La alimentación, los ingredientes que forman parte de nuestra dieta alimenticia, se mueven normalmente entre dos extremos: el de la comida basura, tan lamentablemente extendida por una cuestión de precio y comodidad; y en el otro lado la obsesión por los productos dietéticos, bajos en calorías, buenos para reducir el colesterol etc.

Sin duda mantener una dieta equilibrada influye positivamente en la salud y en los últimos años, por suerte, ha aumentado la preocupación de la gente por cuidar su alimentación. Por otra parte, investigaciones recientes sobre este tema confirman la incidencia directa existente entre una mala alimentación y los problemas de salud. En ocasiones estas nuevas aportaciones de los expertos en nutrición, echan por tierra planteamientos anteriores y marcan nuevas pautas para tener una alimentación sana.

Una fuente importante de información sobre la idoneidad de los alimentos que consumimos está en el etiquetado nutricional. Etiquetado que, aunque pueda sorprender, está regulado desde 1992 por un real decreto que establece la información que debe figurar en los alimentos sobre sus propiedades nutritivas.

Se realiza a continuación un recorrido por los últimos avances en materia de nutrición, así como por las características y uso del etiquetado nutricional.

Nuevos hábitos alimenticios

En los últimos años los medios de comunicación se han hecho eco de estudios realizados por organismos y entidades dedicados al control de los alimentos, de los que se desprende que cada individuo necesita una alimentación específica y que no hay norma general. Esto se debe a que los genes determinan nuestras necesidades alimenticias y la dieta más adecuada para mantener una buena salud. Por otra parte, los excesivos horarios de trabajo y en general el ritmo de vida del siglo XXI influyen en la elección de los alimentos que consumimos. Se recogen a continuación recientes aportaciones en materia de hábitos alimenticios.

Ensaladas envasadas

Hace unos años era un colectivo reducido el que consumía productos vegetales cortados, lavados y envasados. Actualmente hay una tendencia creciente a comprar ensaladas o verduras envasadas que tan sólo requieren un simple aliño. En relación con estos productos ha surgido la duda sobre si son fiables las condiciones del proceso de elaboración y envasado de estas verduras, especialmente tras la crisis del "pepino español". Pero la respuesta a este respecto del CSIC no deja dudas: "estos productos son muy seguros y están controlados desde su recolección hasta que llegan a los supermercados", afirma Rafael Guevara investigador del CSIC. Además en la actualidad se investigan nuevos envases para alargar la vida útil de estas verduras envasadas.

La comida basura puede salir cara

Como se decía al principio de este artículo, la comida basura se ha extendido por un doble motivo: sus bajos precios y su fácil acceso; se puede recibir en casa o adquirir sin bajarse del coche en cualquier burguer. Pero el coste de este tipo de dietas en gasto sanitario ha llevado a algunos países a grabar este tipo de alimentos con impuestos especiales.

En concreto Dinamarca aplica una tasa especial a los productos que tienen mas de un 2,3% de grasas saturadas perjudiciales para la salud cardiovascular; similar situación se da en otros países europeos. Por ejemplo el gobierno húngaro se enfrenta a un grave problema de obesidad e intenta controlarlo con incremento de impuestos en refrescos, hamburguesas y bollería. Por lo que se refiere a España, según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, el coste sanitario asociado a la obesidad supera los 2,5 millones de euros anuales. Para combatir esta situación, entre otras medidas se ha prohibido la presencia de bollos y refrescos en las escuelas.

Sin duda el país más llamativo en lo que a grasa y comida basura se refiere es Estados Unidos, como muestra un simple dato: una pieza de fruta puede llegar a costar el doble que una hamburguesa con queso. Lo preocupante es que este modelo se está extendiendo a otros países, por este motivo, en concreto en España, los endocrinos recomiendan que se penalice la comida basura y que se abaraten las frutas y verduras.

El etiquetado nutricional

Con el titulo "Etiquetas, ¿papel mojado?", un interesante informe publicado en el suplemento Salud de El País el pasado 13 de noviembre de 2010, destacaba que a pesar de que la mayoría de los productos alimenticios lleva el etiquetado nutricional, el 60% de los consumidores no lo lee y la mitad no lo entiende. Pero ¿qué es exactamente el etiquetado nutricional?.

El etiquetado nutricional está regulado en el Real Decreto 930/1992, normativa que lo define como toda información que aparece en la etiqueta en relación con: el valor energético, y los nutrientes siguientes: proteínas, hidratos de carbono, grasas, fibra alimentaria, sodio y vitaminas y sales minerales que se relacionan en el correspondiente anexo. Este etiquetado tiene carácter voluntario, salvo que la información que figure en el producto aluda a que posee propiedades nutritivas o de carácter saludable. Posteriormente, El Reglamento 1924/2006/CE del Parlamento Europeo y del Consejo regula las "declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos".

En definitiva los productos alimenticios incluyen en su etiquetado abundante información sobre sus propiedades nutricionales. De hecho existe una intensa competencia comercial en este sentido, pero de nada sirve si los consumidores no leen este etiquetado o no lo tienen en cuenta al decidir su dieta alimenticia.