge: forma de amor sentado en la idea de que la amistad gradualmente se va incrementando hasta convertirse en intimidad, compañerismo y afecto.
Se menciona que una misma persona puede adoptar un diferente estilo, dependiendo de la relación en la que se está involucrada, y que la relación, incluso, puede cambiar con el tiempo. Lo malévolo es que si dos personas adoptan estilos muy diferentes en la misma relación, se puede provocar diferencias muy serias y conflictos en la pareja.

Un caso atípico: la limerencia, ¿es amor?

No, en realidad es un tipo de capricho apasionado y absorbente, un claro ejemplo es la situación que hubo entre Romeo y Julieta. Consiste en un estado de intenso anhelo, en la que un individuo se obsesiona y se la pasa la mayor parte del tiempo fantaseando con la otra persona. Implica el uso de objetos, como pueden ser prendas de ropa, obsequios o fotografías, para enfocar los pensamientos de la persona sobre el otro.

Algunas personas tienen un estado de limerencia sobre alguien que consideran inalcanzable, cuando la persona deseada llega a quedar al alcance y la tan anhelada relación comienza, la limerencia desaparece y también la atracción desaparece muy precipitadamente. La naturaleza inasequible del objetivo es lo que le da tanto poder al sentimiento. Las limerencias pueden llegar a sobrevivir con un esfuerzo interrumpido u ocasional.

Para la gran mayoría de las personas, uno de los criterios más importantes de las relaciones de pareja es el hecho de que implican poderosas emociones, tanto en su ausencia como en su presencia. Todos tenemos derecho a amar y ser amados, pero es nuestra tarea y decisión qué tipo de amor queremos que exista en nuestra relación; encontrarlo y conservarlo son metas de la vida.