Existen diferencias importantes entre el pensamiento maduro de Aristóteles y el de su maestro Platón, fruto de la evolución que sufrió el pensamiento aristotélico. Algunos consideran que el pensamiento de Aristóteles surge al teñir de sentido común el pensamiento ensoñador de Platón.

La Metafísica

Platón habla de la existencia de dos realidades diferentes y jerarquizadas: el mundo sensible y el mundo inteligible. El mundo sensible es el mundo de la corporeidad, de la materia sometida al cambio debido al paso del tiempo; se trata de una realidad parecida a la propuesta por Heráclito. El mundo inteligible es un mundo inmaterial e inmutable formado principalmente por universales. Aristóteles, por su parte, no cree en la existencia de dos realidades diferentes, por lo que considera que sólo existen lo seres particulares. No existen dos mundos, y ninguna realidad está subordinada a otra. Sin embargo afirma que la sustancia, el auténtico ser, es el compuesto de Materia y Forma (Universal). Así, Aristóteles conserva parte del pensamiento de Platón al considerar que el ser necesita de una parte material y de otra universal, pero sin considerarlas separadas en dos realidades, sino formando una unidad: la sustancia.

La concepción del alma

Platón recibe la influencia del pensamiento pitagórico cuando afirma que el auténtico Yo es el alma inmaterial, que se ha unido a un cuerpo como fruto de un castigo. Plató llegará a intentar demostrar la inmortalidad del alma argumentando que el alma es sinónimo de Vida, por lo que no puede sufrir lo contrario a su ser: la muerte, siendo así inmortal. Aristóteles, en cambio, afirma que el alma es aquello que da vida a un cuerpo, y que, por lo tanto, es un elemento totalmente material y que muere con la muerte del cuerpo. Sólo existe un elemento inmaterial e inmortal en la concepción aristotélica del alma: el Intelecto Agente, pero se trata de un elemento colectivo y no individual, por lo que, según Aristóteles, no existe ningún elemento individual que sobreviva a la muerte.

La teoría del conocimiento

Platón piensa que del mundo sensible no se puede tener conocimiento, sino opinión, debido a que los objetos sensibles están sometidos al cambio, por lo que el conocimiento pleno es únicamente del mundo inteligible, que se realiza sin ningún tipo de participación de los sentidos. Aristóteles, sin embargo considerará que sin experiencia sensible no es posible el conocimiento. Al no considerar la existencia de una realidad más allá de lo sensible, la única forma de acceder a la realidad es a través de la experiencia sensible.