Durante los años de la República de Weimar, Berlín (Alemania) fue centro de experimentación en muchos campos. La sexualidad fue uno de ellos. Este movimiento tuvo en la figura del Doctor Magnus Hirschfeld uno de sus protagonistas clave.

El que fuera el fundador del primer instituto dedicado al estudio científico del sexo dedicó gran parte de su tiempo a aconsejar y a ayudar a personas que eran perseguidas por la justicia y juzgadas por la sociedad por su orientación sexual. Travestis, transexuales y homosexuales acudían a su oficina y a sus conferencias para aliviar sus sufrimientos a través del conocimiento de su sexualidad. Hirschfeld también socorría a personas con enfermedades de transmisión sexual, era consejero matrimonial y daba conferencias.

En su afán por concienciar y educar a la sociedad colaboró en la elaboración del guión de la película Anders als die Andern (Diferente a los demás) donde también representó un papel como el doctor que era en la vida real. Asimismo financió parte del proyecto.

Su máxima siempre fue "Justicia a través de la ciencia".

El Einstein del sexo

El Doctor Magnus Hirschfeld, también conocido en la metrópolis como "el Einstein del sexo", orientó sus esfuerzos e investigaciones a tratar la amplia variedad de necesidades sexuales que existían en la sociedad de su tiempo. Asimismo, fue un activista defensor de los derechos de los homosexuales ya desde la época en la que Alemania era aún un imperio y estaba gobernada por los Hohenzollern, no mucho tiempo antes de que se estableciera una democracia en el país y cuando aún existía un ley que criminalizaba la homosexualidad.

El primer Instituto Sexológico

El centro estuvo en funcionamiento el tiempo que duró la democracia en Alemania, 14 años. Entre el 1919 y el 1933 se realizaron aquí operaciones de cambio de sexo y de rejuvenecimiento sexual. Pero no fue hasta 1924 que el centro fuera reconocido oficialmente como lugar para la investigación y la educación de la sexualidad humana.

El instituto contaba con un amplio archivo documental compuesto por material didáctico y otras tantas curiosidades que atraían a gentes de todas partes del mundo; una biblioteca con una colección de libros de todas las épocas y culturas desde el Imperio Romano y de temática erótica y pornográfica; y un museo donde se podían encontrar máquinas de masturbación, artefactos antiguos para el placer, cinturones de castidad, máquinas de flagelar, fetiches sexuales, etc.

La homosexualidad en el cine

La película Anders als die Andern es la primera de la historia que trata sin tapujos la homosexualidad y, además, con un carácter netamente reivindicativo.

La película se pudo estrenar en 1919 porque un año antes se había conseguido abolir la censura. Pero su proyección armó tanto revuelo que en 1920 se volvió a introducir la censura en el país.

Dirigida por Richard Oswald este drama da comienzo con su protagonista, Paul Körner (Conrad Veidt), un famoso violinista que lee con pesar el periódico de la mañana. Las esquelas hablan de suicidios inexplicables. Él sabe qué se esconde detrás de éstas muertes: el párrafo 175.

El párrafo 175

El artículo 175 del código penal alemán fue una norma jurídica que estuvo vigente desde 1872 hasta 1994. Este párrafo condenaba las relaciones homosexuales entre personas del sexo masculino. Fueron más de 140.000 hombres los procesados.

Pese a que los años dorados de Berlín fue una etapa de desarrollo en muchos aspectos, de avances científicos extraordinarios y de apertura al progreso no se consiguió una mayoría parlamentaria suficiente como para poder abolir dicha norma.

Diferente a los demás es una obra transgresora cuyo argumento de partida es la oposición al artículo 175 pero que, en su desarrollo, muestra la cara más trágica de una parte de la sociedad que no era comprendida. Su finalidad es la concienciación a través de la naturalización. Es el propio Doctor Hirschfeld quien en una conferencia final dice: "Debes seguir vivo; vive para cambiar los prejuicios por los que este hombre se ha convertido en una de las incontables víctimas... Deber restaurar el honor de este hombre y llevarle justicia, y a todos aquellos que vinieron antes de él y a todos los que vendrán después de él. ¡Justicia a través del conocimiento!".

Por un tiempo se pensó que la dictadura quemó todas las copias existentes pero una cinta encontrada en Ucrania pudo recuperarse dejando constancia de esta película para siempre.