A partir del texto encontrado en el capítulo “Sex and the Brain” del libro Neuroscience Exploring the Brain de Bear, Connor, y Paradiso (2007) se ha podido descubrir que existe un debate interesante y realmente amplio en cuanto a si las diferencias en el cerebro de hombres y mujeres son causadas por el género o no. Primero, parece ser importante definir qué es género, según el libro estudiado el género es el conjunto de características que diferencian a un hombre de una mujer. Estas características pueden ser biológicas, dadas por la anatomía y los cromosomas, o conductuales por el comportamiento dentro de la sociedad. Ahora que se tiene claro que es género, para poder responder la pregunta acerca de las diferencias en el cerebro es necesario determinar si hay tales diferencias.

Las diferencias anatómicas

En el capítulo de sexo y el cerebro del libro mencionado anteriormente se explica que las diferencias en el cerebro de hombres y mujeres está dada por las diferentes funciones sexuales que cumplen cada uno de los géneros. Esto quiere decir que las diferencias que se pueden encontrar están determinadas por las diferencias anatómicas de los genitales y cómo el cerebro tiene que controlar cada una de estas partes del cuerpo.

Los estudios hasta ahora sólo han mostrado diferencias en:

  1. La colección de neuronas motoras de la espina, que se encarga de los músculos involucrados en la erección del pene
  2. El área preóptica del hipotálamo anterior, que tiene que ver con las conductas reproductivas
  3. El splendium, una parte del cuerpo calloso podría estar involucrada con la coordinación de la actividad de los dos hemisferios.
Como se puede notar las dos primeras diferencias tienen que ver con las conductas y el control de ciertas funciones que se producen en determinado género y únicamente la última diferencia no está relacionada con las divergencias anatómicas de los géneros.

Con esta información se puede decir que las pocas diferencias que existen en el cerebro de hombres y mujeres son causadas por el género. Hay que tomar en cuenta que estas diferencias son mínimas y que no son permanentes en todos los sujetos, pueden existir estas diferencias incluso en sujetos del mismo género. El que haya diferencias en sujetos del mismo género puede llevar a creer que existen otros factores involucrados en las diferencias en el cerebro.

Las diferencias hormonales

Otro de los factores que puede influir en las diferencias en el cerebro entre géneros son las hormonas. En el libro mencionado también se puede encontrar evidencia de experimentos y observaciones de casos en los que sujetos de determinado sexo que estuvieron expuestos a hormonas del sexo contrario comenzaron a reproducir conductas de ese sexo. A pesar de que existieron cambios en las conductas, no se han documentado científicamente cambios en el cerebro.

¿Son significativas las diferencias?

Después de haber analizado los posibles cambios en el cerebro, se puede llegar a la conclusión de que las diferencias entre los cerebros de distinto género son dadas más por las diferencias anatómicas que por los comportamientos o conductas de cada individuo. Así también las diferencias en los cerebros no están totalmente definidas y pueden existir estas diferencias en individuos del mismo género.

En conclusión, las evidencias científicas muestran que las diferencias cerebrales no están claramente dadas por el género y que se restringen al control de las diversas funciones biológicas. El que sólo se encuentren diferencias en estos tipos de estructuras que controlan la parte biológica de ser hombre o ser mujer se están olvidando otros aspectos del género como el comportamiento y la conducta. Por lo tanto puede ser que las diferencias en el cerebro no están dadas por todo el conjunto de características que componen el género, sólo se limita al funcionamiento biológico.

Es necesario una mayor investigación en las diferencias entre género para poder demostrar o negar el supuesto de que el género determina las diferencias en el cerebro o si hay otros elementos involucrados en esta diferenciación.

Bibliografía:

Bear, M., Connors, B., y Paradiso, M. (2007). Sex and the Brain. Neuroscience: Exploring the brain (3era ed.) (pp. 533-560). Philadelphia: Lippincott Williams & Wilkins.