Existen diez pilares básicos en los que se basa una relación de pareja para su buen funcionamiento. Cuando estos diez mandamientos clave se cumplen se dice que la relación ha llegado a su punto álgido, a la cumbre y es mucho mayor la felicidad que experimentan ambos miembros que los factores negativos. No hay que olvidar que en una relación de pareja se van viviendo diversas fases e incluso crisis y que será mucho más fácil observar el cumplimiento de los valores en la etapa de novios que en la de convivencia. Aún así nunca está de más intentarlo y reconciliarse con la pareja.

Tres valores importantes: compartir, valorar y perdonar

Compartir es un valor muy importante que se debería practicar con la pareja sobre todo cuando llega la convivencia y el nacimiento de los hijos. Las cargas son mucho más llevaderas si se comparten. Un hombre que ejerce de padre y ayuda a su pareja en las labores domésticas con buen humor y buena disposición será mucho más amado e incluso deseado que un hombre que delega y no asume sus responsabilidades.

Todo se ha de valorar. Cada esfuerzo, por pequeño que sea, contribuye a que la relación marche por buen camino. Cada esfuerzo que se hace o que la pareja hace por la relación demuestra lo importante que es para nosotros y para el otro esta y el grado de implicación en ella que denota es digno de admiración. Si no se es capaz de verlo se será más infeliz.

Aprender a perdonar el error del otro porque aunque no se sea perfecto si se perdona el error de la pareja la relación sí será perfecta.

Tres valores más: comprender, confiar, fidelidad

Hay que comprender aquello en lo cual la pareja es diferente al otro y amarla y aceptarla tal y como es. La diferencia es sana y es una manera de aprender del otro o imitarle si la diferencia es positiva. Aceptarle tal y como es y que él nos acepte será un punto muy positivo que hará que todo fluya con mayor tranquilidad y felicidad.

Desconfiar de la pareja crea mucha inseguridad en el que desconfía y va minando poco a poco la relación. Los celos o el ser muy posesivo no es más que la careta que se pone una persona débil e insegura para protegerse. Es difícil confiar si ya se nos ha mentido o engañado una vez pero el dar otra oportunidad y dejar libertad sin control ni obsesión liberará a tu pareja del estrés que le generas y le preparará para una mayor observación de tu persona en la que imperará el aprecio y el respeto.

Control para no romper la fidelidad. A pesar del deseo al que se pueda ver sometido siempre ha de saber que el respeto hacia su pareja es indestructible, como un puño de acero y que jamás la traicionaría. Solo así el amor florecerá. Incapaz de humillar, de hundir, de esconder esa falta a su pareja pues el amor está por encima de todo.

Hay que esforzarse por aprender a soñar, apreciar, apoyar, amar

Apreciar los detalles del otro. Un detalle no tiene porque ser un regalo puede ser, simplemente, prepararle el desayuno a tu pareja o al pasar por el súper coger uno de esos artículos que sabes que le encantan. Todo eso da vida a la relación y la mantiene. Saber que el otro lo valora nos hará incluso más felices que el generoso gesto que hemos tenido con él.

Nunca dejar de soñar. Llenarnos de alegría. Disfrutar siempre de la mano de nuestro compañero. En compañía de nuestra pareja podremos disfrutar más de cada detalle que hagamos en soledad como puede ser escuchar música o ver una película. Y cada sueño que tengamos, opinión o pensamiento será más importante si es compartido con él. Todo eso llena la vida de alegría y buenos sentimientos.

Escuchar con atención al otro y apoyarle en todo lo que emprenda o las decisiones que tome. Si no estamos de acuerdo decírselo y si lo estamos también hacérselo saber e incluso aportar ideas. Aunque no compartamos su decisión siempre hay que respetarle y apoyarle dándole toda la fuerza y cariño. Alentar y no criticar. Apoyar y no manipular de una u otra forma para que al final acabe haciendo lo que se quiere que haga.

Amar gratuitamente, incondicionalmente. No existe el tiempo. No existe el espacio. Las energías de la pareja permanecerán unidas. Existe en algunas parejas la creencia de la reencarnación y que el mismo grupo de energias que estuvieron unidas en vida también lo estarán más allá de esta. Se crea o no lo que sí se ha comprobado cientificamente es que en la fase de enamoramiento ambos miembros de la pareja parecen perder la noción de espacio y tiempo cuando están unidos. Y esto es todavía más asombroso si se piensa que algunas parejas pasan toda su vida enamoradas.

Si se quiere se puede llegar a tener una relación sana y feliz. Solo hay que poner en práctica algunos valores que son importantes y ayudan a que la vida en pareja se convierta en un sueño, donde reine la paz y la alegría. Estos diez valores son: compartir, valorar, perdonar, comprender, confiar, fidelidad, apreciar, soñar, apoyar y amar.